Síntomas

Los signos y síntomas del angiosarcoma pueden variar en función de la localización del cáncer.

Angiosarcoma que afecta a la piel

En la mayoría de los casos, el angiosarcoma se presenta en la piel de la cabeza y el cuello. A menudo aparece en el cuero cabelludo. Los síntomas de este tipo de angiosarcoma incluyen:

  • Una zona de la piel abultada que parece un moratón
  • Una lesión similar a un hematoma que se va agrandando con el tiempo
  • Una lesión que puede sangrar si se rasca o se golpea
  • Hinchazón de la piel alrededor de la lesión

Angiosarcoma que afecta a los órganos

Cuando el angiosarcoma afecta a órganos como el hígado o el corazón, suele provocar dolor. Los demás síntomas dependen de la localización del angiosarcoma.

Cuándo acudir al médico

Pide cita con tu médico si tienes algún síntoma persistente que te preocupe.

Causas

No está claro qué causa la mayoría de los angiosarcomas. Los investigadores han identificado factores que pueden aumentar el riesgo de padecer la enfermedad.

El angiosarcoma se produce cuando las células del revestimiento de un vaso sanguíneo o linfático sufren alteraciones en su ADN. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican qué debe hacer. Estas alteraciones, que los médicos denominan mutaciones, hacen que las células se multipliquen rápidamente. Además, provocan que las células sigan vivas cuando las células sanas morirían.

El resultado es una acumulación de células cancerosas que pueden crecer más allá del vaso sanguíneo o linfático. Las células cancerosas pueden invadir y destruir el tejido sano del cuerpo. Con el tiempo, las células cancerosas pueden desprenderse y extenderse a otras partes del cuerpo.

Factores de riesgo

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de angiosarcoma se incluyen:

  • Radioterapia. El tratamiento con radiación para el cáncer u otras afecciones puede aumentar el riesgo de angiosarcoma. El angiosarcoma es un efecto secundario poco frecuente de la radioterapia.
  • Hinchazón provocada por daños en los vasos linfáticos. La hinchazón causada por una acumulación de líquido linfático se denomina linfedema. Se produce cuando el sistema linfático se obstruye o se daña. El linfedema puede aparecer cuando se extirpan ganglios linfáticos durante una intervención quirúrgica. Esto suele hacerse durante las operaciones para tratar el cáncer. El linfedema también puede aparecer cuando hay una infección u otras afecciones.
  • Sustancias químicas. El angiosarcoma hepático está relacionado con la exposición a varias sustancias químicas. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, el cloruro de vinilo y el arsénico.
  • Síndromes genéticos. Ciertas alteraciones genéticas con las que se puede nacer pueden aumentar el riesgo de padecer un angiosarcoma. Entre los ejemplos se incluyen las alteraciones genéticas que causan la neurofibromatosis, el síndrome de Maffucci o el síndrome de Klippel-Trenaunay, así como los genes BRCA1 y BRCA2.

Diagnóstico

Las pruebas y procedimientos utilizados en el diagnóstico del angiosarcoma incluyen:

  • Examen físico. Su médico le realizará un examen completo para evaluar su estado.
  • Extracción de una muestra de tejido para su análisis. Es posible que su médico extraiga una muestra del tejido sospechoso para realizarle pruebas de laboratorio. Este procedimiento se denomina biopsia. Las pruebas de laboratorio permiten detectar células cancerosas. Las pruebas especializadas pueden proporcionar a su médico más detalles sobre las células cancerosas.
  • Pruebas de diagnóstico por imagen. Las pruebas de diagnóstico por imagen pueden dar a tu médico una idea de la extensión del cáncer. Entre ellas se pueden incluir la resonancia magnética, la tomografía computarizada y la tomografía por emisión de positrones (PET). Las pruebas a las que te sometas dependerán de tu situación.

Tratamiento

El tratamiento para el angiosarcoma más adecuado para usted depende de su situación. Su equipo médico tendrá en cuenta la localización del cáncer, su tamaño y si se ha extendido a otras partes del cuerpo.

Las opciones de tratamiento pueden incluir:

  • Cirugía. El objetivo de la cirugía es extirpar todo el angiosarcoma. El cirujano extirpará el cáncer y parte del tejido sano que lo rodea. A veces, la cirugía no es una opción. Esto puede ocurrir si el cáncer es muy grande o se ha extendido a otras partes del cuerpo.
  • Radioterapia. La radioterapia utiliza haces de alta energía, como rayos X y protones, para destruir las células cancerosas. A veces se recurre a la radioterapia después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado. La radioterapia también puede ser una opción si no es posible someterse a una intervención quirúrgica.
  • Quimioterapia. La quimioterapia es un tratamiento que utiliza medicamentos o sustancias químicas para destruir las células cancerosas. La quimioterapia puede ser una opción si el angiosarcoma se ha extendido a otras partes del cuerpo. En ocasiones, la quimioterapia puede combinarse con radioterapia si no es posible someterse a una intervención quirúrgica.
  • Terapia farmacológica dirigida. Los tratamientos farmacológicos dirigidos atacan a sustancias químicas específicas presentes en las células cancerosas. Al bloquear estas sustancias, los tratamientos farmacológicos dirigidos pueden provocar la muerte de las células cancerosas. En el tratamiento del angiosarcoma, los fármacos dirigidos pueden ser una opción si el cáncer se encuentra en una fase avanzada.
  • Inmunoterapia. La inmunoterapia utiliza el sistema inmunitario para combatir el cáncer. Es posible que el sistema inmunitario del organismo no ataque el cáncer porque las células cancerosas producen proteínas que les ayudan a ocultarse de las células del sistema inmunitario. La inmunoterapia actúa interfiriendo en ese proceso. En el caso del angiosarcoma, la inmunoterapia puede ser una opción terapéutica para el cáncer avanzado.

Cómo prepararse para la cita

Si tienes síntomas que te preocupan, lo primero que debes hacer es acudir a tu médico. Si este sospecha que podrías tener un angiosarcoma, es posible que te derive a un especialista. Este puede ser un médico que trate enfermedades de la piel (dermatólogo) o uno que trate el cáncer (oncólogo).

Dado que las citas suelen ser breves y a menudo hay mucha información que tratar, es recomendable ir preparado. A continuación te ofrecemos algunos consejos para que te prepares y sepas qué puedes esperar de tu médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita. Cuando conciertes la cita, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con antelación, como seguir una dieta especial.
  • Anota todos los síntomas que tengas, incluidos aquellos que puedan parecer ajenos al motivo por el que has concertado la cita.
  • Anota la información personal más importante, incluyendo cualquier situación de estrés grave o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que estés tomando.
  • Llévate a un familiar o a un amigo. A veces puede resultar difícil recordar toda la información que se da durante una consulta. Es posible que la persona que te acompañe recuerde algo que se te haya pasado por alto o que hayas olvidado.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle a tu médico.

El tiempo que pasas con tu médico es limitado, por lo que preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovecharlo al máximo. Ordena las preguntas de más importante a menos importante, por si se te acaba el tiempo. En el caso del angiosarcoma, algunas preguntas básicas que puedes hacerle a tu médico son:

  • ¿En qué estadio se encuentra mi angiosarcoma?
  • ¿Se ha extendido mi angiosarcoma a otras partes del cuerpo?
  • ¿Qué tratamientos recomiendas?
  • ¿Cuáles son las ventajas y los riesgos de cada opción de tratamiento?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos todos a la vez?
  • ¿Podré trabajar y realizar mis actividades habituales durante el tratamiento del angiosarcoma?
  • ¿Debería pedir una segunda opinión?
  • ¿Debería acudir a un médico especialista en cáncer?
  • ¿Con qué rapidez tengo que tomar una decisión sobre el tratamiento? ¿Puedo tomarme un tiempo para valorar mis opciones?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué páginas web me recomiendas?

Si te surge alguna pregunta durante tu visita, no dudes en preguntarnos.

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga varias preguntas. Si estás preparado para responderlas, podrás dedicar más tiempo a tratar los temas que quieras abordar en profundidad. Tu médico podría preguntarte:

  • ¿Cuándo empezaste a notar los primeros síntomas?
  • ¿Tus síntomas son esporádicos o constantes?
  • ¿Qué gravedad tienen tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca aliviar tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca agravar tus síntomas?
  • ¿Le han diagnosticado alguna otra enfermedad?
  • ¿Qué medicamentos está tomando actualmente, incluidas las vitaminas y los suplementos?

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