Síntomas
Entre los posibles síntomas de la linfadenitis mesentérica se incluyen:
- Dolor en la zona abdominal, a menudo en la parte inferior derecha, aunque el dolor puede extenderse a otras zonas.
- Sensibilidad generalizada en la zona del estómago.
- Fiebre.
- Ganglios linfáticos mesentéricos agrandados.
Dependiendo de cuál sea la causa de la afección, los síntomas también pueden incluir:
- Diarrea.
- Náuseas y vómitos.
Cuándo acudir al médico
El dolor en la zona del estómago es frecuente en niños y adolescentes. Por eso, a veces puede resultar difícil saber cuándo acudir al médico.
Llame inmediatamente a un profesional sanitario si su hijo presenta:
- Dolor repentino e intenso en la zona del estómago.
- Dolor en la zona del estómago acompañado de fiebre.
- Dolor en la zona abdominal acompañado de diarrea o vómitos.
- Sensibilidad al tacto en la zona del estómago.
- Heces con sangre o de color granate.
Además, acuda al médico si su hijo tiene dolor en la zona del estómago que no mejora en poco tiempo y que, además:
- Presenta un cambio en los hábitos intestinales.
- Tiene falta de apetito.
- No puede dormir.
Causas
La causa más frecuente de la linfadenitis mesentérica es una infección viral, como la gastroenteritis. A la gastroenteritis se la suele llamar «gripe estomacal». Esta infección provoca inflamación e hinchazón en los ganglios linfáticos situados en el tejido delgado que une el intestino a la parte posterior de la pared que rodea la zona del estómago, denominada mesenterio.
Otras causas de la linfadenitis mesentérica son la infección bacteriana, la enfermedad inflamatoria intestinal y el linfoma.
Factores de riesgo
Cualquier infección que provoque inflamación e hinchazón en los ganglios linfáticos del tejido que une el intestino a la pared abdominal aumenta el riesgo de sufrir linfadenitis mesentérica.
Entre las afecciones que aumentan el riesgo de sufrir linfadenitis mesentérica se incluyen:
- Gastroenteritis viral o bacteriana.
- Enfermedad inflamatoria intestinal.
- Linfoma.
Diagnóstico
El diagnóstico de la linfadenitis mesentérica implica recabar los antecedentes médicos y realizar una exploración física. Las pruebas pueden incluir:
- Análisis de sangre. Algunos análisis de sangre pueden ayudar a determinar si hay una infección y de qué tipo es.
- Pruebas de imagen. A menudo se recurre a una ecografía de la zona abdominal para diagnosticar la linfadenitis mesentérica. También se puede realizar una tomografía computarizada de la zona abdominal.
Tratamiento
Los casos leves de linfadenitis mesentérica y los causados por un virus suelen desaparecer por sí solos. La recuperación completa puede tardar cuatro semanas o más.
Para tratar la fiebre o el dolor, considere la posibilidad de administrarle a su hijo medicamentos de venta libre para la fiebre y el dolor destinados a bebés o niños, como el paracetamol (Tylenol, entre otros) o el ibuprofeno (Advil, Motrin, entre otros). Son más seguros que la aspirina.
Se recomienda precaución al administrar aspirina a niños o adolescentes. Aunque la aspirina está autorizada para su uso en niños mayores de 3 años, los niños y adolescentes que se estén recuperando de la varicela o de síntomas similares a los de la gripe nunca deben tomar aspirina. Esto se debe a que se ha relacionado la aspirina con el síndrome de Reye, una afección poco frecuente pero potencialmente mortal, en estos niños.
Es posible que se receten antibióticos para tratar una infección bacteriana de moderada a grave.
Estilo de vida y remedios caseros
Si su hijo presenta síntomas de linfadenitis mesentérica, haga que:
- Descansa lo suficiente. Descansar lo suficiente puede ayudar a tu hijo a recuperarse.
- Bebe líquidos. Los líquidos ayudan a prevenir la pérdida de líquidos corporales, lo que se conoce como deshidratación, provocada por la fiebre, los vómitos y la diarrea.
- Aplica calor húmedo. Una toallita caliente y húmeda aplicada sobre la zona del estómago puede ayudar a aliviar las molestias.
- Toma alimentos líquidos en pequeñas cantidades. Por ejemplo, toma caldo o sopa de pollo con fideos.
Cómo prepararse para una cita
Si su hijo presenta síntomas de linfadenitis mesentérica, pida cita con un profesional sanitario. A continuación le ofrecemos información que le ayudará a prepararse para la cita.
Qué puedes hacer
Haz una lista de:
- Los síntomas de su hijo, incluidos aquellos que no afectan al estómago, y cuándo comenzaron. Si es posible, tómele la temperatura a su hijo varias veces antes de la cita y anote los resultados.
- La información médica esencial de su hijo, incluidas otras afecciones de salud. Indique también todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que toma su hijo, incluyendo las dosis. Y lleve consigo un registro de las vacunas recientes de su hijo.
- Preguntas que debe hacer a su profesional sanitario.
En caso de posible linfadenitis mesentérica, algunas preguntas que se pueden plantear son:
- ¿Cuál es la causa más probable del problema de mi hijo? ¿Hay otras causas posibles?
- ¿Qué pruebas necesita mi hijo?
- ¿Es probable que mi hijo sufra complicaciones a causa de esta afección?
- ¿Mi hijo necesita tratamiento? Si se debe a una infección, ¿debe tomar antibióticos?
- ¿Qué puedo hacer para que mi hijo se sienta más cómodo? ¿Hay algún alimento que mi hijo no deba comer?
- ¿Qué síntomas deberían llevarme a llamarles mientras mi hijo se recupera?
- ¿La enfermedad de mi hijo es contagiosa?
- ¿Cuándo podrá volver mi hijo al colegio?
Qué puedes esperar de tu médico
El profesional sanitario de su hijo podría preguntarle:
- ¿Dónde te duele?
- ¿Se ha desplazado el dolor de una parte del estómago de su hijo a otra?
- ¿Cómo de fuerte es el dolor? ¿Tu hijo llora de dolor o insiste en acostarse?
- ¿Qué hace que el dolor sea más intenso?
- ¿Qué ayuda a aliviar el dolor?
- ¿Ha tenido su hijo problemas como este anteriormente?
- ¿Hay otros niños en tu familia, en el colegio o en la guardería que tengan síntomas similares a los de tu hijo?
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