Por qué se hace
La biopsia del ganglio centinela se utiliza para determinar si las células cancerosas se han extendido a los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos forman parte del sistema inmunitario del organismo, encargado de combatir los gérmenes. Se encuentran repartidos por todo el cuerpo. Si las células cancerosas se desprenden del lugar donde se originaron, a menudo se extienden primero a los ganglios linfáticos.
La biopsia del ganglio centinela se utiliza habitualmente en personas con:
- Cáncer de mama.
- Cáncer de endometrio.
- Melanoma.
- Cáncer de pene.
Se está estudiando la posibilidad de utilizar la biopsia del ganglio centinela en otros tipos de cáncer, como:
- Cáncer de cuello uterino.
- Cáncer de colon.
- Cáncer de esófago.
- Cáncer de cabeza y cuello.
- Cáncer de pulmón no microcítico.
- Cáncer de estómago.
- Cáncer de tiroides.
- Cáncer de vulva.
Riesgos
La biopsia del ganglio centinela es, por lo general, una intervención segura. Sin embargo, como ocurre con cualquier intervención quirúrgica, conlleva un riesgo de complicaciones, entre las que se incluyen:
- Hemorragia.
- Dolor o hematomas en la zona de la biopsia.
- Infección.
- Reacción alérgica al colorante utilizado en la intervención.
- Acumulación de líquido e hinchazón en los vasos linfáticos, lo que se conoce como linfedema.
Linfedema
El linfedema es una complicación poco frecuente de la biopsia del ganglio centinela. La probabilidad de que se produzca un linfedema aumenta si se extirpan muchos ganglios linfáticos de una misma zona.
Dado que en la biopsia del ganglio centinela solo se extirpan unos pocos ganglios linfáticos, el riesgo de linfedema es bajo. En la zona donde se realiza la biopsia del ganglio centinela quedan docenas de ganglios linfáticos. Por lo general, esos ganglios linfáticos que quedan pueden asumir la función de los que se han extirpado.
Cómo prepararse
Es posible que tengas que dejar de comer y beber durante un tiempo antes de la intervención. El objetivo es evitar complicaciones derivadas del medicamento que se utiliza para inducirte a un estado similar al sueño durante la cirugía. Pide instrucciones específicas a tu equipo médico.
Qué puedes esperar
Antes de la intervención
El primer paso en una biopsia del ganglio centinela consiste en localizar los ganglios centinelas. Las opciones son las siguientes:
-
Solución radiactiva. En esta opción, se inyecta una solución radiactiva de baja actividad cerca del tumor. El sistema linfático absorbe esta solución, que se desplaza hasta los ganglios centinelas.
Esta inyección se suele administrar varias horas antes o el día anterior a la intervención quirúrgica para extirpar los ganglios centinelas.
-
Tinte azul. En esta opción, se inyecta un tinte azul inocuo en la zona cercana al cáncer. El tinte se desplaza hasta los ganglios centinelas, tiñéndolos de un azul intenso.
Es posible que notes un cambio en el color de la piel en el lugar de la inyección. Este cambio suele desaparecer, pero puede ser permanente. También es posible que notes que la orina se tiñe de azul durante un breve periodo de tiempo.
El tinte azul se suele inyectar justo antes de la biopsia del ganglio centinela.
Por lo general, la decisión de administrarle la solución radiactiva, el tinte azul o ambos para localizar los ganglios centinelas depende de la preferencia de su cirujano. Algunos cirujanos utilizan ambas técnicas en la misma intervención.
Durante la intervención
Es probable que le administren un medicamento para que entre en un estado similar al sueño durante la intervención.
El cirujano comienza realizando una pequeña incisión en la zona situada sobre los ganglios linfáticos.
Cuando se utiliza una solución radiactiva antes de la intervención, la radiactividad se acumula en los ganglios centinelas. El cirujano utiliza un pequeño instrumento manual llamado detector gamma para localizar los puntos en los que se ha acumulado la radiactividad. Los ganglios linfáticos que contienen mayor cantidad de solución radiactiva son los ganglios centinelas.
Si se utiliza el tinte azul, este tiñe los ganglios centinelas de un azul intenso para que el cirujano pueda verlos.
A continuación, el cirujano extirpa los ganglios centinelas. Por lo general, hay varios ganglios centinelas y se extirpan todos. Los ganglios centinelas se envían a un laboratorio, donde se examinan al microscopio para detectar signos de cáncer.
A menudo, la biopsia del ganglio centinela se realiza al mismo tiempo que la cirugía para extirpar el cáncer. También es posible realizarla antes o después de la cirugía para extirpar el cáncer.
Después de la intervención
Es posible que te trasladen a una sala de recuperación, donde el equipo médico te vigilará para detectar posibles complicaciones derivadas de la intervención. Si no necesitas ninguna intervención quirúrgica adicional, es posible que puedas volver a casa el mismo día.
El momento en que puedas retomar tus actividades habituales dependerá de tu situación. Pregunta a tu equipo médico qué puedes esperar.
Si te han realizado una biopsia del ganglio centinela como parte de una intervención para extirpar el cáncer, tu equipo médico decidirá la duración de tu estancia hospitalaria.
Resultados
Si los ganglios centinelas no muestran signos de cáncer, no será necesario extirpar ni analizar más ganglios linfáticos. Si se requiere tratamiento adicional, la información obtenida de la biopsia del ganglio centinela se utilizará para elaborar tu plan de tratamiento.
Si alguno de los ganglios centinelas presenta células cancerosas, es posible que sea necesario extirpar más ganglios linfáticos. Esto permite al equipo médico determinar cuántos están afectados.
A veces, los ganglios centinelas se analizan inmediatamente durante la biopsia del ganglio centinela. Si los ganglios centinelas muestran signos de cáncer, es posible que se le extirpen más ganglios linfáticos de inmediato, en lugar de someterse a otra intervención quirúrgica más adelante.
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