Síntomas

Entre los síntomas más comunes de una fractura de muñeca se incluyen:

  • Dolor intenso que puede empeorar al agarrar, apretar o mover la mano o la muñeca.
  • Hinchazón.
  • Ternura.
  • Hematomas.
  • Cambios físicos evidentes, como una muñeca torcida o un dedo deformado.
  • Rigidez o imposibilidad de mover los dedos o el pulgar.
  • Entumecimiento en la mano o los dedos.

Cuándo acudir al médico

Si crees que te has roto la muñeca, acude al médico de inmediato. Si notas entumecimiento, hinchazón o dificultad para mover los dedos, busca atención médica de inmediato. Retrasar el diagnóstico y el tratamiento puede provocar una mala cicatrización, una reducción de la amplitud de movimiento y una disminución de la fuerza de prensión.

Causas

Un golpe fuerte o una lesión por aplastamiento puede fracturar cualquiera de los huesos de las muñecas. Entre las causas más comunes se encuentran:

  • Caídas. Caerse sobre la mano extendida es una de las causas más comunes de fractura de muñeca.
  • Lesiones deportivas. Las fracturas suelen producirse durante la práctica de deportes de contacto o en actividades en las que es probable caer sobre la mano extendida. Entre ellas se incluyen actividades como el pickleball, el snowboard y el patinaje en línea.
  • Accidentes de tráfico. Los accidentes de tráfico pueden provocar fracturas graves, que en ocasiones rompen los huesos en múltiples fragmentos y requieren una intervención quirúrgica para su reparación.

Factores de riesgo

La práctica de determinados deportes aumenta el riesgo de romperse una muñeca. Padecer osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos, también aumenta la probabilidad de sufrir fracturas.

Actividades deportivas

Los deportes de contacto y las actividades que aumentan el riesgo de caídas pueden incrementar el riesgo de sufrir fracturas en la muñeca. Entre ellas se incluyen:

  • Fútbol, sobre todo en césped artificial.
  • Rugby.
  • Hockey.
  • Pickleball.
  • Esquí.
  • Snowboard.
  • Patinaje en línea.
  • Saltar en una cama elástica.
  • Paseos a caballo.

Complicaciones

Las complicaciones de una fractura de muñeca son poco frecuentes, pero pueden incluir:

  • Rigidez persistente, dolor o limitación de movimiento. Aunque las molestias suelen mejorar tras retirar el yeso o una vez finalizada la intervención quirúrgica, algunas personas siguen padeciendo dolor o rigidez. Ten paciencia con tu recuperación. Consulta a tu profesional sanitario sobre posibles ejercicios o para que te derive a fisioterapia o terapia ocupacional.
  • Artrosis. Las fracturas que afectan a la articulación pueden provocar artritis años más tarde. Si te empieza a doler la muñeca o se te hincha mucho tiempo después de una fractura, ponte en contacto con tu médico.
  • Daño en los nervios o los vasos sanguíneos. Una lesión en la muñeca puede afectar a los nervios y vasos sanguíneos cercanos. Si notas entumecimiento, hinchazón o un cambio en el color de la piel, acude al servicio de urgencias.

Prevención

No siempre se pueden evitar los imprevistos que provocan una fractura de muñeca, pero estos consejos pueden ayudar a reducir el riesgo.

Fortalecer los huesos

Para fortalecer los huesos:

  • Llevar una dieta nutritiva con suficiente calcio y vitamina D.
  • Practicar ejercicio con peso de forma regular, como caminar a paso ligero.
  • Dejar de fumar, si fumas.

Prevenir las caídas

La mayoría de las fracturas de muñeca se producen cuando las personas caen hacia delante apoyándose en una mano extendida. Para prevenir esta lesión tan común:

  • Participa en un programa de ejercicio físico regular. El ejercicio te hace más fuerte. Y los ejercicios que mejoran el equilibrio y la coordinación son los más útiles.
  • Lleva calzado cómodo.
  • Quita de tu casa los objetos con los que puedas tropezar, como las alfombras pequeñas.
  • Ilumina tu hogar.
  • Hazte un examen de la vista y, si es necesario, corrígelo.
  • Instala barras de apoyo en el cuarto de baño.
  • Instala barandillas en las escaleras.
  • Evita las superficies resbaladizas, como las terrazas de las piscinas y las aceras cubiertas de nieve o hielo.

Utiliza equipo de protección para practicar deporte

Utiliza muñequeras para actividades de alto riesgo, como:

  • Pickleball.
  • Snowboard.
  • Patinaje.
  • Rugby.
  • Fútbol.

Diagnóstico

El diagnóstico de una fractura de muñeca suele consistir en una exploración física de la zona lesionada y en radiografías.

Otras pruebas de diagnóstico por imagen

En ocasiones, las pruebas de diagnóstico por imagen complementarias pueden aportar más detalles. Entre ellas se incluyen:

  • Tomografía computarizada. Las tomografías computarizadas pueden detectar fracturas de muñeca que las radiografías pueden pasar por alto. Además, una tomografía computarizada ayuda a identificar lesiones en los tejidos blandos y los vasos sanguíneos, ya que combina varias imágenes de rayos X para crear vistas transversales detalladas de la zona lesionada.
  • Resonancia magnética. Mediante ondas de radio y un potente imán, la resonancia magnética genera imágenes muy detalladas de los huesos y los tejidos blandos. Es mucho más sensible que las radiografías y permite detectar pequeñas fracturas y lesiones de ligamentos.

Tratamiento

Si los extremos del hueso fracturado no están alineados, puede haber espacios entre los fragmentos óseos o que estos se superpongan. Para corregir esto, el profesional sanitario realiza una intervención denominada «reducción». La reducción consiste en recolocar los fragmentos óseos para que tengan las mejores posibilidades de consolidarse correctamente. Dependiendo del nivel de dolor e inflamación que presente, es posible que necesite anestesia antes de la intervención. La anestesia local adormece una zona concreta del cuerpo para que no sienta dolor, pero usted permanece despierto y consciente. La anestesia general le sumerge en un sueño profundo. A menudo, la reducción se puede realizar durante una intervención quirúrgica con anestesia general.

Sea cual sea el tratamiento que recibas, es importante que muevas los dedos con regularidad durante la recuperación para evitar la rigidez. Consulta a tu profesional sanitario cuáles son las mejores formas de moverlos. Si fumas, deja de hacerlo. Fumar puede retrasar o impedir la consolidación ósea.

Inmovilización

La restricción del movimiento en una muñeca fracturada se denomina inmovilización. Tanto si el tratamiento es quirúrgico como no quirúrgico, es posible que tengas que llevar un yeso o una férula durante un máximo de seis meses para que la fractura se cure correctamente. Para reducir el dolor y la hinchazón, también se te recomendará mantener la mano elevada por encima del nivel del corazón siempre que sea posible.

Medicamentos

Para controlar el dolor, su profesional sanitario puede recomendarle un analgésico de venta libre. En caso de dolor más intenso, es posible que se le recete un medicamento opioide.

Los AINE pueden ayudar a aliviar el dolor, pero pueden ralentizar la consolidación ósea, sobre todo si se toman durante mucho tiempo. Consulte a su profesional sanitario antes de tomar AINE.

Si tienes una fractura abierta, es probable que te receten un antibiótico para evitar que la infección afecte al hueso. Una fractura abierta se produce cuando el hueso atraviesa la piel o cuando hay una herida cerca de la fractura.

Terapia

Una vez que te hayan quitado el yeso o la férula, es probable que necesites ejercicios de rehabilitación o fisioterapia para mejorar la flexibilidad y recuperar el movimiento de la muñeca. Aunque la rehabilitación puede ayudar, la recuperación total puede tardar varios meses o incluso más.

Intervenciones quirúrgicas y otros procedimientos

Si la inmovilización no es una opción, es posible que necesites una intervención quirúrgica para implantar clavos, placas, varillas o tornillos que mantengan los huesos en su sitio mientras se curan. También se puede recurrir a un injerto óseo para favorecer la cicatrización. Estas medidas pueden ser necesarias si presentas alguno de los siguientes casos:

  • Una fractura abierta.
  • Una fractura en la que los fragmentos óseos se desplazan antes de soldarse. A esto se le denomina fractura inestable o desplazada.
  • Fragmentos óseos sueltos que podrían introducirse en una articulación.
  • Lesiones en los ligamentos, nervios o vasos sanguíneos circundantes.
  • Fracturas que se extienden hasta una articulación.

Incluso después de la reducción y la inmovilización con un yeso o una férula, los huesos pueden desplazarse. Por lo general, tu profesional sanitario controla tu evolución mediante radiografías. Si los huesos se desplazan, es posible que necesites una intervención quirúrgica.

En algunos casos, el cirujano puede estabilizar la fractura mediante un dispositivo de fijación externa. Este dispositivo consiste en una estructura metálica con dos o más clavos que atraviesan la piel y se introducen en el hueso a ambos lados de la fractura. Esto ayuda a mantener la fractura en su sitio durante la consolidación.

Cómo prepararse para una cita

Si te has roto la muñeca, lo primero que debes hacer es acudir a un servicio de urgencias o a un centro de atención de urgencias. Si los huesos rotos no están correctamente alineados para su curación mediante inmovilización, es posible que te deriven a un cirujano ortopédico para que te proporcione tratamiento adicional.

Qué puedes hacer

Quizás te interese hacer una lista que incluya:

  • Una descripción de tus síntomas y cómo, dónde y cuándo se produjo la lesión.
  • Información sobre tu historial médico y el de tu familia.
  • Todos los medicamentos y suplementos dietéticos que toma, incluidas las dosis.
  • Preguntas que quieres hacerle a tu profesional sanitario.

En caso de fractura de muñeca, algunas preguntas que se pueden plantear son:

  • ¿Qué pruebas tengo que hacerme?
  • ¿Cuál es la mejor forma de actuar?
  • ¿Tendré que operarme?
  • ¿Tendré que llevar una escayola? Si es así, ¿durante cuánto tiempo?
  • ¿Tendré que hacer fisioterapia cuando me quiten el yeso?
  • ¿Hay alguna restricción que deba respetar?
  • ¿Debería acudir a un especialista?

Qué puedes esperar de tu médico

Es posible que su profesional sanitario le pregunte:

  • ¿A qué te dedicas?
  • ¿Tenías la muñeca o la mano doblada hacia atrás o hacia delante cuando se produjo la lesión?
  • ¿Eres diestro o zurdo?
  • ¿Dónde te duele? ¿Hay algún movimiento que te provoque más o menos dolor?
  • ¿Ha sufrido alguna lesión o se ha sometido a alguna operación en la mano o la muñeca?

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