Síntomas

Los síntomas de la ascariasis dependen de la cantidad de lombrices que haya en el organismo, de los órganos afectados y del estado de salud del sistema inmunitario. La mayoría de las personas no presentan ningún síntoma. Sin embargo, una gran cantidad de lombrices aumenta la probabilidad de que aparezcan síntomas.

En los pulmones

Los diminutos huevos del ascárido son demasiado pequeños para verlos. Una vez ingeridos, eclosionan en el intestino delgado. De los huevos salen unas formas tempranas de los gusanos, llamadas larvas. Las larvas llegan a los pulmones a través del torrente sanguíneo o de una parte del sistema inmunitario denominada sistema linfático.

En esta fase, es posible que no presente síntomas, o que estos se parezcan a los del asma o la neumonía. Entre estos síntomas se incluyen:

  • Tos seca que puede ir acompañada de sangre.
  • Dificultad para respirar.
  • Sibilancias.

Tras pasar entre 10 y 14 días en los pulmones, las larvas se desplazan hacia la garganta. Las expulsas al toser y luego las tragas.

En los intestinos

Las larvas se convierten en gusanos adultos en el intestino delgado. Por lo general, los gusanos adultos permanecen en el intestino hasta que mueren. En los casos de ascariasis leve o moderada, los gusanos presentes en el intestino pueden provocar:

  • Un dolor de estómago difuso.
  • Malestar estomacal y vómitos.
  • Diarrea o heces con sangre.
  • Pérdida de apetito.

Si tienes una gran cantidad de parásitos en el intestino, es posible que presentes:

  • Dolor intenso en la zona del estómago.
  • Estreñimiento.
  • Vómitos.
  • Pérdida de peso o falta de nutrientes.
  • Un gusano en el vómito o en las heces.

Cuándo acudir al médico

Consulte con su profesional sanitario si presenta alguno de los siguientes síntomas de forma continuada:

  • Dolor de estómago.
  • Diarrea.
  • Malestar estomacal o vómitos.

Causas

La ascariasis se produce cuando los huevos de los gusanos redondos se transmiten a través de las heces humanas o porcinas. En la mayoría de los casos, las personas contraen la ascariasis al ingerir alimentos o agua contaminados con heces que contienen los gusanos. Por ejemplo, comer verduras o frutas que no se hayan lavado, pelado o cocinado puede provocar la infección en lugares donde la ascariasis es frecuente. Lo mismo ocurre al comer hígado de cerdo o de pollo infectado y que no se haya cocinado.

Las heces contaminadas se introducen en los alimentos y el agua a través del suelo. En algunas partes del mundo, las heces humanas o porcinas se utilizan como fertilizante. Además, unas instalaciones sanitarias deficientes pueden provocar que las heces se mezclen con el suelo en patios, zanjas y campos.

Los niños pequeños suelen jugar en la tierra, y pueden contraer infecciones si se llevan los dedos sin lavar a la boca. Con mucha menos frecuencia, la infección se produce tras inhalar polvo contaminado presente en el aire.

El contacto con cerdos o con su estiércol en el trabajo también puede provocar ascariasis si las heces infectadas de los cerdos entran en contacto con la boca, lo que se conoce como ingestión.

Ciclo de vida de un gusano

  • Ingestión. Los diminutos huevos de ascárido no pueden provocar una infección a menos que entren primero en contacto con la tierra. Las personas pueden ingerir tierra contaminada de diversas formas, como al llevarse las manos a la boca o al comer frutas o verduras crudas o poco cocinadas que se hayan cultivado en tierra contaminada.
  • Recorren el cuerpo. Las primeras formas de los gusanos, llamadas larvas, eclosionan de los huevos en el intestino delgado. A continuación, atraviesan la pared intestinal y pasan al torrente sanguíneo o a una parte del sistema inmunitario denominada sistema linfático. Desde allí, se desplazan hasta los pulmones. Tras crecer durante unos 10 a 14 días en los pulmones, las larvas penetran en las vías respiratorias y suben por la garganta. A continuación, se expulsan al toser, se tragan y vuelven al intestino delgado.
  • Crecimiento. Una vez que vuelven al intestino delgado, los parásitos se convierten en gusanos machos o hembras. Las hembras pueden alcanzar una longitud de entre 35 y 40 centímetros. Pueden llegar a medir unos 6 milímetros de ancho. Los machos suelen ser más pequeños.
  • Reproducción. Las hembras pueden producir 200 000 huevos al día si se aparean con machos en el intestino delgado. Los huevos se eliminan con las heces. Los huevos fertilizados deben permanecer en el suelo durante al menos 2 a 4 semanas antes de que puedan infectar a las personas.

Todo el proceso dura unos dos o tres meses. Los parásitos de la ascariasis pueden vivir en el interior del cuerpo durante aproximadamente uno o dos años.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de la ascariasis se incluyen:

  • Edad. La mayoría de las personas que padecen ascariasis tienen 10 años o menos. Los niños de este grupo de edad pueden correr un mayor riesgo, ya que son más propensos a jugar en la tierra.
  • Clima cálido. La ascariasis es más frecuente en las regiones tropicales y subtropicales del mundo, donde el clima es cálido y húmedo.
  • Condiciones sanitarias deficientes. La ascariasis está muy extendida en lugares donde las heces humanas se mezclan con el suelo. Esta enfermedad es poco frecuente en lugares con condiciones sanitarias adecuadas.

Complicaciones

Los casos leves de ascariasis no suelen provocar complicaciones. Sin embargo, la presencia de muchos parásitos en el organismo puede dar lugar a problemas como:

  • Retraso en el crecimiento. La pérdida de apetito y la mala absorción de los alimentos digeridos hacen que los niños con ascariasis corran el riesgo de no recibir la nutrición necesaria. Y eso puede provocar un retraso en el crecimiento.
  • Obstrucción y perforación intestinal. Una masa de gusanos podría obstruir parte del intestino. Esto puede provocar fuertes retortijones abdominales y vómitos. La obstrucción también puede provocar un agujero en la pared del intestino o en el apéndice. El agujero podría causar una hemorragia interna o una inflamación peligrosa del apéndice denominada apendicitis.
  • Obstrucciones de los conductos. En ocasiones, los gusanos pueden obstruir los estrechos conductos del hígado o del páncreas. Esto provoca un dolor intenso.

Prevención

Sigue estos consejos para ayudar a prevenir las infecciones:

  • Mantén una buena higiene. Lávate las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de manipular alimentos. Si tu trabajo consiste en criar cerdos, lávate las manos después de manipular cerdos o su estiércol, o después de limpiar los corrales.
  • Come y bebe con precaución. Lava bien las frutas y verduras frescas. Además, pela o cocina los productos cultivados en suelos fertilizados con estiércol. En lugares donde la ascariasis es frecuente, consume únicamente alimentos cocinados y calientes. Bebe agua embotellada o hervida.
  • Vigile a los niños pequeños. No les deje sentarse directamente sobre la tierra ni jugar en ella.

Diagnóstico

El diagnóstico de la ascariasis implica una revisión médica para determinar si la infección es la causa de tus síntomas. Tu profesional sanitario te preguntará por tus síntomas y es posible que te pida que te realices algunas pruebas.

Si tienes muchos gusanos redondos en el cuerpo, es posible que veas algunos después de toser o vomitar. Los gusanos pueden salir por otros orificios del cuerpo, como las fosas nasales. Si te ocurre esto, lleva el gusano a tu profesional sanitario. De ese modo, tu profesional sanitario podrá identificar el gusano y asegurarse de que recibes el tratamiento adecuado.

Análisis de heces

Los gusanos maduros de la ascariasis presentes en el intestino delgado comienzan a poner huevos. Con el tiempo, estos huevos pueden detectarse en las heces.

Tu profesional sanitario analizará tus heces para detectar los diminutos huevos y larvas. Sin embargo, los huevos no aparecerán en las heces hasta al menos 40 días después de haber contraído la infección. Además, si solo tienes gusanos machos, no habrá huevos en las heces.

Análisis de sangre

Los análisis de sangre permiten detectar un recuento de glóbulos blancos, llamados eosinófilos, superior al habitual. La ascariasis puede elevar el nivel de eosinófilos, pero también lo pueden hacer otras afecciones médicas.

Pruebas de diagnóstico por imagen

  • Radiografías. Si tienes parásitos en el cuerpo, una radiografía de la zona del estómago puede mostrar una masa formada por los parásitos. A veces, una radiografía de tórax puede revelar la presencia de larvas en los pulmones.
  • Ecografía. Una ecografía puede revelar la presencia de parásitos en el páncreas o el hígado. Esta prueba utiliza ondas sonoras para obtener imágenes de los órganos internos.
  • Tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM). Ambos tipos de pruebas generan imágenes detalladas del interior del cuerpo. Estas imágenes pueden ayudar a tu profesional sanitario a detectar parásitos que estén obstruyendo los conductos del hígado o del páncreas. Las tomografías computarizadas combinan imágenes de rayos X tomadas desde múltiples ángulos. La resonancia magnética utiliza ondas de radio y un potente campo magnético.

Tratamiento

El tratamiento de la ascariasis suele consistir en tomar medicamentos. En ocasiones, es necesaria una intervención quirúrgica.

Medicamentos

Los medicamentos antiparasitarios pueden ayudar al organismo a eliminar los gusanos redondos que causan la ascariasis. Los medicamentos más comunes son:

  • Albendazol.
  • Mebendazol (Emverm).
  • Ivermectina (Stromectol).

Estos medicamentos eliminan los parásitos adultos del intestino delgado. El albendazol y la ivermectina se toman en una sola dosis. El mebendazol se toma en una sola dosis elevada o en dos tomas diarias durante tres días, en cantidades más pequeñas. Los efectos secundarios pueden incluir dolor de estómago leve, dolor de cabeza y diarrea.

Las mujeres embarazadas pueden tomar un medicamento antiparasitario llamado pamoato de pirantel.

Cirugía

Si hay muchos parásitos en el organismo, a veces es necesario recurrir a la cirugía para extraerlos y reparar el daño que han causado. La obstrucción o la perforación intestinal, la obstrucción de los conductos biliares y la apendicitis son complicaciones que pueden requerir una intervención quirúrgica.

Cómo prepararse para la cita

Es posible que tu médico de cabecera te derive a un especialista llamado gastroenterólogo, que está especializado en enfermedades digestivas. Quizás tengas que acudir a un cirujano si los parásitos han obstruido los intestinos.

Qué puedes hacer

Antes de acudir a la cita, quizá le convenga anotar las respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo empezaron tus síntomas?
  • ¿Hay algo que mejore o empeore tus síntomas?
  • ¿Has visto gusanos en las heces o en el vómito?
  • ¿Has viajado últimamente a países en vías de desarrollo?
  • ¿Qué medicamentos y suplementos estás tomando?

Qué puedes esperar de tu médico

Durante la exploración física, es posible que el profesional sanitario presione algunas zonas de la zona abdominal para comprobar si hay dolor o sensibilidad. También es posible que el profesional sanitario le pida una muestra de heces para analizarla.

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