Síntomas

Los síntomas del tronco arterial suelen aparecer en los primeros días de vida. Entre ellos se incluyen:

  • Piel azulada o grisácea debido a los bajos niveles de oxígeno.
  • Somnolencia extrema.
  • Alimentación deficiente.
  • Escaso crecimiento.
  • Los latidos del corazón se aceleran.
  • Respiración acelerada.
  • Dificultad para respirar.

Cuándo acudir al médico

Si te preocupan las tomas, los hábitos de sueño o el crecimiento de tu bebé, ponte en contacto con un profesional sanitario para concertar una cita.

Acude siempre a urgencias si un bebé presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Piel azulada o grisácea.
  • Respiración acelerada.
  • Respiración superficial.
  • Cualquier dificultad para respirar.

Causas

El tronco arterial se produce durante la formación del corazón del bebé en el embarazo. A menudo no hay una causa clara. Es posible que influyan factores genéticos y ambientales.

Cómo funciona el corazón

Para comprender mejor qué es el tronco arterial común, puede resultar útil saber cómo funciona normalmente el corazón.

El corazón normal tiene cuatro cavidades. Estas son:

  • La cavidad superior derecha, también llamada aurícula derecha. Esta cavidad cardíaca recibe sangre pobre en oxígeno procedente del cuerpo.
  • La cavidad inferior derecha, también llamada ventrículo derecho. Esta cavidad cardíaca bombea sangre hacia los pulmones a través de un vaso grande llamado arteria pulmonar. La sangre fluye por la arteria pulmonar hacia vasos más pequeños en los pulmones, donde se oxigena.
  • La cavidad superior izquierda, también llamada aurícula izquierda. Esta cavidad cardíaca recibe sangre rica en oxígeno procedente de los pulmones a través de unos vasos llamados venas pulmonares.
  • La cavidad inferior izquierda, también llamada ventrículo izquierdo. Esta cavidad bombea la sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo a través del vaso sanguíneo más grande del cuerpo, llamado aorta.

El corazón de un bebé antes de nacer

La formación del corazón del feto durante el embarazo es un proceso complejo. En un momento dado, existe un único vaso sanguíneo de gran tamaño que sale del corazón. Este vaso se denomina «truncus arteriosus». Por lo general, se divide en dos a medida que el feto crece en el útero. Una de las partes se convierte en el extremo inferior de la arteria principal del cuerpo, llamada aorta. La otra parte se convierte en la parte inferior de la arteria pulmonar.

Sin embargo, en algunos bebés, el tronco arterial nunca se divide. La pared que separa las dos cavidades inferiores del corazón no se ha cerrado del todo. Esto da lugar a un gran orificio entre esas cavidades, lo que se conoce como comunicación interventricular.

Los bebés con tronco arterial también suelen presentar un problema en la válvula cardíaca que controla el flujo sanguíneo desde las cavidades inferiores del corazón hacia el único vaso. Es posible que esta válvula no se cierre del todo cuando el corazón se relaja. La sangre puede fluir en sentido contrario, de vuelta hacia el corazón. A esto se le denomina regurgitación de la válvula del tronco.

Factores de riesgo

Se desconoce la causa exacta del tronco arterial común. Sin embargo, hay algunos factores que pueden aumentar el riesgo de padecer un problema cardíaco al nacer. Entre los factores de riesgo se incluyen:

  • Enfermedades víricas durante el embarazo. Algunas infecciones pueden afectar al feto. Por ejemplo, contraer la rubéola durante el embarazo puede provocar alteraciones en el desarrollo cardíaco del bebé. La rubéola también se conoce como «sarampión alemán».
  • Diabetes mal controlada durante el embarazo. Un control riguroso de los niveles de azúcar en sangre antes y durante el embarazo puede reducir el riesgo de que el bebé sufra problemas cardíacos. Si tienes diabetes, consulta con tu profesional sanitario para asegurarte de que tus niveles de azúcar en sangre estén bien controlados antes de quedarte embarazada.
  • Algunos medicamentos que se toman durante el embarazo. Algunos medicamentos pueden provocar problemas cardíacos y otras afecciones de salud en el bebé. Informe a su profesional sanitario de todos los medicamentos que toma, incluidos los de venta libre.
  • Algunos trastornos cromosómicos. La presencia de un cromosoma adicional o anómalo aumenta el riesgo de sufrir un tronco arterial común. Algunos ejemplos son el síndrome de DiGeorge, también conocido como síndrome de deleción 22q11.2, y el síndrome velocardiofacial.
  • Fumar durante el embarazo. Si fumas, deja de hacerlo. Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de que tu bebé padezca problemas cardíacos.
  • Consumo de alcohol. Beber alcohol durante el embarazo aumenta el riesgo de que el bebé padezca problemas cardíacos y otros problemas de salud.
  • Obesidad. La obesidad aumenta el riesgo de dar a luz a un bebé con una afección cardíaca.

Complicaciones

El tronco arterial común provoca graves problemas en la circulación sanguínea a través de los pulmones, el corazón y el resto del cuerpo.

Las complicaciones del tronco arterial común en los bebés incluyen:

  • Problemas respiratorios. El exceso de líquido y sangre en los pulmones puede dificultar la respiración.
  • Presión arterial alta en los pulmones, también conocida como hipertensión pulmonar. Esta afección provoca el estrechamiento de los vasos sanguíneos de los pulmones. Al corazón le cuesta bombear sangre hacia los pulmones.
  • Agrandamiento del corazón. La hipertensión pulmonar y el aumento del flujo sanguíneo sobrecargan al corazón. El corazón debe esforzarse más para bombear la sangre. Esto hace que el músculo cardíaco aumente de tamaño. El corazón agrandado se va debilitando poco a poco.
  • Insuficiencia cardíaca. En esta afección, el corazón no puede suministrar suficiente sangre al organismo. Un aporte insuficiente de oxígeno y una sobrecarga excesiva del corazón pueden provocar insuficiencia cardíaca.

Los bebés a los que se les ha corregido con éxito una cardiopatía mediante cirugía pueden seguir presentando complicaciones más adelante en su vida. Las posibles complicaciones son:

  • Hipertensión pulmonar que empeora.
  • Flujo retrógrado de sangre a través de una válvula cardíaca, denominado regurgitación.
  • Latidos cardíacos irregulares, denominados arritmias.

Entre los síntomas más comunes de estas complicaciones se encuentran:

  • Mareos.
  • Siento que el corazón me late muy rápido y con palpitaciones.
  • Me siento muy cansado.
  • Dificultad para respirar al hacer ejercicio.
  • Hinchazón del abdomen, las piernas o los pies.

Tronco arterial en adultos

En casos excepcionales, algunas personas que nacen con tronco arterial común pueden sobrevivir sin necesidad de someterse a una intervención quirúrgica cardíaca. Pueden llegar a la edad adulta. Sin embargo, es casi seguro que quienes padecen esta afección sufrirán insuficiencia cardíaca y desarrollarán una complicación denominada síndrome de Eisenmenger. Este síndrome está provocado por un daño permanente en los vasos pulmonares. Esto da lugar a una reducción significativa del flujo sanguíneo hacia los pulmones.

Prevención

Dado que la causa no está clara, es posible que no se pueda prevenir el tronco arterial común. Es importante recibir una buena atención prenatal. Si tú o alguien de tu familia ha nacido con una cardiopatía, consulta a tu profesional sanitario antes de quedarte embarazada. Es posible que tengas que acudir a un asesor genético y a un especialista en el corazón, llamado cardiólogo.

Si decides quedarte embarazada, seguir estos consejos puede ayudarte a mantener a tu bebé sano:

  • Ponte las vacunas recomendadas. Algunas infecciones pueden ser perjudiciales para el feto. Por ejemplo, contraer la rubéola durante el embarazo puede provocar alteraciones en el desarrollo cardíaco del bebé. Un análisis de sangre realizado antes del embarazo puede determinar si eres inmune a la rubéola. Existe una vacuna disponible para quienes no lo son.
  • Consulte con su profesional sanitario sobre los medicamentos que toma. Si está embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte con su profesional sanitario antes de tomar cualquier medicamento. Muchos medicamentos no se recomiendan durante el embarazo, ya que pueden dañar al feto.
  • Toma un suplemento de ácido fólico. Toma un multivitamínico que contenga ácido fólico. Se ha demostrado que tomar 400 microgramos de ácido fólico al día reduce el riesgo de que los bebés padezcan afecciones cerebrales y de la médula espinal. También puede ayudar a reducir el riesgo de que los bebés nazcan con problemas cardíacos.
  • Controla la diabetes. Si tienes diabetes, pregunta a tu profesional sanitario cuál es la mejor forma de controlar la enfermedad durante el embarazo.

Diagnóstico

El tronco arterial suele diagnosticarse poco después del nacimiento del niño. El bebé puede presentar un tono azulado o grisáceo y tener dificultades para respirar.

Cuando nace un bebé, el personal sanitario siempre ausculta sus pulmones para comprobar su respiración. Si el bebé padece un tronco arterial común, es posible que el personal sanitario detecte la presencia de líquido en los pulmones durante esta exploración. El personal sanitario también ausculta el corazón del bebé para detectar latidos irregulares o un silbido, lo que se conoce como soplo.

Pruebas

Las pruebas para diagnosticar el tronco arterial común incluyen:

  • Pulsioximetría. Un sensor colocado en la yema del dedo mide el nivel de oxígeno en la sangre. Un nivel demasiado bajo de oxígeno puede ser síntoma de un problema cardíaco o pulmonar.
  • Radiografía de tórax. Esta prueba muestra el estado del corazón y los pulmones. Permite determinar el tamaño del corazón. Una radiografía de tórax también permite detectar si hay líquido acumulado en los pulmones.
  • Ecocardiograma. El ecocardiograma utiliza ondas sonoras para obtener imágenes del corazón en movimiento. Se trata de la prueba principal para diagnosticar el tronco arterioso común. Muestra el flujo sanguíneo a través del corazón y las válvulas cardíacas. En un bebé con tronco arterioso común, la prueba muestra un único vaso de gran tamaño que sale del corazón. Normalmente hay un orificio en la pared que separa las cavidades inferiores del corazón.

Tratamiento

Los bebés con tronco arterial común necesitan una intervención quirúrgica para mejorar el flujo sanguíneo y los niveles de oxígeno. Es posible que se requieran varias intervenciones o cirugías, sobre todo a medida que el niño crece. Es posible que se administren medicamentos antes de la cirugía para ayudar a mejorar la salud cardíaca.

Los niños y adultos que se han sometido a una intervención quirúrgica para corregir un tronco arterial común deben someterse a revisiones médicas periódicas durante toda su vida.

Medicamentos

Algunos de los medicamentos que se pueden administrar antes de una intervención quirúrgica de tronco arterial común son:

  • Diuréticos. Estos medicamentos, también conocidos como «pastillas para eliminar el agua», ayudan a los riñones a eliminar el exceso de líquido del organismo. La acumulación de líquido es un síntoma habitual de la insuficiencia cardíaca.
  • Inotrópicos positivos. Estos medicamentos ayudan al corazón a bombear con más fuerza, lo que mejora el flujo sanguíneo. También ayudan a controlar la presión arterial. Los inotrópicos positivos pueden administrarse por vía intravenosa para tratar los síntomas graves de insuficiencia cardíaca.

Cirugía u otros procedimientos

La mayoría de los bebés con tronco arterial se someten a una intervención quirúrgica durante las primeras semanas tras el nacimiento. El tipo concreto de intervención depende del estado del bebé. Por lo general, el cirujano del bebé:

  • Reconstruye el único vaso grande y la aorta para crear una nueva aorta completa.
  • Separa la parte superior de la arteria pulmonar del único vaso grande.
  • Se utiliza un parche para cerrar el orificio entre las dos cavidades inferiores del corazón.
  • Consiste en colocar un tubo y una válvula para conectar la cavidad cardíaca inferior derecha con la arteria pulmonar superior. De este modo se crea una nueva arteria pulmonar completa.

El tubo que se utiliza para crear la nueva arteria pulmonar no crece al mismo ritmo que el niño. Es necesario realizar intervenciones quirúrgicas de seguimiento para sustituir el tubo a medida que el niño crece.

Las futuras intervenciones quirúrgicas pueden realizarse mediante un tubo flexible denominado catéter. De este modo, se evita la necesidad de una cirugía a corazón abierto. El profesional sanitario introduce el catéter en un vaso sanguíneo de la ingle y lo guía hasta el corazón. A través del catéter se puede colocar una nueva válvula en la zona adecuada.

A veces se infla un pequeño globo situado en la punta del catéter en el lugar de la obstrucción, lo que permite ensanchar la arteria bloqueada. Este procedimiento se denomina angioplastia con balón.

Tras una intervención quirúrgica por tronco arterial común, el paciente necesita un seguimiento de por vida con un cardiólogo especializado en cardiopatías congénitas. A este tipo de profesional sanitario se le denomina cardiólogo congénito.

Estilo de vida y remedios caseros

Si usted o su hijo han padecido un tronco arterial común, es posible que su profesional sanitario le recomiende tomar algunas medidas para proteger el corazón.

  • Límites en la práctica de ejercicio. Algunas personas con enfermedades cardíacas deben limitar la práctica de ejercicio y las actividades deportivas, especialmente los deportes de competición. Pregunte a su profesional sanitario qué deportes y tipos de ejercicio son seguros para usted o para su hijo. Las personas con síndrome de Eisenmenger deben evitar la actividad física intensa.
  • Antibióticos. En ocasiones, las enfermedades cardíacas pueden aumentar el riesgo de infección en el revestimiento del corazón o en las válvulas cardíacas. Esta infección se denomina endocarditis infecciosa. Es posible que se recomienden antibióticos para prevenir infecciones antes de someterse a procedimientos dentales y otras intervenciones quirúrgicas. También es importante mantener una buena higiene bucal y acudir a revisiones dentales periódicas.
  • Embarazo. Si te has sometido a una intervención quirúrgica para corregir un tronco arterial común y deseas quedarte embarazada, consulta primero con tu profesional sanitario. Infórmate sobre los posibles riesgos y complicaciones. Lo mejor es que te atiendan profesionales sanitarios con formación en cardiopatías congénitas en adultos y embarazos de alto riesgo. Juntos, tú y tu equipo médico podréis analizar y planificar cualquier atención especial que sea necesaria durante el embarazo.

    Dependiendo del grado de daño pulmonar que se haya producido antes de la cirugía del tronco arterial común, el embarazo puede recomendarse o no. El embarazo se considera de muy alto riesgo para las personas con síndrome de Eisenmenger y no se recomienda.

Afrontamiento y apoyo

Cuidar de un bebé con un problema cardíaco grave, como el tronco arterioso común, puede resultar complicado. A continuación te ofrecemos algunas estrategias que pueden resultarte útiles.

  • Busca apoyo. Pide ayuda a tus familiares y amigos. Relacionarte con otras personas en grupos de apoyo puede ayudarte a controlar el estrés. Ponte en contacto con organizaciones sin ánimo de lucro, como la Asociación Americana del Corazón.
  • Lleva un registro del historial médico de tu bebé. Incluye detalles sobre cualquier diagnóstico, medicación, intervención quirúrgica y otros procedimientos. Anota las fechas de las intervenciones quirúrgicas y los procedimientos. Indica las dosis de los medicamentos. Anota los nombres y números de teléfono de los profesionales sanitarios.

    Si es posible, consigue una copia de los informes médicos. Esta información te ayudará a recordar quién prestó la atención médica. También resulta útil para los profesionales sanitarios que no estén familiarizados con el historial médico de tu hijo.

  • Hable de sus inquietudes. Es posible que le preocupen los riesgos de realizar actividades extenuantes, sobre todo después de una operación de corazón. Pregunte al cardiólogo de su hijo, también conocido como cardiólogo pediátrico, qué actividades son seguras para él.

Cómo prepararse para una cita

Qué puedes hacer

Si es posible, pregunta a tus familiares por sus antecedentes médicos. Los problemas cardíacos congénitos pueden ser hereditarios. Por eso, es útil saber si alguien de la familia de tu hijo tiene antecedentes de problemas cardíacos de aparición temprana.

Haz también una lista de preguntas para plantearle al profesional sanitario que atiende a tu bebé. Preparar esta lista puede ayudaros tanto a ti como a tu equipo sanitario a aprovechar al máximo el tiempo que paséis juntos. Aquí tienes algunas preguntas que quizá te interese plantear:

  • ¿Qué pruebas hay que hacerse?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios o complicaciones del tratamiento?
  • ¿Cómo se comprueba si hay complicaciones?
  • ¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo para mi hijo?
  • Mi bebé tiene otras afecciones de salud. ¿Cuál es la mejor manera de gestionarlas juntos?
  • Si tengo otro bebé en el futuro, ¿qué probabilidades hay de que esto vuelva a pasar?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué páginas web me recomendáis?

No dudes en hacer más preguntas.

Qué puedes esperar de tu médico

El profesional sanitario de su hijo suele hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Alguna vez tu bebé tiene un tono azulado o grisáceo?
  • ¿Cuánto duran las tomas?
  • ¿Cuánto bebe tu bebé?
  • ¿Con qué frecuencia y cuánto tiempo duerme tu bebé?
  • ¿Cómo reacciona tu bebé al contacto físico?
  • ¿Tu bebé respira alguna vez con rapidez?

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