Síntomas

Entre los síntomas más comunes de la HBP se incluyen:

  • Necesidad frecuente o urgente de orinar.
  • Orinar con más frecuencia por la noche.
  • Me cuesta empezar a orinar.
  • Un chorro de orina débil, o que se interrumpe y se reanuda.
  • Goteo al final de la micción.
  • No poder vaciar completamente la vejiga.

Entre los síntomas menos frecuentes se incluyen:

  • Infección del tracto urinario.
  • No poder orinar.
  • Sangre en la orina.

Los síntomas de la HPB suelen empeorar poco a poco. Sin embargo, a veces se mantienen igual o incluso mejoran con el tiempo.

El tamaño de la próstata no siempre determina la gravedad de los síntomas. Algunas personas con una próstata ligeramente agrandada pueden presentar síntomas importantes. Otras, que tienen la próstata muy agrandada, pueden tener problemas leves. Y hay personas con la próstata agrandada que no presentan ningún síntoma.

Otras posibles causas de los síntomas urinarios

Hay otros problemas de salud que pueden provocar síntomas similares a los causados por el agrandamiento de la próstata. Entre ellos se incluyen:

  • Infección del tracto urinario.
  • Próstata inflamada.
  • Estrechamiento de la uretra, el conducto por el que sale la orina del cuerpo.
  • Cicatrices en el cuello de la vejiga debidas a una intervención quirúrgica previa.
  • Cálculos en la vejiga o en los riñones.
  • Problemas en los nervios que controlan la vejiga.
  • Cáncer de próstata o de vejiga.

Algunos medicamentos también pueden provocar síntomas similares a los causados por la HPB. Entre ellos se incluyen:

  • Medicamentos muy potentes para aliviar el dolor, llamados opioides.
  • Medicamentos para el resfriado y las alergias.
  • Los medicamentos más antiguos para la depresión, conocidos como antidepresivos tricíclicos.

Cuándo acudir al médico

Habla con tu médico sobre tus síntomas, aunque no te molesten. Es importante averiguar si hay alguna causa que se pueda tratar. Sin tratamiento, el riesgo de que se produzca una obstrucción peligrosa de las vías urinarias puede aumentar.

Si no puede orinar, acuda al médico de inmediato.

Causas

La glándula prostática se encuentra debajo de la vejiga. El conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta el pene se denomina uretra. Este conducto atraviesa el centro de la próstata. Cuando la próstata aumenta de tamaño, empieza a obstruir el flujo de orina.

La próstata es una glándula que suele seguir creciendo a lo largo de toda la vida. Este crecimiento suele provocar un agrandamiento de la próstata lo suficientemente importante como para causar síntomas o bloquear el flujo de orina.

No está claro qué provoca el agrandamiento de la próstata. Podría deberse a cambios en el equilibrio de las hormonas sexuales a medida que se envejece.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de agrandamiento de la próstata se incluyen:

  • El envejecimiento. El agrandamiento de la próstata rara vez causa síntomas antes de los 40 años. A partir de esa edad, la probabilidad de padecer agrandamiento de la próstata y los síntomas asociados comienza a aumentar.
  • Antecedentes familiares. Tener un pariente consanguíneo con problemas de próstata aumenta la probabilidad de que tú también los tengas.
  • Diabetes y enfermedades cardíacas. Los estudios indican que la diabetes podría aumentar el riesgo de HBP. Lo mismo ocurre con las enfermedades cardíacas.
  • Estilo de vida. La obesidad aumenta el riesgo de padecer HBP. El ejercicio puede ayudar a reducir ese riesgo.

Complicaciones

Las complicaciones de un agrandamiento de la próstata pueden incluir:

  • No poder orinar. Esto también se conoce como retención urinaria. Es posible que sea necesario colocarte un tubo, llamado catéter, en la vejiga para drenar la orina. Algunas personas con agrandamiento de la próstata necesitan someterse a una intervención quirúrgica para aliviar los síntomas.
  • Infecciones del tracto urinario (ITU). La imposibilidad de vaciar completamente la vejiga puede aumentar el riesgo de infección en el tracto urinario. Si padeces ITU con frecuencia, es posible que necesites una intervención quirúrgica para extirpar parte de la próstata.
  • Cálculos vesicales. Su causa más frecuente es la imposibilidad de vaciar completamente la vejiga. Los cálculos vesicales pueden provocar malestar, irritación de la vejiga, sangre en la orina y obstrucción del flujo urinario.
  • Daño en la vejiga. Una vejiga que no se vacía por completo puede distenderse y debilitarse con el tiempo. Como consecuencia, la pared muscular de la vejiga deja de contraerse correctamente para expulsar la orina. Esto dificulta el vaciado completo de la vejiga.
  • Daño renal. La presión en la vejiga provocada por la imposibilidad de orinar puede dañar los riñones o hacer que las infecciones de vejiga se extiendan hasta los riñones.

El tratamiento de la HPB reduce el riesgo de estas complicaciones. Sin embargo, la retención urinaria y el daño renal pueden suponer graves riesgos para la salud.

No se cree que tener la próstata agrandada aumente el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Diagnóstico

Es probable que tu médico empiece por hacerte preguntas sobre tus síntomas. También te realizará un examen físico. Es probable que este examen incluya:

  • Exploración rectal digital. El profesional sanitario introduce un dedo en el recto para comprobar si la próstata está agrandada.
  • Análisis de orina. Un laboratorio analiza una muestra de tu orina para determinar si padeces alguna enfermedad u otros problemas que puedan provocar los mismos síntomas que los de la HPB.
  • Análisis de sangre. Los resultados pueden indicar si tienes problemas renales.

Después, es posible que necesite otras pruebas que ayuden a confirmar si tiene la próstata agrandada. Entre estas pruebas se incluyen:

  • Análisis de sangre del antígeno prostático específico (PSA). El PSA es una proteína que se produce en la próstata. Los niveles de PSA aumentan cuando la próstata se agranda. Sin embargo, unos niveles elevados de PSA también pueden deberse a intervenciones recientes, enfermedades, cirugías o cáncer de próstata.
  • Prueba de flujo urinario. Se orina en un recipiente conectado a una máquina. La máquina mide la intensidad del flujo urinario y la cantidad de orina que se expulsa. Los resultados de la prueba pueden indicar, con el paso del tiempo, si su estado mejora o empeora.
  • Prueba del volumen residual posmiccional. Esta prueba mide si se puede vaciar la vejiga por completo. La prueba puede realizarse mediante una técnica de diagnóstico por imagen llamada ecografía. También puede realizarse introduciendo un tubo, denominado catéter, en la vejiga después de orinar para medir la cantidad de orina que queda en la vejiga.
  • Diario miccional de 24 horas. Consiste en anotar con qué frecuencia y en qué cantidad orinas. Puede resultar especialmente útil si más de un tercio de la orina diaria la eliminas por la noche.

Si tu problema de salud es más complejo, es posible que necesites someterte a pruebas como:

  • Ecografía transrectal. Se introduce en el recto un dispositivo que utiliza ondas sonoras para obtener imágenes. Mide el tamaño de la próstata.
  • Biopsia de próstata. En esta prueba se utiliza una ecografía para guiar las agujas con las que se extraen muestras de tejido de la próstata. El análisis del tejido prostático puede ayudar a tu médico a determinar si tienes cáncer de próstata.
  • Estudios urodinámicos y de flujo de presión. Se introduce un catéter a través de la uretra hasta la vejiga. Se inyecta lentamente agua —o, con menos frecuencia, aire— en la vejiga para medir la presión vesical y comprobar el funcionamiento de los músculos de la vejiga al intentar orinar.
  • Cistoscopia. Se introduce un instrumento flexible con luz en la uretra. Esto permite al profesional sanitario ver el interior de la uretra y la vejiga. Antes de la prueba, es posible que le administren un medicamento tópico para adormecer la uretra.

Tratamiento

Existen muchos tratamientos disponibles para el agrandamiento de la próstata. Entre ellos se incluyen medicamentos, cirugía y procedimientos que implican incisiones más pequeñas, menos numerosas o ninguna. La mejor opción de tratamiento para usted depende de:

  • El tamaño de la próstata.
  • Tu edad.
  • Tu salud en general.
  • La gravedad de tus síntomas.

Si los síntomas no le impiden llevar una vida normal, es posible que decida posponer el tratamiento. En su lugar, podría esperar a ver si los síntomas cambian o empeoran. En algunas personas, los síntomas de la HPB pueden remitir sin necesidad de tratamiento.

Medicamentos para el agrandamiento de la próstata

La medicación es el tratamiento más habitual para los síntomas leves o moderados del agrandamiento de la próstata. Las opciones incluyen:

  • Bloqueadores alfa. Los bloqueadores alfa actúan relajando el músculo liso del cuello de la vejiga y la próstata. Esto facilita la micción. Entre los bloqueadores alfa se incluyen la alfuzosina (Uroxatral), la doxazosina (Cardura), la tamsulosina (Flomax), la silodosina (Rapaflo) y la terazosina. Suelen surtir efecto rápidamente en personas con próstatas de tamaño relativamente pequeño. Los efectos secundarios pueden incluir mareos. También pueden incluir un problema inofensivo en el que el semen vuelve a la vejiga en lugar de salir por la punta del pene. Esto se denomina eyaculación retrógrada.
  • Inhibidores de la 5-alfa-reductasa. Estos medicamentos reducen el tamaño de la próstata. Lo consiguen impidiendo los cambios hormonales que provocan el crecimiento de la próstata. Algunos ejemplos son la finasterida (Proscar) y la dutasterida (Avodart). Pueden tardar hasta seis meses en surtir efecto y pueden provocar efectos secundarios de carácter sexual.
  • Terapia combinada. Es posible que tu médico te recomiende tomar un alfa-bloqueante y un inhibidor de la 5-alfa-reductasa al mismo tiempo si ninguno de los dos medicamentos por separado resulta lo suficientemente eficaz.
  • Tadalafilo (Cialis). Este medicamento se utiliza a menudo para tratar la disfunción eréctil. Los estudios sugieren que también puede servir para tratar el agrandamiento de la próstata.

Cirugía y otros tratamientos para el agrandamiento de la próstata

La cirugía u otros procedimientos podrían aliviar los síntomas de la HBP si usted:

  • Los medicamentos no le proporcionan el alivio suficiente.
  • Prefiero no probar la medicina.
  • No pueden orinar.
  • Tener problemas renales.
  • Sufres continuamente cálculos en la vejiga, sangre en la orina o infecciones urinarias.

Es posible que la cirugía u otros procedimientos no sean una opción si usted padece:

  • Una infección del tracto urinario no tratada.
  • Estenosis uretral.
  • Antecedentes de radioterapia de próstata o cirugía del tracto urinario.
  • Un trastorno neurológico, como la enfermedad de Parkinson o la esclerosis múltiple.

Cualquier tipo de intervención en la próstata puede provocar efectos secundarios. Dependiendo de la intervención que elijas, los problemas de salud posteriores pueden incluir:

  • Flujo de semen hacia la vejiga, en lugar de salir por el pene, durante la eyaculación.
  • Pérdida involuntaria de orina.
  • Infección del tracto urinario.
  • Hemorragia.
  • Disfunción eréctil.

Existen muchos tipos de intervenciones quirúrgicas y otros procedimientos que pueden tratar el agrandamiento de la próstata.

Resección transuretral de la próstata (RTUP)

Se introduce en la uretra un instrumento delgado provisto de una luz, denominado endoscopio. El cirujano extirpa toda la próstata, excepto la parte exterior. La RTUP suele aliviar los síntomas rápidamente. Algunas personas también notan un mayor flujo de orina poco después de la intervención. Tras la RTUP, es posible que necesites una sonda para drenar la vejiga durante un tiempo.

Incisión transuretral de la próstata (TUIP)

Se introduce un endoscopio con luz en la uretra. El cirujano realiza uno o dos pequeños cortes en la próstata. Esto facilita el paso de la orina a través de la uretra. La TUIP puede ser una opción si tiene la próstata pequeña o ligeramente agrandada. También puede ser una opción si padece problemas de salud que hacen que otras intervenciones quirúrgicas sean demasiado arriesgadas.

Termoterapia transuretral por microondas (TUMT)

Se introduce un catéter especial a través de la uretra hasta la zona de la próstata. La energía de microondas que emite el catéter destruye la parte interna de la glándula prostática agrandada. Esto reduce el tamaño de la próstata y facilita el flujo de orina. Es posible que la TUMT solo alivie algunos de sus síntomas. Además, puede que pase algún tiempo antes de que note los resultados. En general, esta intervención quirúrgica solo se utiliza en próstatas pequeñas y en situaciones especiales, ya que podría ser necesario repetir el tratamiento.

Terapia con láser

Un láser de alta potencia destruye o extirpa el tejido prostático hipertrófico. La terapia con láser presenta un menor riesgo de efectos secundarios que la cirugía sin láser. Se puede utilizar en personas que no deben someterse a otras intervenciones de próstata porque toman medicamentos anticoagulantes.

Las opciones de terapia con láser incluyen:

  • Procedimientos ablativos. Estos destruyen el tejido prostático que bloquea el flujo de orina. Entre los tipos de estos procedimientos se incluyen la vaporización fotoselectiva de la próstata (PVP) y la ablación de la próstata con láser de holmio. Los procedimientos ablativos pueden provocar síntomas molestos después de la intervención. En casos excepcionales, podría ser necesario realizar en algún momento otro procedimiento para extirpar tejido prostático.
  • Procedimientos de enucleación. Estos tratamientos incluyen la enucleación de la próstata con láser de holmio (HoLEP). En general, eliminan todo el tejido prostático que bloquea el flujo de orina y evitan que el tejido vuelva a crecer. El tejido extirpado puede analizarse para detectar cáncer de próstata y otros problemas de salud.

Lifting de próstata

Se utilizan clips especiales para comprimir los lados de la próstata. Esto puede mejorar el flujo de orina. La elevación de la próstata puede ser una opción si la parte central de la glándula prostática no obstaculiza el flujo de orina. Es menos probable que provoque efectos secundarios sexuales que muchos otros tratamientos quirúrgicos.

Terapia térmica con vapor de agua (WVTT)

Se introduce un dispositivo en la uretra. Este convierte el agua en vapor. De este modo, se elimina el tejido prostático sobrante. La WVTT puede aliviar los síntomas del agrandamiento de la próstata. Es menos probable que provoque efectos secundarios sexuales en comparación con muchos otros tratamientos quirúrgicos.

Tratamiento robótico por chorro de agua

Este procedimiento utiliza pruebas de imagen y herramientas robóticas para introducir un dispositivo en la uretra. El dispositivo emite pequeños y potentes chorros de agua para extirpar el tejido prostático sobrante. Esto puede aliviar los síntomas del agrandamiento de la próstata. El tratamiento con chorro de agua robótico puede provocar algunos de los mismos efectos secundarios que la RTUP.

Prostatectomía abierta o asistida por robot

Se realizan uno o varios cortes en la parte inferior del abdomen. Esto permite al cirujano acceder a la próstata y extirpar tejido. En general, este tipo de cirugía se realiza cuando la próstata es grande o muy grande. A menudo es necesaria una breve estancia hospitalaria tras la intervención. La cirugía conlleva un mayor riesgo de necesitar una transfusión de sangre debido a la hemorragia.

Embolización de la arteria prostática (PAE)

Es posible que le ofrezcan la embolización de las arterias prostáticas como opción terapéutica para la HBP. En este procedimiento, se bloquea el riego sanguíneo de la próstata en determinadas zonas. Esto hace que la próstata se reduzca de tamaño. Los datos disponibles sugieren que este procedimiento puede aportar beneficios tanto a corto como a largo plazo, incluida la mejora de los síntomas urinarios, en determinadas personas con HBP.

Es importante que hable con su equipo sanitario sobre los riesgos y beneficios de este procedimiento. La PAE solo debe ser realizada por un profesional sanitario que haya recibido formación específica para llevar a cabo este tipo de procedimientos. A este tipo de profesional sanitario se le denomina radiólogo intervencionista. Se trata de un médico con formación específica en la realización de procedimientos guiados por técnicas de imagen, como rayos X, resonancia magnética o ecografía.

Atención de seguimiento

El seguimiento dependerá de la técnica utilizada para tratar el agrandamiento de la próstata. Tu médico te indicará qué actividades debes evitar y durante cuánto tiempo.

Estilo de vida y remedios caseros

Puedes tomar medidas en casa para ayudar a controlar los síntomas del agrandamiento de la próstata.

Intenta introducir cambios saludables en tu alimentación y en tu rutina de ejercicio:

  • Bebe menos por la noche. No tomes nada durante una o dos horas antes de acostarte. Esto te ayudará a evitar tener que levantarte por la noche para ir al baño.
  • Limita el consumo de cafeína y alcohol. Pueden provocar que el cuerpo produzca más orina, irritar la vejiga y agravar los síntomas.
  • Ten cuidado con lo que comes. Los alimentos muy condimentados pueden irritar la vejiga.
  • Manténgase más activo. El ejercicio puede ayudar a reducir los problemas urinarios causados por el agrandamiento de la próstata.
  • Mantén un peso saludable. La obesidad está relacionada con el agrandamiento de la próstata.

Prueba también estos hábitos en el baño:

  • Ve al baño en cuanto sientas la primera necesidad. Si esperas demasiado, el músculo de la vejiga podría distenderse en exceso y sufrir daños.
  • Planifica tus visitas al baño. Intenta orinar a horas fijas, por ejemplo, cada dos horas, durante el día. Esto puede resultarte útil si necesitas orinar con frecuencia y con urgencia.
  • Orinar y volver a orinar unos instantes después. A esta práctica se la conoce como «doble micción».

Otras cosas que podrían ser de ayuda son:

  • Limitar el consumo de descongestionantes o antihistamínicos. Estos medicamentos contraen la banda de músculos que rodea la uretra y controla el flujo de orina. Esto dificulta la micción.
  • Mantenerse caliente. Las temperaturas más bajas pueden provocar retención de orina y aumentar la necesidad de orinar.

Medicina alternativa

En Estados Unidos, no hay ningún suplemento a base de plantas aprobado para tratar el agrandamiento de la próstata.

Las directrices de la Asociación Americana de Urología indican que muchos estudios sobre los suplementos utilizados para la HPB presentan deficiencias, como por ejemplo que no se han llevado a cabo durante un periodo de tiempo suficiente. Dos estudios más sólidos realizados en personas con HPB revelaron que la palma enana americana no ofrecía beneficios adicionales respecto a un tratamiento inocuo que no contenía ningún fármaco, denominado placebo.

Otros suplementos a base de hierbas son los extractos de betasitosterol, el pygeum y el raigrás. Hay quien sugiere que pueden ayudar a aliviar los síntomas del agrandamiento de la próstata. Sin embargo, aún no se ha demostrado la seguridad ni la eficacia a largo plazo de estos suplementos.

Si toma algún remedio a base de hierbas, comuníqueselo a su médico. Algunos productos a base de hierbas pueden aumentar el riesgo de hemorragia o interferir con otros medicamentos que esté tomando.

Cómo prepararse para una cita

Si tienes la próstata agrandada, es posible que te deriven a un médico especializado en problemas urinarios, llamado urólogo.

Qué puedes hacer

  • Anota tus síntomas, incluidos aquellos que puedan parecer ajenos al motivo por el que pediste la cita.
  • Anota con qué frecuencia y a qué horas orinas, si sientes que vacías completamente la vejiga y cuánto líquido bebes.
  • Haz una lista con la información médica más importante, incluyendo cualquier otro problema de salud que puedas tener.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomas.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle a tu médico.

Preguntas que puedes hacerle a tu médico

En el caso de la HBP, algunas preguntas que puede plantearle a su médico son:

  • ¿Tengo la próstata agrandada o podría haber otra causa para mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas tengo que hacerme?
  • ¿Qué opciones de tratamiento tengo?
  • ¿Cómo puedo tratar otros problemas de salud además del agrandamiento de la próstata?
  • ¿Existen restricciones en cuanto a la actividad sexual?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta durante la consulta.

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga algunas preguntas. Prepárate para responderlas. Así tendrás más tiempo para hablar de lo que te preocupa.

Probablemente te hagan preguntas sobre tus síntomas, como por ejemplo:

  • ¿Cuándo empezaron tus síntomas? ¿Los tienes a menudo o solo de vez en cuando? ¿Y han empeorado con el tiempo?
  • ¿Cuántas veces vas al baño durante el día? ¿Y cuántas veces tienes que levantarte por la noche para ir al baño?
  • ¿Alguna vez tienes pérdidas de orina?
  • ¿Sientes la necesidad de orinar con frecuencia o de forma urgente?
  • ¿Te cuesta empezar a orinar? ¿Te interrumpes al orinar o sientes que tienes que hacer fuerza para orinar?
  • ¿Alguna vez tienes la sensación de que no has vaciado del todo la vejiga?
  • ¿Sientes ardor al orinar, dolor en la zona de la vejiga o sangre en la orina? ¿Has tenido alguna vez infecciones del tracto urinario?

También es posible que le hagan preguntas sobre su historial médico y su alimentación, como por ejemplo:

  • ¿Algún miembro de su familia ha padecido agrandamiento de la próstata, cáncer de próstata o cálculos renales?
  • ¿Alguna vez ha tenido problemas para conseguir o mantener una erección? ¿Tiene algún otro problema sexual?
  • ¿Te han operado alguna vez o te han realizado algún otro procedimiento en el que te hayan introducido un dispositivo médico a través de la punta del pene hasta la uretra?
  • ¿Toma algún medicamento anticoagulante, como aspirina, warfarina (Jantoven) o clopidogrel (Plavix)?
  • ¿Cuánta cafeína consumes al día? ¿Qué líquidos bebes y en qué cantidad?

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