Síntomas
El dolor asociado a una lesión del manguito rotador puede:
- Se describe como un dolor sordo en lo más profundo del hombro.
- Alterar el sueño.
- Te cuesta peinarte o llegar a la espalda.
- Va acompañado de debilidad en los brazos.
Algunas lesiones del manguito rotador no causan dolor.
Cuándo acudir al médico
Tu médico de cabecera puede evaluar el dolor de hombro de corta duración. Acude inmediatamente a tu equipo médico si notas una debilidad repentina en el brazo tras una lesión.
Causas
Las lesiones del manguito rotador suelen estar causadas por el desgaste progresivo del tejido tendinoso a lo largo del tiempo. Las actividades repetitivas con los brazos por encima de la cabeza o los periodos prolongados de levantamiento de peso pueden irritar o dañar el tendón. El manguito rotador también puede lesionarse en un solo incidente, como una caída o un accidente.
Factores de riesgo
Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de sufrir una lesión del manguito rotador:
- Edad. El riesgo de sufrir una lesión del manguito rotador aumenta con la edad. Las roturas del manguito rotador son más frecuentes en personas mayores de 50 años.
- Ciertas profesiones. Los trabajos que requieren movimientos repetitivos de los brazos por encima de la cabeza, como la carpintería o la pintura de viviendas, pueden dañar el manguito rotador con el paso del tiempo.
- Ciertos deportes. Algunos tipos de lesiones del manguito rotador son más frecuentes en personas que practican deportes como el béisbol, el tenis y el levantamiento de pesas.
- Antecedentes familiares. Es posible que exista un componente genético en las lesiones del manguito rotador, ya que parecen darse con mayor frecuencia en determinadas familias.
Complicaciones
Si no se tratan, los problemas del manguito rotador pueden provocar una pérdida permanente de movilidad o debilidad en la articulación del hombro.
Diagnóstico
La exploración física es el primer paso para diagnosticar las lesiones del manguito rotador. Durante la exploración, el profesional sanitario presionará diferentes partes del hombro afectado y moverá el brazo colocándolo en distintas posiciones. También evaluará la fuerza de los músculos que rodean el hombro y de los brazos.
Las pruebas de diagnóstico por imagen también pueden ayudar a diagnosticar las lesiones del manguito rotador. Entre ellas se pueden incluir:
- Radiografías. Aunque una rotura del manguito rotador no se aprecia en una radiografía, esta prueba permite visualizar espolones óseos u otras posibles causas del dolor, como la artritis.
- Ecografía. Este tipo de prueba utiliza ondas sonoras para generar imágenes de las estructuras internas del cuerpo, especialmente de los tejidos blandos, como los músculos y los tendones. Permite al profesional sanitario evaluar las estructuras del hombro durante el movimiento. Además, permite realizar una comparación rápida entre el hombro afectado y el hombro sano.
- Resonancia magnética (RM). Esta tecnología utiliza ondas de radio y un potente imán. Las imágenes obtenidas muestran todas las estructuras del hombro con gran detalle.
Tratamiento
Los tratamientos conservadores —como el reposo, el hielo y la fisioterapia— a veces son todo lo que se necesita para recuperarse de una lesión del manguito rotador. Si la lesión es grave, es posible que necesites una intervención quirúrgica.
Terapia
La fisioterapia suele ser uno de los primeros tratamientos que se recomiendan. Los ejercicios adaptados a la localización específica de la lesión del manguito rotador pueden ayudar a recuperar la flexibilidad y la fuerza del hombro. La fisioterapia también es una parte importante del proceso de recuperación tras una intervención quirúrgica del manguito rotador.
Inyecciones
Una inyección en la articulación del hombro podría resultar útil. Las inyecciones son especialmente útiles si el dolor interfiere en el sueño, las actividades cotidianas o la fisioterapia. Aunque estas inyecciones suelen proporcionar un alivio temporal, también pueden debilitar el tendón y reducir las posibilidades de éxito de una futura intervención quirúrgica en el hombro.
Cirugía
Existen muchos tipos diferentes de intervenciones quirúrgicas para las lesiones del manguito rotador, entre ellas:
- Reparación artroscópica de tendones. En esta intervención, los cirujanos introducen una pequeña cámara, denominada artroscopio, y una serie de instrumentos a través de pequeñas incisiones. Estos instrumentos se utilizan para volver a unir el tendón desgarrado al hueso.
- Reparación abierta del tendón. En algunos casos, la reparación abierta del tendón puede ser la mejor opción. En este tipo de intervenciones, el cirujano realiza una incisión más grande para volver a unir el tendón dañado al hueso.
- Trasplante de tendón. Si el tendón desgarrado está demasiado dañado para volver a unirlo al hueso del brazo, los cirujanos pueden optar por utilizar un tendón cercano como sustituto.
- Prótesis de hombro. Las lesiones graves del manguito rotador pueden requerir una intervención quirúrgica de prótesis de hombro. Una técnica innovadora, denominada artroplastia inversa de hombro, puede mejorar la estabilidad de la articulación artificial. En la artroplastia inversa de hombro, la parte esférica de la articulación artificial se coloca en el omóplato y la cavidad articular en el húmero.
Estilo de vida y remedios caseros
El dolor provocado por una lesión leve del manguito rotador suele remitir por sí solo con los cuidados adecuados. Deje de realizar la actividad que le provocó el dolor e intente evitar los movimientos que le causen molestias. Limite el levantamiento de peso o las actividades por encima de la cabeza hasta que el dolor de hombro remita. Aplicar hielo en el hombro puede ayudar a aliviar las molestias. Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros) o el paracetamol (Tylenol, entre otros), también pueden resultar útiles.
Cómo prepararse para una cita
Probablemente, lo primero que harás será acudir a tu médico de cabecera o a un especialista en medicina deportiva. Si la lesión es grave, es posible que te deriven a un cirujano ortopédico. Si ya has recibido tratamiento por un problema similar en el pasado, es posible que tengas que llevar contigo a la cita los historiales médicos y las pruebas de imagen anteriores.
Qué puedes hacer
Antes de la cita, quizá te interese hacer una lista en la que respondas a las siguientes preguntas:
- ¿Cuándo empezaste a sentir dolor en el hombro?
- ¿Qué movimientos y actividades agravan tu dolor de hombro?
- ¿Te has lesionado alguna vez el hombro?
- ¿Ha notado algún otro síntoma además del dolor de hombro?
- ¿El dolor se extiende por el brazo por debajo del codo?
- ¿El dolor de hombro está relacionado con algún dolor de cuello?
- ¿Tu trabajo o tu afición agravan tu dolor de hombro?
Qué puedes esperar de tu médico
Es probable que tu profesional sanitario te haga varias preguntas. Si estás preparado para responderlas, podrás dedicar más tiempo a los temas que te interesen. Tu médico podría preguntarte:
- ¿Dónde se localiza exactamente el dolor?
- ¿Cómo de intenso es el dolor?
- ¿Qué movimientos y actividades agravan o alivian tu dolor de hombro?
- ¿Sientes debilidad o entumecimiento en el brazo?
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