Síntomas
Los síntomas de la intoxicación etílica incluyen:
- Confusión.
- Vómitos.
- Convulsiones.
- Respiración lenta, es decir, menos de ocho respiraciones por minuto.
- Respiración irregular. Se da cuando hay un intervalo de más de 10 segundos entre respiraciones.
- Piel de aspecto azulado, grisáceo o pálido.
- Temperatura corporal baja, también conocida como hipotermia.
- Dificultad para mantenerse despierto.
Cuándo acudir al médico
No es necesario presentar todos los síntomas mencionados anteriormente para acudir al médico. Una persona con intoxicación etílica que haya perdido el conocimiento o no pueda despertarse podría morir.
La intoxicación etílica es una emergencia
Si crees que alguien tiene una intoxicación etílica, busca asistencia médica de inmediato. Esto es así incluso si no observas los síntomas habituales.
Esto es lo que hay que hacer:
- Llama al 911 o al número de emergencias local de inmediato. Nunca des por sentado que la persona se recuperará del intoxicación etílica simplemente durmiendo.
- Prepárate para facilitar información. Si sabes qué tipo de alcohol bebió la persona, cuánto bebió y cuándo, comunícaselo al personal del hospital o de urgencias.
- No dejes sola a una persona inconsciente. Dado que la intoxicación etílica altera el funcionamiento del reflejo nauseoso, una persona intoxicada podría vomitar, atragantarse y no poder respirar. Mientras esperas a que llegue la ayuda, no intentes hacerle vomitar, ya que eso podría provocar que se atragantara.
- Ayuda a alguien que esté vomitando. Intenta mantener a la persona sentada. Si tiene que tumbarse, gírale la cabeza hacia un lado para evitar que se ahogue. Intenta mantenerla despierta.
No tengas miedo de pedir ayuda
A veces puede resultar difícil decidir si alguien está lo suficientemente ebrio como para necesitar asistencia médica. Sin embargo, es mejor actuar de inmediato que lamentarse después. Es posible que te preocupe lo que pueda pasarle a ti, a un amigo o a un familiar, sobre todo si es menor de edad. Pero las consecuencias de no buscar ayuda a tiempo pueden ser mucho más graves.
Causas
El alcohol, en forma de etanol —también denominado alcohol etílico—, se encuentra en las bebidas alcohólicas. También está presente en los enjuagues bucales, en algunos extractos culinarios, en ciertos medicamentos y en algunos productos de uso doméstico. La intoxicación por alcohol etílico suele producirse por el consumo excesivo de bebidas alcohólicas en un breve periodo de tiempo.
Otras formas de alcohol pueden provocar una intoxicación grave que requiera tratamiento de urgencia. Entre ellas se incluyen:
- El alcohol isopropílico, que se encuentra en el alcohol para desinfectar, en lociones y en algunos productos de limpieza.
- El metanol o el etilenglicol, que es un ingrediente habitual en los anticongelantes, las pinturas y los disolventes.
Consumo excesivo de alcohol
Una de las principales causas de la intoxicación etílica es el consumo excesivo de alcohol. Esto ocurre cuando un hombre ingiere rápidamente cinco o más bebidas alcohólicas en un plazo de dos horas, o cuando una mujer ingiere al menos cuatro bebidas en un plazo de dos horas. Una borrachera puede durar unas horas o prolongarse hasta varios días.
Una persona puede ingerir una dosis letal de alcohol antes de perder el conocimiento. Incluso cuando la persona está inconsciente o deja de beber, el estómago y los intestinos siguen liberando alcohol al torrente sanguíneo, por lo que el nivel de alcohol en el organismo sigue aumentando.
¿Cuánto es demasiado?
A diferencia de los alimentos, cuya digestión puede llevar horas, el cuerpo absorbe el alcohol rápidamente, mucho antes que la mayoría de los demás nutrientes. Y al cuerpo le lleva mucho más tiempo eliminar el alcohol. La mayor parte del alcohol es procesada por el hígado.
Cuanto más bebas, sobre todo en poco tiempo, mayor será el riesgo de sufrir una intoxicación etílica.
Esto es lo que significa una copa.
- Cerveza: 360 mililitros con un contenido alcohólico aproximado del 5 %.
- Cerveza de malta: entre 240 y 270 mililitros, con un contenido alcohólico aproximado del 7 %.
- Vino: 150 mililitros con un grado alcohólico aproximado del 12 %.
- Bebidas alcohólicas como la ginebra, el ron, el vodka o el whisky: 45 mililitros de una bebida de 40 grados, que contiene aproximadamente un 40 % de alcohol.
Sin embargo, la cantidad de alcohol de una bebida puede ser mucho mayor que la indicada en la lista anterior. Por ejemplo, algunas cervezas artesanales pueden contener cuatro veces más alcohol que una cerveza normal. El contenido de alcohol figura en la etiqueta. También puedes preguntar al camarero por el contenido de alcohol. Ten en cuenta el contenido de alcohol de lo que bebes y adapta la cantidad que consumes en función de esta información.
Las bebidas mezcladas pueden contener más de una ración de alcohol.
Factores de riesgo
Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir una intoxicación etílica, entre ellos:
- Tu altura y tu peso.
- Afecciones médicas que influyen en la forma en que el cuerpo metaboliza el alcohol.
- Si has comido hace poco.
- Si ha consumido alcohol junto con otras sustancias, incluidos los medicamentos que toma por motivos de salud.
- El porcentaje de alcohol de tus bebidas.
- La rapidez con la que bebes y la cantidad de alcohol que consumes.
- Cómo procesa el alcohol tu cuerpo.
Complicaciones
La intoxicación etílica puede provocar complicaciones graves, entre ellas:
- Atragantamiento. El alcohol puede provocar vómitos. Al inhibir el reflejo nauseoso, aumenta el riesgo de atragantarse con el vómito si la persona pierde el conocimiento.
- Parada respiratoria. La inhalación accidental de vómito hacia los pulmones puede provocar una interrupción peligrosa o mortal de la respiración, también conocida como asfixia.
- Pérdida grave de líquidos. Los vómitos pueden provocar una deshidratación grave, que se produce cuando el cuerpo no tiene suficiente agua y otros líquidos. Esto puede dar lugar a una presión arterial peligrosamente baja y a un ritmo cardíaco acelerado.
- Convulsiones. El nivel de azúcar en sangre puede bajar tanto que provoque convulsiones.
- Hipotermia. La temperatura corporal puede descender tanto que provoque un paro cardíaco.
- Latidos cardíacos anormales. La intoxicación por alcohol puede provocar latidos cardíacos irregulares. Incluso puede provocar un paro cardíaco.
- Daño cerebral. El consumo excesivo de alcohol puede provocar daños cerebrales irreversibles.
- Muerte. Cualquiera de los problemas mencionados anteriormente puede provocar la muerte.
Prevención
Para evitar la intoxicación por alcohol:
- Bebe alcohol con moderación, si es que decides hacerlo. Si decides beber alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos sanos, eso significa hasta dos bebidas al día para los hombres y una bebida al día para las mujeres. Cuando bebas, disfrútalo poco a poco.
- No consumas alcohol junto con determinados medicamentos. Algunos medicamentos pueden provocar efectos nocivos si se toman incluso con pequeñas cantidades de alcohol. Además, ciertas afecciones médicas pueden hacer que se alcance el nivel de intoxicación alcohólica con una cantidad de alcohol menor de lo esperado. Consulta a tu médico si estos riesgos te afectan.
- No bebas con el estómago vacío. Tener algo de comida en el estómago puede ralentizar un poco el proceso de absorción del alcohol. Pero eso no evitará la intoxicación etílica si se bebe en exceso.
- Habla con tus hijos adolescentes. Habla con ellos sobre los peligros del alcohol, incluido el consumo excesivo. Los datos indican que los jóvenes a los que sus padres les advierten sobre el alcohol y que dicen tener una relación cercana con ellos son menos propensos a empezar a beber.
- Guarda los productos de forma segura. Si tienes niños pequeños, guarda los productos que contengan alcohol —como cosméticos, enjuagues bucales y medicamentos— fuera de su alcance. Utiliza armarios con cierre de seguridad para niños en el baño y la cocina para evitar que accedan a los productos de limpieza del hogar. Guarda los productos tóxicos en el garaje o en un trastero, fuera de su alcance. Considera la posibilidad de guardar las bebidas alcohólicas bajo llave.
- Acude a las revisiones de seguimiento. Infórmate sobre las revisiones de seguimiento en caso de intoxicación etílica. Acudir a una cita con un profesional sanitario, especialmente con un terapeuta especializado en adicciones químicas, puede ayudar a prevenir futuros episodios de consumo excesivo de alcohol.
Diagnóstico
Además de buscar signos y síntomas visibles de intoxicación etílica, es probable que tu médico te pida análisis de sangre y de orina para comprobar los niveles de alcohol en sangre e identificar otros signos de intoxicación etílica, como la hipoglucemia.
Tratamiento
El tratamiento de la intoxicación etílica suele consistir en cuidados de apoyo mientras el organismo elimina el alcohol. Por lo general, esto incluye:
- Vigilancia para prevenir problemas respiratorios o de asfixia.
- Oxigenoterapia.
- Líquidos que se administran por vía intravenosa para prevenir la deshidratación.
- El uso de vitaminas y glucosa para ayudar a prevenir complicaciones graves.
Las personas que ingieren accidentalmente metanol o alcohol isopropílico pueden necesitar hemodiálisis. Se trata de un método mecánico para filtrar los residuos y las toxinas de la sangre. Puede acelerar la eliminación del alcohol de la sangre.
Estilo de vida y remedios caseros
Los remedios caseros para la intoxicación etílica no sirven. La intoxicación etílica es una situación de emergencia.
Mitos peligrosos
No se pueden revertir los efectos de la intoxicación etílica, y algunas medidas podrían empeorar la situación. Esto es lo que no funciona:
- Recuperarse durmiendo. Una persona puede perder el conocimiento mientras duerme.
- Café solo o cafeína. El café y otras bebidas con cafeína no detienen ni reducen los efectos de la intoxicación etílica.
- Una ducha fría. El impacto del frío puede provocar que una persona se desmaye.
- «Darse un paseo». Esto no hace que el alcohol se elimine del organismo más rápido.
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