Por qué se hace
La circuncisión es una tradición religiosa o cultural para muchas familias judías e islámicas, así como para algunos pueblos indígenas. La circuncisión también puede formar parte de la tradición familiar, la higiene personal o la atención sanitaria preventiva.
En ocasiones, la circuncisión es necesaria por motivos médicos. Por ejemplo, el prepucio puede ser demasiado estrecho como para poder retraerlo por encima de la punta del pene. La circuncisión también se recomienda como medida para reducir el riesgo de contraer el VIH en países donde el virus es prevalente. Esto incluye algunas zonas de África.
La circuncisión puede tener diversos beneficios para la salud, entre ellos:
- Mayor facilidad para la higiene. La circuncisión facilita el lavado del pene. No obstante, a los niños que no se han circuncidado se les puede enseñar a lavarse regularmente debajo del prepucio.
- Menor riesgo de infecciones del tracto urinario (ITU). El riesgo de ITU en los hombres es bajo. Sin embargo, estas infecciones son más frecuentes en los hombres que no han sido circuncidados. Las infecciones graves en las primeras etapas de la vida pueden provocar problemas renales más adelante.
- Menor riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual. Los hombres circuncidados podrían tener un menor riesgo de contraer ciertas infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH. No obstante, sigue siendo fundamental practicar sexo seguro, lo que incluye el uso de preservativos.
- Prevención de problemas en el pene. A veces, el prepucio de un pene no circuncidado puede ser difícil o imposible de retraer. A esto se le llama fimosis. Puede provocar hinchazón, o inflamación, del prepucio o del glande.
- Menor riesgo de cáncer de pene. Aunque el cáncer de pene es poco frecuente, es menos habitual en los hombres circuncidados. Además, el cáncer de cuello uterino es menos frecuente en las parejas sexuales de los hombres circuncidados.
No obstante, los riesgos de no estar circuncidado son poco frecuentes. Además, estos riesgos pueden reducirse con un cuidado adecuado del pene.
Es posible que tu profesional sanitario te recomiende posponer la circuncisión de tu bebé o no realizarla si tu bebé:
- Padece una enfermedad que afecta a la coagulación de la sangre.
- Nació prematuro y todavía necesita cuidados médicos en la unidad de neonatos del hospital.
- Nació con unas anomalías que afectan al pene.
La circuncisión no afecta a la capacidad del niño para tener hijos en el futuro. Y, en general, no se cree que reduzca ni aumente el placer sexual de los hombres ni de sus parejas.
Riesgos
Los riesgos más comunes de la circuncisión son el sangrado y la infección. En cuanto al sangrado, es habitual que salgan unas pocas gotas de sangre de la herida quirúrgica. El sangrado suele detenerse por sí solo o tras aplicar una suave presión directa durante unos minutos. Si el sangrado es más intenso, es necesario que lo revise un profesional sanitario. También pueden producirse efectos secundarios relacionados con la anestesia.
En raras ocasiones, la circuncisión puede provocar problemas en el prepucio. Por ejemplo:
- El prepucio puede quedar demasiado corto o demasiado largo.
- Es posible que el prepucio no se cure correctamente.
- Es posible que el prepucio restante se vuelva a unir al extremo del pene, lo que requeriría una pequeña intervención quirúrgica.
Estos riesgos son menores cuando la intervención la realiza un médico, como un obstetra-ginecólogo, un urólogo o un pediatra. Los riesgos también son menores cuando la circuncisión se lleva a cabo en un entorno médico, como la sala de recién nacidos de un hospital o la consulta de un médico. Si la intervención se realiza en otro lugar por motivos religiosos o culturales, la persona que la lleve a cabo debe tener experiencia. Dicha persona debe estar debidamente formada en cómo realizar circuncisiones, aliviar el dolor y prevenir infecciones.
Cómo prepararse
Antes de una circuncisión, tu profesional sanitario te informará sobre los riesgos y beneficios de la intervención. Pregunta qué tipo de analgésico se utilizará. Tanto si la circuncisión es para ti como para tu hijo, es probable que tengas que dar tu consentimiento por escrito para la intervención.
Qué puedes esperar
Durante la intervención
La circuncisión neonatal suele realizarse en la sala de recién nacidos del hospital, normalmente durante los primeros días tras el nacimiento.
Para la circuncisión neonatal, se coloca al bebé boca arriba con los brazos y las piernas sujetos. Se limpian el pene y la zona circundante. Se administra un medicamento para evitar el dolor, llamado anestésico. El medicamento se inyecta en la base del pene o se aplica sobre el pene en forma de crema. Se coloca una pinza especial o un anillo de plástico en el pene y se extirpa el prepucio.
A continuación, un profesional sanitario aplica una pomada en el pene, como un antibiótico tópico o vaselina. Después, se envuelve el pene sin apretar con una gasa. La intervención suele durar entre 5 y 10 minutos.
Los niños mayores y los adultos que se someten a una circuncisión pueden necesitar un medicamento que prevenga el dolor y les induzca a un estado similar al sueño. Esto se denomina anestesia general. Después, la recuperación puede llevar más tiempo. Además, el riesgo de sufrir complicaciones médicas puede ser mayor.
Después de la intervención
La recuperación del pene suele tardar entre 7 y 10 días. Es probable que la punta del pene te duela al principio. El pene puede presentar decoloración, hinchazón o hematomas. También es posible que observes una pequeña cantidad de líquido amarillento en la punta del pene.
Si tu recién nacido se muestra inquieto a medida que desaparece el efecto del analgésico, abrázalo con suavidad. Ten cuidado de no ejercer presión sobre el pene.
No pasa nada si se lava el pene con agua tibia y jabón suave mientras se cura. A continuación, séquelo con suaves toques. En el caso de los recién nacidos, cambie el vendaje cada vez que le cambie el pañal. Es posible que su profesional sanitario le indique que aplique una pomada antibiótica sobre el vendaje. También puede poner un poco de vaselina en la punta del pene. Esto evita que se pegue al pañal. Cambie el pañal a su bebé con frecuencia y asegúrese de que quede holgado.
Si hay un anillo de plástico en lugar de una venda, se caerá solo. Suele ocurrir al cabo de una semana o diez días. Una vez que el pene se haya curado, lávate con agua y jabón cuando te bañes.
Los problemas tras la circuncisión no son habituales. No obstante, ponte en contacto con un profesional sanitario si:
- No se vuelve a orinar en las 12 horas siguientes a la circuncisión.
- Tu bebé tiene fiebre.
- Tu bebé llora mucho y crees que podría tener dolor.
- La hemorragia no se detiene.
- El cambio de color en la punta del pene empeora al cabo de 3 a 5 días.
- Sale un líquido maloliente por la punta del pene.
- El anillo de plástico permanece en su sitio dos semanas después de la circuncisión o se desplaza hacia el cuerpo del pene.
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