Por qué se hace

Es posible que necesite esta intervención quirúrgica si una o varias de sus glándulas paratiroides producen demasiada hormona paratiroidea. Esta afección se denomina hiperparatiroidismo. El hiperparatiroidismo puede provocar un exceso de calcio en la sangre. Esto puede dar lugar a huesos débiles, cálculos renales, micción excesiva y dolor de estómago, entre otros problemas.

Hiperparatiroidismo primario

La cirugía suele ser el tratamiento habitual para el hiperparatiroidismo primario que provoca síntomas. El hiperparatiroidismo primario se produce cuando una o varias glándulas paratiroides están demasiado activas. La causa más frecuente es un tumor benigno en una glándula paratiroidea. Este tumor se denomina adenoma.

El hiperparatiroidismo primario también puede producirse cuando las glándulas paratiroides están agrandadas, lo que se conoce como hiperplasia. Un tumor maligno es una causa poco frecuente de hiperparatiroidismo primario.

Cuando el aumento del calcio en sangre debido a un hiperparatiroidismo primario provoca síntomas, el tratamiento suele ser la cirugía. La cirugía puede reducir la cantidad de calcio en el organismo. Si se le diagnostica hiperparatiroidismo primario antes de los 50 años, su profesional sanitario podría recomendarle que se someta a una intervención quirúrgica, incluso si no presenta síntomas. Cuando el hiperparatiroidismo primario está causado por un tumor canceroso, el tratamiento suele ser la cirugía.

Hiperparatiroidismo secundario

Otra forma de hiperparatiroidismo, denominada hiperparatiroidismo secundario, a veces requiere tratamiento quirúrgico. El hiperparatiroidismo secundario está provocado por otra afección médica, como una enfermedad renal.

El tratamiento de la causa del hiperparatiroidismo secundario puede reducir el nivel de calcio y aliviar los síntomas. Si los síntomas persisten tras el tratamiento, su profesional sanitario podría recomendarle una paratiroidectomía.

Riesgos

La paratiroidectomía suele ser segura. Sin embargo, como cualquier intervención quirúrgica, conlleva un riesgo de complicaciones.

Las complicaciones tras la cirugía pueden incluir:

  • Infección.
  • Una acumulación de sangre, denominada hematoma, debajo de la piel del cuello que provoca hinchazón y presión.
  • Niveles bajos de calcio a largo plazo debido a la extirpación o el daño de las cuatro glándulas paratiroides.
  • Rojos o voz débil persistentes debido a una lesión en los nervios que controlan las cuerdas vocales.

Cómo prepararse

Es posible que tengas que dejar de comer y beber durante un tiempo antes de la intervención. Tu profesional sanitario te indicará qué debes hacer. Antes de la intervención, pide a un amigo o familiar que te lleve a casa después de la intervención.

Qué puedes esperar

Antes de la intervención

Es posible que te realicen alguna de estas pruebas de imagen antes de la cirugía para localizar la glándula o las glándulas paratiroideas que presentan un exceso de actividad:

  • Gammagrafía de paratiroides con sestamibi. Para esta prueba, se le administrará una inyección de sestamibi en una vena. El sestamibi es un marcador radioactivo que las glándulas paratiroides absorben si están demasiado activas. Un escáner detecta el marcador. Es posible que un profesional sanitario utilice una tomografía computarizada junto con la gammagrafía con sestamibi para facilitar la detección de problemas en las glándulas paratiroides.
  • Ecografía. La ecografía utiliza ondas sonoras para obtener imágenes de las glándulas paratiroides y del tejido que las rodea. Un profesional sanitario coloca un pequeño dispositivo llamado transductor sobre la piel.

    El transductor emite ondas sonoras de alta frecuencia y registra los ecos de estas ondas a medida que rebotan en las estructuras del interior del cuerpo. Un ordenador convierte los ecos en imágenes que se muestran en una pantalla.

Durante la intervención

La paratiroidectomía se realiza bajo anestesia general. Esto significa que durante la intervención estarás en un estado similar al sueño.

El medicamento anestésico puede ser un gas que se inhala a través de una mascarilla. O bien, se administra en forma de líquido que se inyecta en una vena. Se le colocará un tubo respiratorio en la tráquea para ayudarle a respirar durante la intervención.

Los cirujanos utilizan diversos métodos para la paratiroidectomía. Entre ellos se incluyen:

  • Exploración bilateral del cuello. Esta intervención consiste en realizar un corte, denominado incisión, en el centro del cuello para acceder a las glándulas paratiroides. El cirujano localiza todas las glándulas paratiroides y extirpa aquellas que son hiperactivas.

    Lo más habitual es que se realice un análisis de sangre para medir la hormona paratiroidea durante la intervención quirúrgica. Los resultados pueden confirmar la extirpación de las glándulas paratiroideas hiperactivas.

    En contadas ocasiones, las cuatro glándulas paratiroides son demasiado activas. En ese caso, es probable que el cirujano extirpe solo tres glándulas y, tal vez, parte de una cuarta. Esto ayuda a mantener el nivel adecuado de calcio en el organismo tras la intervención.

  • Cirugía mínimamente invasiva. El cirujano suele recurrir a esta intervención cuando solo una de las glándulas paratiroides presenta un exceso de actividad. Se realiza a través de un pequeño corte, denominado incisión, en el cuello. Guiándose por las pruebas de imagen realizadas antes de la intervención, el cirujano localiza y extirpa la glándula.

Después de la intervención

Después de la operación, algunas personas pueden sentir dolor de cuello y tener la voz ronca o débil. Esto no siempre significa que haya un daño permanente en el nervio que controla las cuerdas vocales. Estos síntomas suelen desaparecer. La causa puede ser la irritación provocada por el tubo respiratorio que se coloca en la tráquea durante la operación. O bien, la causa puede ser la irritación del nervio durante la intervención.

Probablemente podrá comer y beber con normalidad después de la intervención. Dependiendo del tipo de intervención a la que se someta, es posible que pueda volver a casa el mismo día de la intervención. Algunas personas necesitan pasar la noche en el hospital.

Cuando vuelva a casa, siga las indicaciones de su profesional sanitario sobre cuándo puede retomar todas sus actividades.

Resultados

La paratiroidectomía cura casi todos los casos de hiperparatiroidismo primario y restablece los niveles de calcio en sangre a los valores normales. Los síntomas derivados del exceso de calcio en sangre suelen desaparecer tras esta intervención.

Para algunas personas, el estrés de la cirugía hace que el cuerpo no pueda retener suficiente calcio. Por eso, los niveles de calcio en sangre caen por debajo de los valores normales, lo que se conoce como hipocalcemia. Esta afección suele durar solo unos días o unas semanas después de la cirugía. Posteriormente, los niveles de calcio en sangre vuelven a los valores normales.

A veces, la hipocalcemia no desaparece. En ese caso, es necesario tomar suplementos de calcio a largo plazo.

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