Por qué se hace
El hemograma completo es un análisis de sangre habitual que se realiza por diversos motivos:
- Para evaluar el estado general de salud. Un hemograma completo puede formar parte de un reconocimiento médico para evaluar el estado general de salud y detectar afecciones como la anemia o la leucemia.
- Para diagnosticar una afección médica. Un hemograma completo puede ayudar a determinar la causa de síntomas como debilidad, cansancio y fiebre. También puede ayudar a determinar la causa de hinchazón y dolor, hematomas o sangrado.
- Para controlar una afección médica. Un hemograma completo puede ayudar a controlar las afecciones que afectan a los recuentos de células sanguíneas.
- Para supervisar el tratamiento médico. Se puede realizar un hemograma completo para controlar el tratamiento con medicamentos que afectan a los recuentos de células sanguíneas y la radioterapia.
Cómo prepararse
Si la muestra de sangre se va a analizar únicamente para un hemograma completo, puede comer y beber con normalidad antes de la prueba. Si la muestra de sangre también se va a utilizar para otras pruebas, es posible que tenga que estar en ayunas durante un tiempo determinado antes de la prueba. Pregunte a su profesional sanitario qué debe hacer.
Qué puedes esperar
Para realizar un hemograma completo, un miembro del equipo sanitario extrae una muestra de sangre introduciendo una aguja en una vena del brazo, normalmente en el pliegue del codo. La muestra de sangre se envía a un laboratorio. Tras la prueba, podrá retomar sus actividades habituales de inmediato.
Resultados
A continuación se indican los resultados esperados del hemograma completo en adultos. Los valores se expresan en células por litro (células/L) o en gramos por decilitro (gramos/dL).
| Recuento de glóbulos rojos |
Hombres: de 4,35 billones a 5,65 billones de células/l Mujeres: de 3,92 billones a 5,13 billones de células/l |
| Hemoglobina |
Hombres: de 13,2 a 16,6 g/dl Mujeres: de 11,6 a 15 g/dl |
| Hematocrito |
Hombres: del 38,3 % al 48,6 % Mujeres: del 35,5 % al 44,9 % |
| Recuento de glóbulos blancos |
Entre 3.400 y 9.600 millones de células/l |
| Recuento de plaquetas |
Hombres: de 135 000 a 317 000 por litro Mujeres: de 157 000 a 371 000 millones/l |
No es una prueba definitiva
Un hemograma completo, también conocido como CBC, no suele ofrecer todas las respuestas para establecer un diagnóstico. Los resultados que se salen de los valores esperados pueden requerir o no un seguimiento. Es posible que el profesional sanitario tenga que tener en cuenta los resultados de otras pruebas, además de los del hemograma completo.
Por ejemplo, unos resultados ligeramente fuera de los valores normales en un hemograma completo pueden no ser motivo de preocupación para una persona sana y sin síntomas de enfermedad. Es posible que no sea necesario realizar un seguimiento. Sin embargo, en el caso de alguien que esté recibiendo tratamiento contra el cáncer, unos resultados del hemograma completo fuera de los valores esperados podrían indicar la necesidad de modificar el tratamiento.
En algunos casos, cuando los resultados se sitúan muy por encima o por debajo de los rangos esperados, es posible que el profesional sanitario te derive a un médico especializado en trastornos de la sangre, conocido como hematólogo.
Qué pueden indicar los resultados
Los resultados en las siguientes áreas que se sitúen por encima o por debajo de los valores normales en un hemograma completo podrían indicar un problema.
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Recuento de glóbulos rojos, hemoglobina y hematocrito. Los resultados de estos tres parámetros están relacionados entre sí, ya que cada uno de ellos mide una característica de los glóbulos rojos.
Unos valores inferiores a lo habitual en estas tres áreas son un indicio de anemia. La anemia tiene muchas causas, entre las que se incluyen niveles bajos de ciertas vitaminas o de hierro, la pérdida de sangre u otra afección médica. Las personas con anemia pueden sentirse débiles o cansadas. Estos síntomas pueden deberse a la propia anemia o a la causa que la provoca.
Un recuento de glóbulos rojos superior al habitual se conoce como eritrocitosis. Un recuento elevado de glóbulos rojos o unos niveles altos de hemoglobina o hematocrito podrían indicar una afección médica, como un cáncer de la sangre o una enfermedad cardíaca.
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Recuento de glóbulos blancos. Un recuento bajo de glóbulos blancos se conoce como leucopenia. La causa puede ser una afección médica, como un trastorno autoinmune que destruye los glóbulos blancos, problemas de la médula ósea o cáncer. Algunos medicamentos también pueden provocar una disminución del recuento de glóbulos blancos.
Un recuento de glóbulos blancos superior al habitual suele deberse, en la mayoría de los casos, a una infección o a una inflamación. También podría indicar un trastorno del sistema inmunitario o una enfermedad de la médula ósea. Un recuento elevado de glóbulos blancos también puede ser una reacción a determinados medicamentos o a un ejercicio físico intenso.
- Recuento plaquetario. Un recuento plaquetario inferior al habitual se conoce como trombocitopenia. Si es superior al habitual, se conoce como trombocitosis. Cualquiera de estas dos situaciones puede ser un síntoma de una afección médica o un efecto secundario de un medicamento. Un recuento plaquetario fuera de los valores normales probablemente dará lugar a más pruebas para diagnosticar la causa.
Tu médico te puede explicar qué significan los resultados de tu hemograma completo.
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