Síntomas

Es probable que un niño o un adulto con alergia al trigo desarrolle síntomas entre unos minutos y unas horas después de ingerir algún alimento que contenga trigo. Los síntomas de la alergia al trigo incluyen:

  • Hinchazón, picor o irritación en la boca o la garganta.
  • Urticaria, erupción cutánea con picor o hinchazón de la piel.
  • Congestión nasal.
  • Dolor de cabeza.
  • Dificultad para respirar.
  • Calambres, náuseas o vómitos.
  • Diarrea.
  • Anafilaxia.

Anafilaxia

En algunas personas, la alergia al trigo puede provocar una reacción potencialmente mortal denominada anafilaxia. Además de otros síntomas de la alergia al trigo, la anafilaxia puede provocar:

  • Hinchazón o opresión en la garganta.
  • Dolor o opresión en el pecho.
  • Dificultades respiratorias graves.
  • Dificultad para tragar.
  • Piel pálida con un tono azulado.
  • Mareos o desmayos.

Cuándo acudir al médico

Si alguien presenta síntomas de anafilaxia, llama al 911 o al número de emergencias de tu localidad. La anafilaxia es una urgencia médica que requiere atención inmediata.

Si sospecha que usted o su hijo son alérgicos al trigo o a algún otro alimento, acuda a un profesional sanitario.

Causas

Si tienes alergia al trigo, la exposición a una proteína del trigo prepara a tu sistema inmunitario para una reacción alérgica. Puedes desarrollar una alergia a cualquiera de las cuatro clases de proteínas del trigo: albúmina, globulina, gliadina y gluten.

Fuentes de proteínas del trigo

Algunas fuentes de proteínas del trigo son evidentes, como el pan. Sin embargo, todas las proteínas del trigo, y el gluten en particular, pueden encontrarse en muchos alimentos procesados. Estas proteínas pueden incluso encontrarse en algunos cosméticos, productos de baño y plastilina. Entre los alimentos e ingredientes que pueden contener proteínas del trigo se incluyen:

  • Pan y pan rallado.
  • Pasteles, magdalenas y galletas.
  • Cereales para el desayuno.
  • Pasta.
  • Cuscús.
  • Farina.
  • Sémola.
  • Espelta.
  • Galletas saladas.
  • Proteína vegetal hidrolizada.
  • Salsa de soja.
  • Productos cárnicos, como los perritos calientes.
  • Productos lácteos, como el helado.
  • Aromas naturales.
  • Almidón gelatinizado.
  • Almidón alimentario modificado.
  • Goma vegetal.

Si tienes alergia al trigo, es posible que también seas alérgico a la cebada, la avena y el centeno. Sin embargo, a menos que seas alérgico a otros cereales además del trigo, la dieta sin trigo recomendada es menos restrictiva que una dieta sin gluten.

Anafilaxia inducida por el ejercicio y dependiente del trigo

Algunas personas con alergia al trigo solo presentan síntomas si hacen ejercicio unas horas después de haber consumido trigo. Los cambios que se producen en el organismo al hacer ejercicio pueden desencadenar una reacción alérgica o agravar la respuesta del sistema inmunitario a una proteína del trigo. Esta afección suele provocar una anafilaxia que pone en peligro la vida.

Factores de riesgo

Hay ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar alergia al trigo:

  • Antecedentes familiares. Tienes un mayor riesgo de padecer alergia al trigo u otros alimentos si tus padres tienen asma u otros tipos de alergias, incluidas las alergias alimentarias o ambientales.
  • Edad. La alergia al trigo es más frecuente en bebés y niños pequeños, cuyos sistemas inmunitario y digestivo aún no están completamente desarrollados. La mayoría de los niños superan la alergia al trigo antes de los 12 años, pero los adultos también pueden desarrollarla, a menudo como una hipersensibilidad cruzada al polen de gramíneas.

Diagnóstico

Una exploración física, un historial médico detallado y algunas pruebas ayudarán al profesional sanitario a establecer un diagnóstico. Las pruebas o herramientas de diagnóstico pueden incluir:

  • Prueba cutánea. Se aplican pequeñas gotas de extractos purificados de alérgenos —entre ellos, extractos de proteínas del trigo— en la superficie de la piel, ya sea en el antebrazo o en la parte superior de la espalda. Pasados 15 minutos, un profesional sanitario comprueba si hay signos de reacciones alérgicas.

    Si te sale una roncha roja que pica en el lugar donde se te ha aplicado el extracto de proteína de trigo, es posible que seas alérgico al trigo. Los efectos secundarios más comunes de estas pruebas cutáneas son el picor y el enrojecimiento.

  • Análisis de sangre. Si una afección cutánea o posibles interacciones con determinados medicamentos le impiden someterse a una prueba cutánea, su profesional sanitario puede solicitarle un análisis de sangre para detectar anticuerpos específicos causantes de alergia a alérgenos comunes, incluidas las proteínas del trigo.
  • Diario alimentario. Es posible que se le pida que lleve un registro detallado de lo que come y cuándo lo hace, así como de cuándo aparecen los síntomas, durante un tiempo.
  • Dieta de eliminación. Es posible que tu profesional sanitario te pida que elimines ciertos alimentos de tu dieta, sobre todo aquellos que suelen ser alérgenos. Bajo la supervisión del profesional sanitario, irás reintroduciendo los alimentos poco a poco y anotarás cuándo reaparecen los síntomas.
  • Prueba de provocación alimentaria. Se ingieren alimentos sospechosos de ser el agente causante de la alergia mientras se controlan los síntomas alérgicos. Bajo la supervisión de un profesional sanitario, se empieza con una pequeña cantidad del alimento y se va aumentando gradualmente la cantidad ingerida.

Tratamiento

Evitar las proteínas del trigo es el mejor tratamiento para la alergia al trigo. Dado que las proteínas del trigo están presentes en tantos alimentos procesados, lee atentamente las etiquetas de los productos.

Medicamentos

  • Los antihistamínicos pueden aliviar los síntomas de una alergia leve al trigo. Estos medicamentos se pueden tomar tras la exposición al trigo para controlar la reacción y ayudar a aliviar los síntomas. Consulte a un profesional sanitario para saber si le conviene un medicamento para la alergia con o sin receta.
  • La epinefrina (EpiPen, Adrenaclick, entre otros) es un tratamiento de emergencia para la anafilaxia. Si corres el riesgo de sufrir una reacción grave al trigo, es posible que debas llevar contigo dos dosis de epinefrina en todo momento. Se recomienda llevar una segunda jeringa a las personas con alto riesgo de sufrir una anafilaxia potencialmente mortal, por si los síntomas reaparecen antes de que se pueda recibir atención de urgencia.

Atención de urgencias

La atención médica de urgencia es fundamental para cualquier persona que sufra una reacción anafiláctica al trigo, incluso después de haber recibido una inyección de epinefrina. Llama al 911 o al número de emergencias local lo antes posible.

Posibles tratamientos futuros

Los científicos están trabajando en varios tipos de inmunoterapia para tratar las alergias alimentarias. La inmunoterapia consiste en exponer al paciente a pequeñas cantidades de una sustancia alergénica y aumentar gradualmente esa exposición con el tiempo. La esperanza es que el organismo deje de percibir el alérgeno como un desencadenante y presente menos síntomas o ninguno.

Se han realizado varios ensayos clínicos a pequeña escala sobre una forma oral de inmunoterapia para la alergia al trigo que ha demostrado reducir los síntomas de la alergia. No obstante, es necesario seguir investigando.

Cuidado personal

Puedes tomar medidas para evitar la exposición a las proteínas del trigo y asegurarte de recibir tratamiento inmediato en caso de que te expongas accidentalmente al trigo.

  • Mantenga informados a los demás. Si su hijo tiene alergia al trigo, asegúrese de que todas las personas que lo cuidan, incluidos el director, los profesores y el personal de enfermería del colegio o la guardería, conozcan la alergia y los síntomas de la exposición al trigo. Si su hijo lleva consigo epinefrina, asegúrese de que el personal del colegio sepa cómo administrarle el medicamento, en caso necesario, y de que se pongan en contacto inmediatamente con los servicios de urgencias. Informe a sus amigos, familiares y compañeros de trabajo de su propia alergia alimentaria.
  • Lleva una pulsera. Una pulsera de identificación médica en la que se indique la alergia y la necesidad de atención de urgencia puede ser de gran ayuda si sufres una reacción anafiláctica y no puedes comunicarte.
  • Lee siempre las etiquetas. No des por sentado que un producto no contiene nada que no puedas comer hasta que hayas leído la etiqueta. Las proteínas del trigo, especialmente el gluten, se utilizan como espesantes alimentarios y aparecen en muchos lugares inesperados. Además, no des por sentado que, por el hecho de haber consumido una marca concreta de un producto, esta siempre será segura. Los ingredientes cambian.
  • Busca alimentos sin gluten. Algunas tiendas especializadas y supermercados ofrecen alimentos sin gluten, que son seguros para las personas alérgicas al trigo. Sin embargo, es posible que tampoco contengan cereales que puedas comer, por lo que limitarte a los alimentos sin gluten podría restringir innecesariamente tu dieta.
  • Consulta libros de cocina sin trigo. Los libros de cocina especializados en recetas sin trigo pueden ayudarte a cocinar de forma segura y permitirte disfrutar de productos de panadería y otros alimentos elaborados con sustitutos del trigo.
  • Sal a comer fuera con precaución. Informa al personal del restaurante de tu alergia y de la gravedad que puede tener si ingieres cualquier producto que contenga trigo. Pregunta al personal cómo se preparan los platos y pide platos sencillos elaborados con alimentos frescos. Evita alimentos como las salsas, que pueden contener proteínas de trigo ocultas.

Cómo prepararse para la cita

Acude a tu equipo sanitario si sospechas que tú o tu hijo tenéis alergia al trigo u otra alergia. Es posible que te deriven a un especialista en alergias, llamado alergólogo, para que te realice ciertas pruebas diagnósticas.

Qué puedes hacer

Para prepararte para la cita, haz una lista que incluya:

  • Síntomas, incluidos aquellos que puedan parecer ajenos a una alergia.
  • Los antecedentes familiares de alergias y asma, incluidos los tipos específicos de alergias.
  • Medicamentos, vitaminas o suplementos que usted o su hijo estén tomando.

Haz también una lista de preguntas que quieras hacer durante la cita, como por ejemplo:

  • ¿Es probable que estos síntomas se deban a una alergia?
  • ¿Tendré que hacerme pruebas de alergia?
  • ¿Debería acudir a un alergólogo?
  • ¿Tengo que llevar epinefrina por si sufro una reacción anafiláctica?
  • ¿Tienen folletos u otro material impreso? ¿Qué sitios web recomiendan para obtener más información?

No dudes en hacer otras preguntas también.

Qué puedes esperar de tu médico

Probablemente te hagan varias preguntas, entre ellas:

  • ¿Cuánto tiempo después de comer aparecen los síntomas?
  • ¿Parece que los síntomas estén relacionados con algún alimento concreto?
  • En el caso de un bebé, ¿qué alimentos sólidos come?
  • ¿Has incorporado recientemente algún alimento nuevo a la dieta de tu bebé?
  • ¿A alguien más le ha sentado mal comer lo mismo?
  • ¿Qué cantidad se ingirió del alimento que se sospecha que provoca la alergia?
  • ¿Qué otros alimentos se consumían por aquella época o en un periodo similar?

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