Volver a Noticias

Anuncio | Comunidad | Comunicado de prensa

Onvida Health enorgullece de anunciar que su equipo llevó a cabo su primer tratamiento hepático con Y-90 en abril. El Y-90 es un tratamiento especializado y dirigido para los tumores hepáticos.

El Y-90 utiliza diminutas esferas radiactivas que se administran directamente al tumor a través de los vasos sanguíneos que lo irrigan. Estas esferas liberan radiación durante varios días, centrándose en el propio tumor y minimizando el impacto en el tejido hepático sano que lo rodea. Dado que la radiación solo recorre una distancia muy corta dentro del cuerpo, el tratamiento es preciso y eficaz. Los pacientes que pueden beneficiarse del Y-90 suelen ser derivados al Onvida Health Cancer Center la identificación de un tumor hepático —ya sea primario o metastásico— y cuando la cirugía no es una opción.

«Para los pacientes que no pueden someterse a cirugía —a menudo porque el tumor está demasiado cerca de vasos sanguíneos importantes—, el Y-90 ofrece una opción de tratamiento segura y eficaz», afirmó el Dr. Kamalani Hanamaika’i, radiólogo intervencionista de Onvida Health, quien actuó como supervisor del procedimiento con Y-90. «Al actuar sobre los tumores desde el interior, el Y-90 puede ayudar a reducir o controlar el cáncer y, en algunos casos, abrir la puerta a tratamientos futuros como la cirugía o incluso un trasplante de hígado».

El tratamiento se lleva a cabo en dos fases principales:

  • El primero requiere un minucioso proceso de planificación, o «mapeo». Durante esta fase, el equipo médico examina los vasos sanguíneos del paciente y planifica la forma más segura y eficaz de administrar el tratamiento. Las pruebas de imagen ayudan a determinar la dosis óptima y garantizan que las microesferas lleguen únicamente al lugar deseado.
  • El segundo paso es el tratamiento propiamente dicho, que se lleva a cabo inmediatamente después del proceso de cartografía. Durante este procedimiento, las microesferas de Y-90 se administran en el tumor, donde comienzan a actuar de inmediato. Las pruebas de imagen de seguimiento posteriores ayudan al equipo a evaluar la eficacia del tratamiento.

El tratamiento con Y-90 es mínimamente invasivo y suele completarse en un solo día. La mayoría de los pacientes pueden volver a casa el mismo día. En comparación con la radioterapia o la cirugía tradicionales, el tratamiento con Y-90 suele provocar menos efectos secundarios y permite una recuperación más rápida, lo que ayuda a los pacientes a retomar antes su rutina habitual.

Aunque la medicina nuclear y la radiología intervencionista son fundamentales en este proceso, el éxito del tratamiento con Y-90 depende realmente de la colaboración. Los equipos de programación y facturación se encargan de la coordinación entre bastidores, los equipos de diagnóstico por imagen realizan tomografías computarizadas o resonancias magnéticas, y los servicios de laboratorio ofrecen análisis de sangre en el mismo día. Los físicos médicos, la farmacia nuclear y los proveedores externos garantizan la seguridad y la precisión.

«Llevamos más de un año trabajando en esto, y es un claro ejemplo del trabajo en equipo en todo el sistema sanitario», afirmó el Dr. Hanamaika’i. «Este tratamiento avanzado pone de manifiesto lo que se puede lograr cuando muchos equipos trabajan juntos con un objetivo común. Desde la planificación hasta la aplicación, el tratamiento hepático con Y-90 es un ejemplo de colaboración, precisión y compromiso colectivo con el progreso de nuestros pacientes».