Por qué se hace
La liposucción elimina la grasa de las zonas del cuerpo que no responden a la dieta ni al ejercicio. Entre ellas se incluyen:
- Abdomen.
- La parte superior de los brazos.
- Las nalgas.
- Pantorrillas y tobillos.
- Pecho y espalda.
- Caderas y muslos.
- La barbilla y el cuello.
Además, la liposucción puede utilizarse en ocasiones para reducir el exceso de tejido mamario en los hombres, una afección conocida como ginecomastia.
Cuando se gana peso, las células grasas aumentan de tamaño. La liposucción reduce el número de células grasas en una zona concreta. La cantidad de grasa que se extrae depende del aspecto de la zona y del volumen de grasa. Los cambios en la forma resultantes suelen ser permanentes, siempre y cuando el peso se mantenga estable.
Tras una liposucción, la piel se adapta a las nuevas formas de las zonas tratadas. Si tienes buena firmeza y elasticidad cutánea, la piel suele tener un aspecto liso. Si tu piel es fina y poco elástica, la piel de las zonas tratadas puede parecer flácida.
La liposucción no sirve para tratar la piel con hoyuelos causada por la celulitis ni otras irregularidades en la superficie de la piel. La liposucción tampoco elimina las estrías.
Para someterse a una liposucción, debe gozar de buena salud y no padecer ninguna afección que pueda complicar la intervención quirúrgica. Entre estas afecciones se incluyen los problemas circulatorios, la enfermedad coronaria, la diabetes o un sistema inmunitario debilitado.
Riesgos
Al igual que cualquier otra intervención quirúrgica, la liposucción conlleva riesgos. Entre ellos se encuentran el sangrado y las reacciones a la anestesia. Otros riesgos específicos de la liposucción son:
- Irregularidades en el contorno. La piel puede presentar un aspecto abultado, ondulado o marchito debido a una eliminación desigual de la grasa, a una falta de elasticidad cutánea o a la formación de cicatrices. Estos cambios pueden ser permanentes.
- Acumulación de líquido. Pueden formarse bolsas temporales de líquido, denominadas seromas, debajo de la piel. Es posible que sea necesario drenarlas con una aguja.
- Entumecimiento. Es posible que sienta entumecimiento temporal o permanente en las zonas tratadas. También es posible que note irritación en los nervios de la zona.
- Infección. Las infecciones cutáneas son poco frecuentes, pero pueden producirse. Una infección cutánea grave puede poner en peligro la vida.
- Perforación interna. En casos excepcionales, si el tubo delgado que se utiliza durante la intervención quirúrgica penetra demasiado profundamente, puede perforar un órgano interno. Esto puede requerir una intervención quirúrgica de urgencia para reparar el órgano.
- Embolia grasa. Pueden desprenderse fragmentos de grasa y quedar atrapados en un vaso sanguíneo. A continuación, pueden acumularse en los pulmones o desplazarse hasta el cerebro. Una embolia grasa es una urgencia médica.
- Problemas renales y cardíacos. Cuando se realizan liposucciones de gran volumen, se producen cambios en el equilibrio de líquidos. Esto puede provocar problemas renales, cardíacos y pulmonares que pueden poner en peligro la vida.
- Toxicidad por lidocaína. La lidocaína es un medicamento que se utiliza para aliviar el dolor. A menudo se administra junto con los líquidos que se inyectan durante la liposucción. Aunque la lidocaína suele ser segura, en ocasiones puede producirse toxicidad por lidocaína, lo que provoca problemas graves en el corazón y el sistema nervioso central.
El riesgo de complicaciones aumenta si el cirujano interviene en zonas corporales más extensas o realiza varias intervenciones durante la misma operación. Consulte con el cirujano cómo se aplican estos riesgos en su caso.
Cómo prepararse
Antes de la intervención, coméntale a tu cirujano qué puedes esperar de la operación. Tu cirujano revisará tu historial médico y te preguntará por cualquier enfermedad que puedas tener. Informa al cirujano de cualquier medicamento, suplemento o producto a base de plantas que estés tomando.
Tu cirujano te recomendará que dejes de tomar ciertos medicamentos, como anticoagulantes o antiinflamatorios no esteroideos (AINE), al menos una semana antes de la intervención. Es posible que también tengas que hacerte algunas pruebas de laboratorio antes de la intervención.
Si solo se va a extraer una pequeña cantidad de grasa, la intervención puede realizarse en una clínica o en un consultorio médico. Si se va a extraer una gran cantidad de grasa o si se le van a realizar otras intervenciones al mismo tiempo, la cirugía puede llevarse a cabo en un hospital. En cualquier caso, asegúrese de que alguien le lleve a casa y se quede con usted al menos durante la primera noche tras la intervención.
Qué puedes esperar
Antes de la intervención
Antes de la liposucción, es posible que el cirujano marque círculos y líneas en las zonas del cuerpo que se van a tratar. También es posible que se tomen fotografías para poder comparar las imágenes del antes y el después.
La forma en que se realiza la liposucción depende de la técnica específica que se utilice. Tu cirujano elegirá la técnica en función de tus objetivos de tratamiento, la zona del cuerpo que se vaya a tratar y si te has sometido a otras liposucciones anteriormente.
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Liposucción asistida por succión. Este es el tipo más común de liposucción. El cirujano inyecta una mezcla de solución salina y dos medicamentos en la zona a tratar. La solución salina facilita la extracción de la grasa. Uno de los medicamentos alivia el dolor. El otro medicamento contrae los vasos sanguíneos.
A continuación, el cirujano realiza pequeños cortes en la piel e introduce un tubo delgado debajo de ella. El tubo se conecta a un sistema de vacío que extrae la grasa y los líquidos del cuerpo.
- Liposucción asistida por ultrasonidos (UAL). Este tipo de liposucción se utiliza a veces en combinación con la liposucción tradicional. Durante la UAL, el cirujano introduce una varilla metálica que aplica un tipo concreto de energía bajo la piel. Esta energía rompe las paredes de las células grasas y descompone la grasa para facilitar su extracción. Un nuevo tipo de UAL denominado liposucción asistida por amplificación de la energía sónica por resonancia (VASER) utiliza una máquina que puede mejorar el contorno de la piel.
- Liposucción asistida por láser (LAL). Durante la LAL, el cirujano introduce una fibra láser a través de una pequeña incisión en la piel y descompone los depósitos de grasa. A continuación, la grasa se extrae mediante un tubo delgado.
- Liposucción asistida por energía (PAL). Este tipo de liposucción utiliza un tubo delgado que se mueve rápidamente de un lado a otro. La vibración permite al cirujano extraer la grasa más resistente con mayor facilidad y rapidez. En ocasiones, la PAL puede provocar menos dolor e hinchazón. Además, permite al cirujano extraer la grasa con mayor precisión. El cirujano puede optar por esta técnica si es necesario extraer una gran cantidad de grasa o si ya te has sometido a una liposucción anteriormente.
Durante la intervención
En algunas intervenciones de liposucción se utilizan medicamentos para adormecer una zona concreta del cuerpo. Estos medicamentos se denominan anestésicos locales o regionales. Si te administran un anestésico local o regional, es posible que también te administren un medicamento, normalmente mediante una inyección intravenosa, para ayudarte a mantenerte tranquilo y relajado. En otras intervenciones se pueden utilizar medicamentos denominados anestésicos generales. Estos te sumergen en un estado similar al sueño denominado anestesia.
El equipo quirúrgico controlará su frecuencia cardíaca, su presión arterial y su nivel de oxígeno en sangre durante la intervención. Si le administran anestesia local y siente dolor durante la intervención, comuníqueselo a su cirujano. Es posible que haya que ajustar la medicación o el procedimiento.
La intervención puede durar hasta varias horas, dependiendo de la cantidad de grasa que se vaya a extraer.
Si te han administrado anestesia general, te despertarás en la sala de recuperación. Por lo general, pasarás al menos unas horas en el hospital o la clínica para que el equipo médico pueda supervisar tu recuperación. Si te han extraído una gran cantidad de líquido, es posible que tengas que pasar la noche ingresado para asegurarse de que no sufres deshidratación ni entras en estado de shock debido a la pérdida de líquidos.
Después de la intervención
Es normal que sienta algo de dolor, hinchazón y moratones después de la intervención. Es posible que su cirujano le recete medicamentos para ayudarle a controlar el dolor y reducir el riesgo de infección.
Tras la intervención, es posible que el cirujano deje las incisiones abiertas o coloque drenajes temporales para facilitar la salida de líquido del cuerpo. La mayoría de las personas deben llevar prendas ajustadas después de la cirugía para ayudar a reducir la hinchazón. Estas prendas, también denominadas prendas de compresión, se llevan durante unas semanas.
Es posible que tengas que esperar unos días antes de volver al trabajo. Es posible que pasen unas semanas antes de que puedas retomar tus actividades habituales, incluido el ejercicio físico.
Durante este tiempo, es normal que se observen algunas variaciones en la forma, ya que la grasa restante se va asentando en su lugar. La hinchazón tardará entre semanas y meses en desaparecer y en que se puedan apreciar los resultados definitivos.
Resultados
Tras una liposucción, la hinchazón suele desaparecer en unas pocas semanas. Para entonces, la zona tratada debería tener un aspecto menos voluminoso. En unos meses, la zona tratada debería tener un aspecto más delgado.
La piel pierde algo de firmeza con la edad, pero los resultados de la liposucción suelen durar mucho tiempo si se mantiene el peso. Si se aumenta de peso después de la liposucción, los niveles de grasa pueden cambiar. Por ejemplo, es posible que se acumule grasa en la zona abdominal, independientemente de las zonas que se trataran inicialmente.
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