Síntomas
Si la válvula bicúspide provoca una estenosis aórtica grave o una regurgitación aórtica grave, los síntomas pueden incluir:
- Dolor en el pecho.
- Dificultad para respirar.
- Dificultad para hacer ejercicio.
- Desmayo o sensación de desmayo.
La mayoría de las personas con válvula aórtica bicúspide no presentan síntomas de valvulopatía hasta la edad adulta. Sin embargo, algunos bebés pueden presentar síntomas graves.
Cuándo acudir al médico
Si crees que tú o tu bebé tenéis síntomas de una afección cardíaca, pide cita para una revisión médica lo antes posible.
Causas
La válvula aórtica bicúspide se desarrolla mientras el bebé en el útero, también llamado feto, crece durante el embarazo. Los profesionales sanitarios no saben con certeza qué causa la mayoría de los defectos cardíacos congénitos, incluida la válvula aórtica bicúspide. Sin embargo, la genética podría influir en la aparición de la válvula aórtica bicúspide.
Factores de riesgo
Los antecedentes familiares de enfermedades cardíacas precoces pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades valvulares cardíacas, como la válvula aórtica bicúspide. En ocasiones, la válvula aórtica bicúspide es una afección familiar, lo que significa que se hereda.
Diagnóstico
La válvula aórtica bicúspide puede detectarse al realizar pruebas para diagnosticar otro problema de salud. El profesional sanitario puede percibir un soplo cardíaco al auscultar el corazón.
Una ecocardiografía puede confirmar el diagnóstico de válvula aórtica bicúspide. Esta prueba utiliza ondas sonoras para generar imágenes en movimiento del corazón mientras late. Muestra cómo circula la sangre por las cavidades cardíacas, las válvulas cardíacas y la aorta.
Si tienes una válvula aórtica bicúspide, normalmente te harán una tomografía computarizada para comprobar si se han producido cambios en el tamaño de la aorta.
Tratamiento
Si tienes una válvula aórtica bicúspide, normalmente te derivarán a un médico especializado en cardiopatías congénitas. A este tipo de médico se le denomina cardiólogo congénito.
Cualquier persona que tenga una válvula aórtica bicúspide debe someterse a revisiones médicas periódicas y a pruebas de diagnóstico por imagen. Los ecocardiogramas permiten detectar un estrechamiento o una insuficiencia de la válvula aórtica. La prueba también permite detectar cambios en el tamaño de la aorta.
El tratamiento de una válvula aórtica bicúspide depende de la gravedad de la valvulopatía. Puede consistir en la administración de medicamentos, una intervención o una operación quirúrgica para reparar o sustituir la válvula.
Medicamentos
No existen medicamentos para reparar una válvula aórtica bicúspide. Sin embargo, se pueden utilizar medicamentos para tratar los síntomas provocados por una valvulopatía cardíaca. Por ejemplo, tu profesional sanitario puede recomendarte medicamentos para la tensión arterial.
Intervenciones quirúrgicas u otros procedimientos
Puede ser necesaria una intervención quirúrgica si una válvula aórtica bicúspide provoca:
- Estenosis de la válvula aórtica.
- Insuficiencia valvular aórtica.
- Una aorta dilatada.
La intervención quirúrgica se realiza para reparar o sustituir la válvula aórtica. El tipo de intervención que se realice dependerá de la afección específica de la válvula cardíaca y de tus síntomas.
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Sustitución de la válvula aórtica. El cirujano extirpa la válvula dañada. Se sustituye por una válvula mecánica o por una válvula fabricada con tejido cardíaco de vaca, cerdo o ser humano. La válvula de tejido se denomina válvula biológica. En ocasiones, la válvula aórtica se sustituye por la propia válvula pulmonar del paciente. La válvula pulmonar se sustituye por una válvula de tejido pulmonar procedente de un donante fallecido. Esta intervención quirúrgica, más complicada, se denomina «procedimiento de Ross».
Las válvulas de tejido biológico se deterioran con el tiempo. Es posible que, con el tiempo, haya que sustituirlas. Si tienes una válvula mecánica, deberás tomar anticoagulantes de por vida para prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Juntos, tú y tu equipo sanitario podéis analizar las ventajas y los riesgos de cada tipo de válvula.
- Cirugía de la raíz aórtica y la aorta ascendente. Los cirujanos extirpan la sección dilatada de la aorta situada cerca del corazón. Se sustituye por un tubo sintético, denominado injerto, que se sutura en su lugar. En ocasiones, solo se extirpa la parte dilatada de la aorta. La válvula aórtica permanece en su sitio. La válvula aórtica también puede sustituirse o repararse durante esta intervención quirúrgica.
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Valvuloplastia con balón. Esta intervención permite tratar la estenosis de la válvula aórtica en lactantes y niños. En los adultos, la válvula aórtica tiende a volver a estrecharse tras la intervención. Por eso, normalmente solo se realiza si el paciente está demasiado enfermo para someterse a una intervención quirúrgica o si está a la espera de un reemplazo valvular.
Este tratamiento de la válvula cardíaca utiliza un tubo fino y flexible denominado catéter. El catéter tiene un globo en el extremo. El cirujano introduce el catéter en una arteria del brazo o de la ingle. A continuación, el catéter se guía hasta la válvula aórtica. Una vez colocado, el globo se infla, lo que amplía la abertura de la válvula. A continuación, se desinfla el globo. Por último, se retiran el catéter y el globo.
Estilo de vida y remedios caseros
Cualquier persona que haya nacido con una válvula aórtica bicúspide debe someterse a revisiones médicas de por vida. Un médico especializado en enfermedades cardíacas, llamado cardiólogo, debe examinarte para detectar posibles cambios en tu estado de salud.
Las personas con una válvula aórtica bicúspide tienen más probabilidades de sufrir una infección del revestimiento interno de las cavidades y válvulas del corazón. Esta infección se denomina endocarditis infecciosa. Un cuidado dental adecuado puede ayudar a reducir el riesgo.
La válvula aórtica bicúspide puede transmitirse de padres a hijos, lo que significa que es hereditaria. Los padres, hijos y hermanos de una persona con válvula aórtica bicúspide deberían someterse a una ecocardiografía para detectar esta afección.
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