Síntomas

Las manchas de la edad pueden afectar a personas de cualquier tipo de piel, pero son más frecuentes en adultos con piel que se quema fácilmente con el sol. A diferencia de las pecas, que son habituales en los niños y se atenuán al dejar de exponerse al sol, las manchas de la edad no se atenuán.

Manchas de la edad:

  • Son zonas planas y ovaladas con un aumento de la pigmentación.
  • Suelen ser de color tostado a marrón oscuro.
  • Aparecen en las zonas de la piel que han estado más expuestas al sol a lo largo de los años, como el dorso de las manos, la parte superior de los pies, la cara, los hombros y la parte superior de la espalda.
  • Su tamaño varía desde el de una peca hasta unos 13 milímetros de diámetro.
  • Se pueden agrupar, lo que las hace más visibles.

Cuándo acudir al médico

Las manchas de la edad no requieren atención médica. Acude al médico si observas manchas negras o que hayan cambiado de aspecto. Estos cambios pueden ser signos de melanoma, un tipo grave de cáncer de piel.

Lo mejor es que un médico evalúe cualquier cambio nuevo en la piel, sobre todo si una mancha:

  • Es negro.
  • Está aumentando de tamaño.
  • Tiene un borde irregular.
  • Tiene una combinación de colores poco habitual.
  • Está sangrando.

Causas

Las manchas de la edad están causadas por una hiperactividad de las células pigmentarias. La luz ultravioleta (UV) acelera la producción de melanina, un pigmento natural que da color a la piel. En una piel que ha estado expuesta al sol durante años, las manchas de la edad aparecen cuando la melanina se acumula o se produce en concentraciones elevadas.

El uso de lámparas y camas solares comerciales también puede provocar manchas de la edad.

Factores de riesgo

Es posible que tengas más probabilidades de desarrollar manchas de la edad si has estado expuesto al sol con frecuencia o de forma intensa, o si has sufrido quemaduras solares.

Prevención

Para ayudar a prevenir las manchas de la edad y la aparición de nuevas manchas tras el tratamiento, sigue estos consejos para limitar tu exposición al sol:

  • Evita exponerte al sol entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde. Dado que los rayos del sol son más intensos durante esas horas, intenta programar las actividades al aire libre para otros momentos del día.
  • Usa protector solar. Entre 15 y 30 minutos antes de salir al aire libre, aplícate un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30. Aplícalo generosamente y renuévalo cada dos horas, o con más frecuencia si vas a nadar o sudas.
  • Cúbrete bien. Para protegerte del sol, lleva ropa de tejido tupido que te cubra los brazos y las piernas, y un sombrero de ala ancha, que ofrece más protección que una gorra de béisbol o una visera de golf.

    Considera la posibilidad de llevar ropa diseñada para protegerte del sol. Busca prendas con un factor de protección ultravioleta (UPF) de entre 40 y 50 para obtener la mejor protección.

Diagnóstico

El diagnóstico de las manchas de la edad puede incluir:

  • Inspección visual. Por lo general, el médico puede diagnosticar las manchas de la edad con solo examinar la piel. Es importante distinguir las manchas de la edad de otras afecciones cutáneas, ya que los tratamientos son diferentes y aplicar un procedimiento inadecuado podría retrasar otros tratamientos necesarios.
  • Biopsia cutánea. Es posible que tu médico te realice otras pruebas, como la extracción de una pequeña muestra de piel para su análisis en un laboratorio (biopsia cutánea). Esto puede ayudar a distinguir una mancha de la edad de otras afecciones, como el lentigo maligno, un tipo de cáncer de piel. La biopsia cutánea se suele realizar en la consulta del médico, con anestesia local.

Tratamiento

Si quieres que tus manchas de la edad sean menos visibles, existen tratamientos para aclararlas o eliminarlas. Dado que el pigmento se encuentra en la base de la epidermis —la capa más superficial de la piel—, cualquier tratamiento destinado a aclarar las manchas de la edad debe penetrar en esta capa de la piel.

Los tratamientos para las manchas de la edad incluyen:

  • Medicamentos. La aplicación de cremas blanqueadoras recetadas (hidroquinona), solas o combinadas con retinoides (tretinoína) y un esteroide suave, puede atenuare gradualmente las manchas a lo largo de varios meses. Estos tratamientos pueden provocar picor, enrojecimiento, ardor o sequedad de forma temporal.
  • Láser y luz pulsada intensa. Algunas terapias con láser y luz pulsada intensa destruyen las células productoras de melanina (melanocitos) sin dañar la superficie de la piel. Estos tratamientos suelen requerir entre dos y tres sesiones. Los láseres ablativos eliminan la capa superior de la piel (epidermis).
  • Congelación (crioterapia). Este procedimiento trata la mancha aplicando nitrógeno líquido con un bastoncillo de algodón durante cinco segundos o menos. Esto destruye el exceso de pigmento. A medida que la zona se cura, la piel adquiere un tono más claro. La congelación por pulverización puede utilizarse en un pequeño grupo de manchas. El tratamiento puede irritar temporalmente la piel y conlleva un riesgo leve de cicatrices permanentes o decoloración.
  • Dermoabrasión. La dermoabrasión consiste en pulir la capa superficial de la piel con un cepillo que gira a gran velocidad. En su lugar, crece piel nueva. Es posible que tengas que someterte a la intervención más de una vez. Entre los posibles efectos secundarios se incluyen enrojecimiento temporal, formación de costras e hinchazón. El enrojecimiento puede tardar varios meses en desaparecer.
  • Microdermoabrasión. La microdermoabrasión es un método menos agresivo que la dermoabrasión. Deja la piel con un aspecto más suave, aunque con ligeras imperfecciones. Se necesitará una serie de sesiones a lo largo de varios meses para obtener resultados moderados y temporales. Es posible que notes un ligero enrojecimiento o una sensación de escozor en las zonas tratadas. Si tienes rosácea o pequeñas venas rojas en la cara, esta técnica podría empeorar la afección.
  • Peeling químico. Este método consiste en aplicar una solución química sobre la piel para eliminar las capas superiores. En su lugar, se forma una piel nueva y más suave. Entre los posibles efectos secundarios se incluyen la formación de cicatrices, infecciones y el aclaramiento o oscurecimiento del color de la piel. El enrojecimiento puede durar varias semanas. Es posible que necesites varias sesiones antes de notar resultados.

Los tratamientos para las manchas de la edad que implican la eliminación de piel suelen realizarse en la consulta del médico y no requieren hospitalización. La duración de cada procedimiento y el tiempo que se tarda en ver los resultados varía entre semanas y meses.

Después del tratamiento, cuando esté al aire libre, deberá utilizar un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30 y llevar ropa protectora.

Dado que los tratamientos para las manchas de la edad se consideran de carácter estético, normalmente no están cubiertos por el seguro. Además, dado que estos procedimientos pueden tener efectos secundarios, analiza detenidamente tus opciones con un médico especializado en afecciones cutáneas (dermatólogo). Asegúrate también de que tu dermatólogo cuente con la formación específica y la experiencia necesarias en la técnica que estás barajando.

Cuidado personal

En el mercado se pueden encontrar muchas cremas y lociones sin receta para aclarar las manchas de la edad. Estos productos pueden mejorar el aspecto de las manchas, dependiendo de lo oscuras que sean y de la frecuencia con la que se aplique la crema. Es posible que tengas que usar este tipo de productos con regularidad durante varias semanas o meses antes de notar resultados.

Si quieres probar una crema para aclarar la piel de venta libre, elige una que contenga hidroquinona, ácido glicólico o ácido kójico. Algunos productos, especialmente los que contienen hidroquinona, pueden provocar irritación cutánea.

También puedes maquillarte para que las manchas de la edad se noten menos.

Cómo prepararse para la cita

Lo más probable es que empieces por acudir a tu médico de cabecera, quien luego podría derivarte a un dermatólogo.

Es probable que tu médico te haga varias preguntas, como por ejemplo:

  • ¿Cuándo notaste por primera vez las manchas en la piel?
  • ¿Las manchas aparecieron poco a poco o de repente?
  • ¿Has notado algún otro cambio en el aspecto de tu piel?
  • ¿Te pica, te duele o te molesta de alguna otra forma?
  • ¿Has sufrido quemaduras solares frecuentes o graves?
  • ¿Con qué frecuencia te expones al sol o a la radiación ultravioleta?
  • ¿Proteges tu piel habitualmente de la radiación UV?
  • ¿Qué tipo de protección solar utilizas?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de manchas de la edad o de cáncer de piel?
  • ¿Qué medicamentos tomas?

Algunas preguntas que quizá quieras hacerle a tu médico son:

  • ¿Qué cambios sospechosos en la piel debo tener en cuenta?
  • Si las manchas son manchas de la edad, ¿qué puedo hacer para mejorar el aspecto de mi piel?
  • ¿Los tratamientos hacen que desaparezcan por completo o solo aclaran las manchas de la edad?
  • ¿Podrían estas manchas convertirse en cáncer de piel?

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