Síntomas
En algunas personas, la adenomiosis no provoca signos ni síntomas. O solo causa molestias leves. En otras, los síntomas de la adenomiosis pueden incluir:
- Menstruaciones abundantes o prolongadas.
- Calambres intensos o dolor pélvico agudo durante la menstruación.
- Dolor pélvico que no desaparece.
- Relaciones sexuales dolorosas.
- Un útero más grande, lo que puede provocar sensibilidad o presión en la parte inferior del abdomen.
Cuándo acudir al médico
Deberías acudir al médico o a otro profesional sanitario si tienes menstruaciones abundantes que duran mucho tiempo o si sufres dolores menstruales intensos que te impiden realizar tus actividades diarias.
Causas
Se desconoce la causa exacta de la adenomiosis, pero entre las posibles causas se barajan las siguientes:
- Células endometriales que crecen en la pared muscular del útero, posiblemente a raíz de cortes realizados en el útero durante una intervención quirúrgica.
- Tejido endometrial que se deposita en el útero durante el desarrollo fetal.
- Inflamación del revestimiento del útero tras el parto.
- Células madre de la médula ósea presentes en el músculo uterino que se transforman y actúan como células endometriales.
- La menstruación retrógrada, en la que la sangre menstrual, en lugar de salir del cuerpo, refluye desde el útero hacia las trompas de Falopio y la cavidad pélvica. Esto también puede ser una de las causas de una afección relacionada denominada endometriosis.
Independientemente de cómo se desarrolle la adenomiosis, su crecimiento depende de la hormona reproductiva femenina estrógeno.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo de la adenomiosis se incluyen:
- Cirugía uterina previa, como una cesárea, la extirpación de fibromas o una dilatación y legrado.
- El parto.
- La mediana edad.
La mayoría de los casos de adenomiosis se dan en mujeres de entre 40 y 50 años. La adenomiosis en mujeres de esta edad podría estar relacionada con una mayor exposición a los estrógenos en comparación con las mujeres más jóvenes. Sin embargo, las investigaciones actuales sugieren que esta afección también podría ser frecuente en mujeres más jóvenes.
Las personas con adenomiosis a veces también padecen otras afecciones uterinas. La adenomiosis suele darse en mujeres con endometriosis y fibromas uterinos. Cuando estas afecciones uterinas se presentan juntas, el diagnóstico puede resultar más difícil, ya que los síntomas suelen ser similares.
Complicaciones
El sangrado abundante durante la menstruación debido a la adenomiosis puede provocar anemia. La anemia se produce cuando no hay suficientes glóbulos rojos sanos para transportar oxígeno a los tejidos del cuerpo. Esto puede hacer que te sientas cansada y con dificultad para respirar, además de provocar otros problemas de salud.
El dolor y el sangrado asociados a la adenomiosis también pueden alterar tu estilo de vida. Es posible que evites actividades que antes disfrutabas debido al dolor. O quizá te preocupe tener un sangrado abundante que empape la ropa interior y la ropa.
La adenomiosis puede provocar problemas durante el embarazo, como abortos espontáneos, partos prematuros y bebés pequeños para su edad gestacional. La adenomiosis también podría estar relacionada con la infertilidad, pero es necesario realizar más estudios.
Diagnóstico
La adenomiosis presenta síntomas similares a los de otras afecciones uterinas. Entre ellas se incluyen los fibromas uterinos, la endometriosis y los pólipos endometriales. Los fibromas uterinos son tumores benignos que crecen en el útero. La endometriosis se produce cuando células similares al revestimiento del útero crecen fuera de este. Los pólipos endometriales son crecimientos que se forman en el revestimiento del útero.
A veces, a los profesionales sanitarios les resulta difícil determinar con certeza si una persona padece adenomiosis. Es posible que no sepas que padeces esta afección hasta que te hayan realizado pruebas para descartar otras posibles causas de tus signos y síntomas. Las pruebas para detectar la adenomiosis pueden incluir:
- Una exploración pélvica. Durante esta exploración, un profesional sanitario comprueba si el útero ha aumentado de tamaño o si está sensible al tacto.
- Ecografía. En una prueba denominada ecografía transvaginal se utiliza un dispositivo delgado, llamado transductor, que se introduce en la vagina. El transductor emite ondas sonoras para generar imágenes del útero, los ovarios y otros órganos pélvicos.
- Resonancia magnética. La resonancia magnética también se conoce como RM. Esta prueba ayuda a detectar signos de adenomiosis u otras posibles afecciones del útero.
En algunos casos, un profesional sanitario puede realizar una biopsia endometrial. Una biopsia es un procedimiento que consiste en extraer una muestra de tejido para analizarla en un laboratorio. El laboratorio examina la muestra de tejido para descartar que padezcas una enfermedad más grave, como el cáncer. Sin embargo, una biopsia endometrial no sirve para confirmar un diagnóstico de adenomiosis.
La única forma de confirmar el diagnóstico de adenomiosis es examinar el útero tras una histerectomía.
Tratamiento
Los síntomas de la adenomiosis suelen desaparecer tras la menopausia. El tratamiento puede depender de lo cerca que estés de esa etapa de la vida.
Las opciones de tratamiento para la adenomiosis incluyen:
- Medicamentos antiinflamatorios. Tu profesional sanitario podría recomendarte un medicamento antiinflamatorio, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros). Puedes empezar a tomarlo entre uno y dos días antes de que comience la menstruación y seguir tomándolo durante los días de la regla. Esto puede reducir el flujo menstrual y ayudar a aliviar el dolor.
- Medicamentos hormonales. Las píldoras anticonceptivas combinadas de estrógeno y progestágeno, así como los parches o anillos vaginales que contienen hormonas, pueden aliviar el sangrado abundante y el dolor. Los anticonceptivos que solo contienen progestágeno, como el dispositivo intrauterino o las píldoras anticonceptivas de uso continuo, suelen provocar amenorrea, lo que podría proporcionar cierto alivio. La amenorrea es la ausencia de menstruación.
- Histerectomía. Si tienes mucho dolor y sangrado abundante durante la menstruación, y ningún otro tratamiento ha dado resultado, tu profesional sanitario podría recomendarte una intervención quirúrgica para extirpar el útero. En el caso de la adenomiosis, no es necesario extirpar los ovarios.
Cuidado personal
Para aliviar el dolor pélvico y los calambres relacionados con la adenomiosis, puedes intentar:
- Date un baño caliente.
- Aplícate una almohadilla térmica en la parte inferior del abdomen.
- Toma un medicamento antiinflamatorio, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros).
Cómo prepararse para la cita
En el caso de la adenomiosis, es posible que te atienda el profesional sanitario que te presta atención primaria o un ginecólogo. Un ginecólogo es un médico especializado en las afecciones que afectan al sistema reproductivo femenino.
Qué puedes hacer
Antes de acudir a la cita, toma nota de lo siguiente:
- Tus síntomas y cuándo empezaron.
- Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que toma, incluyendo la dosis que toma.
- Información médica, como datos sobre tus menstruaciones y si has dado a luz.
- Preguntas que debe hacer a su profesional sanitario.
Algunas preguntas que quizá quieras hacer son:
- ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
- ¿Hay alguna otra causa posible?
- ¿Tengo que hacerme alguna prueba?
- ¿Hay algún medicamento que pueda tomar para aliviar mis síntomas?
- ¿Necesito operarme?
- ¿Podría mi enfermedad influir en mi capacidad para quedarme embarazada?
No dudes en hacer cualquier otra pregunta que se te ocurra durante la consulta.
Qué puedes esperar de tu médico
Es posible que le hagan preguntas como:
- ¿Qué síntomas tienes?
- ¿Cuándo suele tener síntomas?
- ¿Cómo de intensos son tus síntomas?
- ¿Cuándo tuviste tu última menstruación?
- ¿Podrías estar embarazada?
- ¿Utilizas algún método anticonceptivo? Si es así, ¿cuál?
- ¿Tus síntomas parecen estar relacionados con la menstruación?
- ¿Hay algo que parezca aliviar tus síntomas?
- ¿Hay algo que empeore tus síntomas?
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