Por qué se hace

El trasplante facial se realiza con el fin de mejorar la calidad de vida de aquellas personas que han sufrido traumatismos graves, quemaduras, enfermedades o malformaciones congénitas que les han afectado al rostro. Su objetivo es mejorar tanto el aspecto físico como las capacidades funcionales, como masticar, tragar, hablar y respirar por la nariz. Algunas personas recurren a esta intervención para reducir el aislamiento social que sufren al vivir con diferencias visibles en el rostro.

Riesgos

El trasplante facial es una intervención muy complicada. Se trata de una técnica relativamente nueva y muy compleja. Desde el primer trasplante facial, realizado en 2005, se sabe que más de 40 personas se han sometido a esta intervención, con edades comprendidas entre los 19 y los 60 años. Varias de ellas han fallecido a causa de una infección o de un rechazo.

Las complicaciones pueden deberse a:

  • La intervención quirúrgica
  • El rechazo por parte del organismo del tejido trasplantado
  • Efectos secundarios de los fármacos inmunosupresores

Es posible que se necesiten más intervenciones quirúrgicas o visitas al hospital para tratar las complicaciones.

Riesgos quirúrgicos

Un trasplante facial es una intervención complicada y prolongada. La operación puede durar 10 horas o más. Los riesgos quirúrgicos y posoperatorios pueden poner en peligro la vida. Entre ellos se incluyen la pérdida de sangre, la formación de coágulos y las infecciones.

Riesgos de rechazo

El sistema inmunitario de tu cuerpo podría rechazar el nuevo rostro y otros tejidos del donante. Podrías perder parte o la totalidad de tu nuevo rostro, así como algunas funciones.

Es posible que sufra más de un episodio de rechazo. Para controlar una reacción de rechazo, es posible que tenga que acudir al hospital para recibir una dosis intravenosa intensiva de medicamentos antirrechazo. Es posible que su médico cambie el tipo de medicamentos antirrechazo que toma. En casos excepcionales, el rechazo de tejido requiere un nuevo trasplante. Un rechazo que no se controle podría provocar la muerte.

Deberás conocer los síntomas del rechazo para poder tomar las medidas adecuadas a tiempo. Entre ellos se incluyen la hinchazón y un cambio en el color de la piel.

Riesgos asociados a los inmunosupresores

Los medicamentos antirrechazo (inmunosupresores) que tendrás que tomar a diario durante el resto de tu vida debilitarán tu sistema inmunitario. Esto ayuda a prevenir el rechazo de los tejidos, pero también te expone a una mayor probabilidad de sufrir diversas infecciones. Los inmunosupresores también se asocian a un mayor riesgo de sufrir daño renal, cáncer, diabetes y otras enfermedades graves.

Cómo prepararse

Valorar la conveniencia de someterse a un trasplante de cara

Antes de someterte a un trasplante de cara, reflexiona sobre estas preguntas:

  • ¿Has sopesado los riesgos de someterte a un trasplante de cara?
  • ¿Estás dispuesto a comprometerte plenamente con un seguimiento médico intensivo y de por vida?
  • ¿Qué beneficios espera obtener de esta intervención quirúrgica?
  • ¿Ha probado u hablado con sus profesionales sanitarios sobre otras opciones de tratamiento, como una prótesis facial o una reconstrucción facial convencional?

Serás evaluado por un equipo de trasplantes. Los candidatos deben:

  • Tienen lesiones graves o alteraciones en el rostro
  • Tienen una pérdida de la función facial, como la masticación o el habla
  • Someterse a un examen completo que puede incluir radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas, análisis de sangre y otras pruebas de salud física
  • Someterse a una evaluación de la salud mental y emocional, las habilidades de afrontamiento, el apoyo familiar y social, las expectativas, las habilidades de comunicación y la capacidad para gestionar los cuidados posteriores al trasplante
  • No tener antecedentes de enfermedades nerviosas crónicas
  • No estar embarazada
  • No padecer problemas médicos graves, como diabetes, enfermedades cardíacas o cáncer sin tratar
  • No he tenido infecciones recientemente
  • No fumadores
  • No consumir alcohol ni drogas ilegales
  • Realice una evaluación financiera de los gastos de la atención postrasplante junto con un miembro del equipo de trasplantes

Preparándose para su trasplante facial

Una vez que se apruebe tu candidatura para un trasplante facial, se te incluirá en una lista de espera para recibir un rostro de un donante. A la hora de buscar un rostro de un donante compatible para el trasplante, los cirujanos tienen en cuenta:

  • Grupo sanguíneo
  • Tipo de tejido
  • Color de piel
  • Edades similares del donante y del receptor
  • Tamaño facial compatible del donante y del receptor

El tiempo de espera puede ser impredecible, ya que normalmente no se sabe cuándo habrá un donante compatible con tus necesidades.

Mientras tanto, puedes prepararte haciendo lo siguiente:

  • Te están realizando las pruebas previas a la intervención. Tendrás que acudir al centro de trasplantes periódicamente para que el equipo médico pueda hacerte análisis de sangre y evaluar si estás listo para el trasplante.
  • Organización del viaje y el alojamiento. El equipo de trasplantes te pedirá que te alojes en un lugar desde el que puedas llegar al hospital en poco tiempo una vez que te comuniquen la fecha del trasplante. Tras la intervención, es probable que te pidan que te quedes cerca del centro de trasplantes durante 2 o 3 meses. El equipo de trasplantes puede ofrecerte recomendaciones sobre alojamientos a largo plazo si lo necesitas.
  • Mantén el contacto con tu equipo de trasplantes. Informa inmediatamente a tu equipo de trasplantes si se produce algún cambio en tu tratamiento médico, como empezar a tomar nuevos medicamentos, recibir una transfusión de sangre o que te diagnostiquen una enfermedad crónica.

Qué puedes esperar

Durante la intervención quirúrgica

La extensión y la duración de la intervención quirúrgica dependen de la zona del rostro y de las estructuras subyacentes que se vean afectadas. El equipo quirúrgico puede trasplantar diversos tejidos del donante, como piel, grasa, músculos, tendones, cartílago, hueso, nervios y vasos sanguíneos.

El trasplante durará entre 10 y 30 horas. El equipo quirúrgico estará formado por cirujanos plásticos con amplia experiencia en microcirugía y cirugía craneofacial, anestesistas, oftalmólogos, enfermeras quirúrgicas, técnicos quirúrgicos, especialistas en diagnóstico por imagen y otros profesionales.

Después de la operación

Después de la operación, es probable que permanezca entre 4 y 8 semanas en el hospital. Durante este tiempo, deberá:

  • Ser alimentado por sonda
  • Empiece a tomar sus dosis diarias de medicamentos inmunosupresores para evitar que su cuerpo rechace el tejido trasplantado
  • Que le receten medicamentos para controlar el dolor
  • Empieza con la fisioterapia y la logopedia, en la medida de lo posible

Tu equipo de trasplantes —integrado por médicos, un coordinador de trasplantes, un trabajador social, un terapeuta, farmacéuticos, dietistas y otros profesionales— colaborará contigo para elaborar un plan de tratamiento posoperatorio y proporcionarte la atención que necesites.

Inmunosupresores

Tu rutina diaria tras la intervención incluirá la toma de medicamentos inmunosupresores y el control de los efectos secundarios. Estos fármacos pueden ayudar a evitar que tu sistema inmunitario rechace el rostro del donante.

Puedes reducir el riesgo de rechazo y los efectos secundarios de los medicamentos de la siguiente manera:

  • Comprometerse a tomar regularmente medicamentos inmunosupresores durante el resto de su vida, a menos que un profesional sanitario le indique que deje de hacerlo
  • Acudir periódicamente a las citas con tu equipo de trasplantes para realizarte análisis de sangre y revisiones médicas
  • Póngase en contacto con su equipo de trasplantes o con su médico si nota que está enfermando debido a una infección o a un rechazo del tejido

Resultados

Ni tú ni tu equipo de trasplantes podéis saber con certeza cuáles serán los resultados de la intervención. Cada persona que se ha sometido anteriormente a un trasplante facial ha tenido experiencias diferentes en cuanto al aspecto y la funcionalidad tras la operación.

La mayoría de los receptores de trasplantes faciales experimentaron una mejora en su capacidad para oler, comer, beber, hablar, sonreír y realizar otras expresiones faciales. Algunos recuperaron la capacidad de sentir un ligero roce en la cara. Dado que esta técnica quirúrgica es aún bastante nueva, los resultados a largo plazo para los receptores de trasplantes faciales aún están por determinar.

Tus resultados se verán afectados por:

  • El alcance de la operación
  • La respuesta de tu cuerpo al nuevo tejido
  • Los aspectos no físicos de tu recuperación, como tu reacción emocional y psicológica al tener que vivir con un nuevo rostro

Aumentará sus posibilidades de obtener un resultado positivo si sigue al pie de la letra su plan de cuidados postrasplante y busca el apoyo de sus amigos, su familia y su equipo de trasplantes.

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