Síntomas
- Náuseas y vómitos.
- Diarrea.
- Calambres abdominales.
- Fiebre baja (en ocasiones).
Tratamiento
Adulto
- Bebe a pequeños sorbos. Toma una bebida isotónica o agua para evitar la deshidratación. Beber demasiado rápido puede agravar las náuseas y los vómitos. Toma pequeños sorbos con frecuencia durante un par de horas, en lugar de beber una gran cantidad de una sola vez.
- Presta atención a la micción. Debes orinar a intervalos regulares, y la orina debe ser clara y de color claro. Orinar con poca frecuencia y que la orina sea oscura es un signo de deshidratación. Los mareos y la sensación de aturdimiento también son síntomas de deshidratación. Si presentas alguno de estos síntomas y no puedes beber suficientes líquidos, acude al médico.
- Vuelve a comer poco a poco. Si tienes náuseas, intenta comer pequeñas cantidades con frecuencia. Si no, empieza a introducir poco a poco alimentos suaves y fáciles de digerir, como galletas saladas, tostadas, gelatina, plátanos, puré de manzana, arroz y pollo. Deja de comer si vuelven las náuseas. Evita la leche y los productos lácteos, la cafeína, el alcohol, la nicotina y los alimentos grasos o muy condimentados durante unos días.
- Descansa lo suficiente. La enfermedad y la deshidratación pueden dejarte débil y cansado.
Niño
- Anima a tu hijo a que descanse.
- Ofrézcale líquidos. Cuando su hijo deje de vomitar, empiece a darle pequeñas cantidades de una solución de rehidratación oral (Ceralyte, Enfalyte, Pedialyte). No utilice solo agua o solo zumo de manzana. Beber líquidos demasiado rápido puede empeorar las náuseas y los vómitos, así que intente darle pequeños sorbos frecuentes durante un par de horas, en lugar de beber una gran cantidad de una sola vez. Pruebe a utilizar un gotero de agua con solución rehidratante en lugar de un biberón o una taza.
- Introduzca alimentos suaves. Introduzca poco a poco alimentos suaves y fáciles de digerir, como tostadas, arroz, plátanos y patatas. Evite dar a su hijo productos lácteos enteros, como la leche entera y el helado, y alimentos azucarados, como los refrescos y los dulces. Estos pueden agravar la diarrea.
- Dale el pecho o el biberón. Si le estás dando el pecho, deja que el bebé mame. Si le das el biberón, ofrécele una pequeña cantidad de una solución de rehidratación oral o de leche de fórmula habitual.
Cuándo debes llamar al médico
Adulto
Acude al médico si:
- Los vómitos duran más de dos días.
- La diarrea dura más de unos días.
- La diarrea se vuelve sanguinolenta.
- La fiebre es de más de 102 grados Fahrenheit (39 grados Celsius) o más.
- Te mareas o te desmayas al ponerte de pie.
- Se genera confusión.
- Aparece un dolor de estómago.
Niño
Acuda al médico si su hijo:
- Siente un sueño inusual.
- Vómita con frecuencia o vomita sangre.
- Tiene diarrea con sangre.
- Muestra signos de deshidratación, como boca y piel secas, sed intensa, ojos hundidos o llanto sin lágrimas. En el caso de un bebé, hay que estar atento a que la fontanela de la parte superior de la cabeza no se hunda y a que los pañales permanezcan secos durante más de tres horas.
- Es un bebé y tiene fiebre.
- Tiene más de tres meses de edad y presenta fiebre de 39 grados centígrados (102 grados Fahrenheit) o más.
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