Síntomas

Es posible padecer un liquen escleroso leve sin presentar síntomas. Cuando aparecen síntomas, suelen afectar a la piel de las zonas genital y anal. También pueden verse afectados la espalda, los hombros, la parte superior de los brazos y los senos. Los síntomas pueden incluir:

  • Manchas cutáneas lisas y descoloridas
  • Manchas cutáneas irregulares y arrugadas
  • Picazón
  • Dolor o sensación de ardor
  • Tendencia a los hematomas
  • Piel sensible
  • Cambios en el conducto por el que fluye la orina (uretra)
  • Sangrado, ampollas o llagas abiertas
  • Relaciones sexuales dolorosas

Cuándo acudir al médico

Acude a tu médico si presentas síntomas de liquen escleroso.

Si ya te han diagnosticado liquen escleroso, acude a tu médico cada 6 a 12 meses. Estas visitas son importantes para detectar cualquier cambio en la piel o efecto secundario del tratamiento.

Causas

Se desconoce la causa exacta del liquen escleroso. Probablemente se deba a una combinación de factores, entre los que se incluyen un sistema inmunitario hiperactivo, la composición genética y daños o irritaciones cutáneas previas.

El liquen escleroso no es contagioso y no se transmite por contacto sexual.

Factores de riesgo

Cualquier persona puede padecer liquen escleroso, pero el riesgo es mayor en:

  • Mujeres posmenopáusicas
  • Niños menores de 10 años
  • Las mujeres que padecen otra enfermedad autoinmune, como alguna forma de función tiroidea baja (hipotiroidismo)
  • Hombres con incontinencia urinaria o que no están circuncidados
  • Las personas con antecedentes familiares de la enfermedad

Complicaciones

Entre las complicaciones del liquen escleroso se incluyen el dolor durante las relaciones sexuales y la formación de cicatrices, incluida la cobertura del clítoris. La cicatrización del pene puede provocar erecciones dolorosas, dificultad para orinar y la imposibilidad de retraer el prepucio.

Las personas con liquen escleroso vulvar también tienen un mayor riesgo de padecer carcinoma de células escamosas.

En los niños, el estreñimiento es una complicación frecuente.

Diagnóstico

Tu médico puede diagnosticar el liquen escleroso con solo observar la piel afectada. Es posible que te hagan una biopsia para descartar un cáncer. También es posible que te hagan una biopsia si la piel no responde a las cremas con esteroides. Una biopsia consiste en extraer una pequeña muestra del tejido afectado para examinarla al microscopio.

Es posible que se le derive a especialistas en enfermedades de la piel (dermatólogo), del sistema reproductivo femenino (ginecólogo), en urología y en medicina del dolor.

Tratamiento

Con tratamiento, los síntomas suelen mejorar o desaparecer. El tratamiento del liquen escleroso depende de la gravedad de los síntomas y de la zona del cuerpo afectada. El tratamiento puede ayudar a aliviar el picor, mejorar el aspecto de la piel y reducir el riesgo de que queden cicatrices. Incluso cuando el tratamiento tiene éxito, los síntomas suelen reaparecer.

Pomadas medicinales

La pomada con esteroides clobetasol se receta habitualmente para tratar el liquen escleroso. Al principio, deberás aplicarte la pomada en la piel afectada dos veces al día. Tras varias semanas, es probable que tu médico te recomiende utilizarla solo dos veces a la semana para evitar que los síntomas vuelvan a aparecer.

Su médico le hará un seguimiento para detectar posibles efectos secundarios asociados al uso prolongado de corticosteroides tópicos, como un mayor adelgazamiento de la piel.

Además, es posible que su médico le recomiende un inhibidor de la calcineurina, como la pomada de tacrolimus (Protopic).

Pregunta a tu médico con qué frecuencia tendrás que acudir a las revisiones de seguimiento; probablemente, una o dos veces al año. Se necesita un tratamiento a largo plazo para controlar el picor y la irritación, y para prevenir complicaciones graves.

Circuncisión

Es posible que tu médico te recomiende extirpar el prepucio del pene (circuncisión) si el orificio por el que sale la orina se ha estrechado a causa del liquen escleroso.

Estilo de vida y remedios caseros

Estos consejos para el cuidado personal pueden ayudar a aliviar la irritación de la piel:

  • Aplica vaselina (Vaseline, Aquaphor u otras marcas) en la zona afectada.
  • Lava suavemente la zona afectada todos los días y sécala con palmaditas. Utiliza jabones suaves sin perfume y evita bañarte con demasiada frecuencia.
  • Alivia el ardor y el dolor con un baño por la mañana y por la noche, con agua a una temperatura agradable al tacto. No añadas gel de baño ni otros productos.
  • Tómate un antihistamínico oral antes de acostarte para ayudar a controlar el picor mientras intentas dormir.
  • Utiliza papel higiénico suave, sin perfume y sin colorantes.
  • Evita los factores irritantes, como la ropa ajustada y los detergentes perfumados.

Cómo prepararse para una cita

Si tienes síntomas de liquen escleroso, pide cita con tu médico. Es posible que te deriven a un especialista en el diagnóstico y el tratamiento de afecciones cutáneas (dermatólogo).

Aquí tienes algunos datos que te ayudarán a prepararte para tu cita.

Qué puedes hacer

Antes de acudir a la cita, haz una lista de:

  • Tus síntomas y cuánto tiempo llevas con ellos.
  • Tu información médica más importante, como otras enfermedades que te hayan diagnosticado y cualquier medicamento recetado o de venta libre que estés tomando, incluidas las vitaminas y los suplementos.
  • Preguntas que puedes hacerle a tu médico.

Algunas preguntas básicas que puede hacerle a su médico sobre el posible líquen escleroso son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué enfoque terapéutico sugerirías, si es que hay alguno?
  • Si el primer tratamiento no funciona, ¿qué sugerirías a continuación?
  • ¿En qué medida cree que mejorarán mis síntomas con el tratamiento, y en cuánto tiempo?
  • ¿Tendré que seguir con el tratamiento para esta enfermedad el resto de mi vida?
  • ¿Qué medidas de autocuidado puedo tomar para aliviar mis síntomas?
  • ¿Qué puedo hacer para evitar que los síntomas vuelvan a aparecer?

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga preguntas como:

  • ¿Cómo de intenso es el malestar que sientes?
  • ¿Has notado algún sangrado?
  • ¿Entre tus síntomas se encuentra el dolor al orinar o al ir al baño?
  • ¿Entre tus síntomas se encuentra el dolor durante las relaciones sexuales?
  • ¿Ha sufrido alguna lesión previa en la zona afectada?
  • ¿Qué medidas has tomado para tratar esta afección por tu cuenta?
  • ¿Te han recetado algún tratamiento para esta afección?
  • ¿Le han diagnosticado alguna otra enfermedad?

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