Por el equipo de la Clínica Mayo
Si tienes problemas de control de la vejiga, no dejes que la vergüenza te impida buscar la ayuda que necesitas. Las pérdidas de orina, la necesidad de orinar con frecuencia y otros síntomas de la incontinencia urinaria no son simplemente una parte natural del envejecimiento.
Es posible que tu médico no te pregunte por los problemas urinarios durante la consulta. Pero si te preocupa algo, es importante que se lo comentes y le pidas ayuda.
¿Por qué pedir ayuda?
Los problemas de control de la vejiga pueden provocar que:
- Haz menos ejercicio.
- Alejarse de las situaciones sociales y tener menos contacto con la gente. Esto podría incluso provocar una depresión.
- Ve al baño antes de que se te escape la orina, ya que eso aumenta el riesgo de caerte.
Cuándo pedir ayuda
Si solo tienes pérdidas de orina de vez en cuando, puede que no necesites atención médica. Además, es habitual que, a medida que se envejece, uno se despierte por la noche para orinar. Pero si este problema afecta a tu calidad de vida, plantéate pedir cita para que te hagan una evaluación.
Póngase en contacto con su médico de cabecera para concertar una cita si:
- Te da vergüenza sufrir pérdidas de orina y, por eso, te pierdes actividades importantes.
- A menudo corres al baño, pero no llegas a tiempo.
- A menudo sientes ganas de orinar, pero sales poca o ninguna orina.
- El chorro de orina es cada vez más débil, o sientes que no consigues vaciar la vejiga por completo.
En muchos casos, el tratamiento puede aliviar los síntomas.
Cuándo acudir a un especialista
Es posible que puedas hacerte revisar tu problema de control de la vejiga sin necesidad de acudir a un especialista. Sin embargo, si tu médico considera que tus problemas no son graves o si el tratamiento no surte efecto, pide que te deriven a un especialista. Entre los profesionales sanitarios especializados en trastornos urinarios se encuentran:
- Geriatra. Es un médico especializado en la atención a las personas mayores, que suele ocuparse de cuestiones relacionadas con la calidad de vida, como la incontinencia urinaria.
- Uroginecólogo. Se trata de un médico especializado en afecciones que afectan al sistema reproductivo femenino y al tracto urinario, con formación específica en problemas relacionados con el suelo pélvico. El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos, tejido conectivo y nervios que ayuda a sostener y controlar la vejiga y otros órganos pélvicos.
- Urólogo. Este tipo de médico se especializa en los problemas urinarios tanto de hombres como de mujeres, así como en el sistema reproductivo masculino.
Diario miccional
Antes de la visita, es posible que tu médico te pida que rellenes un diario miccional. Un diario miccional es un registro completo y diario de tus hábitos urinarios. Debes anotar la información durante varios días seguidos.
Para llevar un registro de la cantidad de orina que eliminas cada día, puedes utilizar cualquier recipiente de recogida que permita medir en onzas o mililitros.
Llevar un diario miccional puede ayudar a tu médico a determinar la causa de tu problema de control de la vejiga. Conocer la causa puede conducir a un tratamiento eficaz.
Revisión del historial médico
Podrás sacar el máximo partido a tu visita al médico si le facilitas detalles sobre tu historial médico. Haz una lista de:
- Cualquier operación, parto, enfermedad, lesión o prueba médica a la que te hayas sometido. Anota también cuándo tuvieron lugar.
- Cualquier problema de salud que pudiéramos tener, como diabetes o cualquier afección que nos impida caminar o levantarnos rápidamente para ponernos de pie.
- Cualquier problema que haya tenido con el sistema urinario, ya sea ahora o en el pasado.
- Los medicamentos que toma. Anote la dosis, a qué hora los toma y para qué los toma.
Algunos medicamentos provocan problemas de control de la vejiga, así que anótalos todos. Esto incluye medicamentos con receta, medicamentos sin receta, vitaminas, minerales, hierbas y otros suplementos. Si no estás seguro de si algo se considera un medicamento, anótalo de todos modos.
Qué se puede esperar del tratamiento
Como primer paso, tu médico puede recomendarte algunos cambios en tu estilo de vida para «entrenar» la vejiga. Estos pueden incluir unos ejercicios, conocidos como ejercicios de Kegel, que fortalecen los músculos del suelo pélvico. También puedes seguir un horario para beber líquidos e ir al baño.
A algunas personas les ayudan los medicamentos. Para otras, la cirugía es un tratamiento eficaz. Sin embargo, ambos tratamientos tienen efectos secundarios. Habla con tu médico sobre los posibles efectos secundarios antes de decidirte por una opción de tratamiento.
Es posible que tu estado mejore mucho tras el tratamiento. O quizá solo mejore un poco. Pero cualquier mejora se considera un éxito, siempre y cuando te ayude a seguir haciendo las cosas que te gustan y mejore tu calidad de vida.
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