Por el equipo de la Clínica Mayo

Un ictus se produce cuando hay una hemorragia en el cerebro o cuando se bloquea el flujo sanguíneo hacia el cerebro. A los pocos minutos de quedarse sin los nutrientes esenciales, las células cerebrales comienzan a morir.

Un ictus es una auténtica emergencia. Cuanto antes se trate, menor será el daño que pueda causar. Cada segundo cuenta.

Cuándo acudir a los servicios de urgencias

Llame inmediatamente al 911 o al número de emergencias local si usted o alguien que esté con usted presenta signos o síntomas de un ictus.

Utiliza el acrónimo F.A.S.T. para recordar los signos de alerta.

  • La cara. ¿Se le cae un lado de la cara cuando intenta sonreír?
  • Brazos. ¿Se queda un brazo más bajo cuando la persona intenta levantar ambos brazos? ¿Tiene un brazo débil o entumecido?
  • Habla. ¿Es capaz la persona de repetir una frase sencilla? ¿Se le entremezclan las palabras o le cuesta entenderse?
  • El tiempo. Cada minuto cuenta en caso de un ictus. Llama al 911 o al número de emergencias local de inmediato si observas alguno de estos síntomas.

Otros síntomas de un ictus que aparecen de forma repentina y requieren atención de urgencia son:

  • Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo, incluidas las piernas.
  • Confusión y dificultad para hablar o para entender lo que dice otra persona.
  • Dificultades para ver con uno o ambos ojos. Esto puede incluir visión borrosa, oscurecimiento o pérdida de visión.
  • Un fuerte dolor de cabeza —como un rayo caído del cielo— sin causa aparente.
  • Dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o una caída repentina.

Tratamiento

No conduzcas hasta el hospital. Llama al 911 o al número de emergencias local y espera a que lleguen los profesionales sanitarios. Ellos podrán iniciar de inmediato el tratamiento para salvarle la vida. Si alguien con quien estás presenta síntomas de un ictus, quédate con esa persona hasta que llegue la ambulancia.

Anote la hora en que aparecieron los síntomas por primera vez. Facilite esta información al personal sanitario de urgencias cuando llegue.

Prevención

Puedes reducir el riesgo de sufrir un segundo ictus tomando las siguientes medidas:

  • Infórmate sobre las causas de tu ictus. Habla con tu profesional sanitario sobre cómo evitar que vuelvas a sufrir un ictus.
  • Toma los medicamentos que te haya recomendado tu equipo sanitario.
  • Controle su presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre.
  • Mantente activo y haz ejercicio.
  • Sigue una dieta saludable.
  • Mantén un peso saludable.
  • Deja de fumar si fumas.
  • Habla con tu equipo médico sobre tu plan de tratamiento.
  • Apúntate a programas que te ayuden a alcanzar tus objetivos de estilo de vida, o que ofrezcan formación o asesoramiento.

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