Por qué se hace
Por lo general, es necesario realizar una ileostomía cuando el intestino grueso, también llamado colon, o el recto no pueden eliminar los residuos de forma segura debido a una enfermedad, una lesión u otras complicaciones. Algunas de las causas más comunes para una ileostomía son:
- Enfermedad inflamatoria intestinal, también conocida como EII. Enfermedades como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa pueden dañar el colon.
- Cáncer de colon o de recto. Cuando el cáncer afecta al colon o al recto, puede ser necesario extirpar todo o parte del colon o del recto. Esta intervención quirúrgica, conocida como colectomía o resección, puede ser necesaria si el cáncer se ha extendido a través del colon o del recto, o si está provocando una obstrucción en el intestino.
- Obstrucción intestinal, también conocida como obstrucción. Una ileostomía puede ayudar a tratar las obstrucciones del colon provocadas por cáncer, cicatrices u otras afecciones.
- Poliposis adenomatosa familiar, también conocida como FAP. Esta enfermedad genética provoca la aparición de numerosos pólipos en el colon que pueden volverse cancerosos. Tras la extirpación del colon, puede ser necesario realizar una ileostomía para controlar la evacuación de heces.
- Traumatismo o lesión. Una lesión en el colon, por ejemplo, a causa de un accidente o una herida de bala, puede requerir una ileostomía.
- Complicaciones de la diverticulitis. Puede ser necesaria una ileostomía para tratar infecciones graves o desgarros en el colon causados por la diverticulitis. Esta afección provoca la aparición de bolsas inflamadas y abultadas en la pared del colon.
- Una afección presente desde el nacimiento, denominada congénita. Las afecciones congénitas, como la enfermedad de Hirschsprung o la atresia anal, pueden requerir una colostomía en bebés o niños.
- Recuperación tras la cirugía. Para proteger los tejidos tras una cirugía de colon o recto, se puede realizar una ileostomía con el fin de dar tiempo a que los tejidos se curen.
Riesgos
Todas las intervenciones quirúrgicas conllevan riesgos. Entre ellos se encuentran las hemorragias, las infecciones, la formación de coágulos y la neumonía. También se incluyen los riesgos asociados a la anestesia.
Algunos riesgos específicos de la ileostomía son:
Complicaciones relacionadas con el estoma
Estos riesgos están relacionados específicamente con la creación y el mantenimiento de la abertura artificial en el abdomen, denominada estoma:
- Prolapso. Es posible que una parte del intestino se salga por el estoma, una afección denominada prolapso.
- Retracción. El estoma puede hundirse por debajo del nivel de la piel, lo que puede provocar fugas o dificultades para colocar la bolsa de ileostomía.
- Hemorragia. Es más frecuente durante los primeros 30 días tras la intervención quirúrgica.
- Estrechamiento, también denominado «estenosis». La abertura del estoma puede estrecharse, bloqueando el paso de las heces. Si esto ocurre, puede ser necesario dilatar el estoma o corregirlo mediante cirugía.
- Hernia. Puede formarse una hernia alrededor del estoma, lo que provoca un bulto bajo la piel.
- Muerte tisular, también conocida como necrosis. El riego sanguíneo del estoma puede verse restringido, lo que provoca la muerte tisular. Esto requiere atención médica urgente.
- Irritación cutánea. La piel que rodea el estoma puede irritarse o infectarse debido a fugas o a que el sistema de bolsa no se ajusta correctamente.
- Fugas. Las fugas por el estoma son más frecuentes justo después de la cirugía, pero pueden aparecer más adelante debido a la pérdida o el aumento de peso y al embarazo.
- Desprendimiento del estoma de la piel. El estoma está fijado a la piel mediante suturas. En ocasiones, las suturas se desprenden, lo que provoca una herida abierta.
Complicaciones relacionadas con el intestino
Estos riesgos afectan al intestino y a su funcionamiento tras una ileostomía:
- Aumento del volumen de heces o diarrea. La mayoría de las personas vacían el sistema de bolsa entre 4 y 6 veces al día. Si tienes que vaciar la bolsa con más frecuencia, ponte en contacto con tu equipo de atención médica para saber cómo gestionarlo.
- Obstrucción. El estoma o los intestinos pueden obstruirse, lo que se conoce como obstrucción. Esto puede provocar dolor y problemas digestivos.
- El tejido cicatricial que se forma tras una intervención quirúrgica se denomina «adherencias». Tras una intervención quirúrgica, puede formarse tejido cicatricial que une entre sí órganos y tejidos. Esto podría provocar obstrucciones o limitar el flujo sanguíneo.
Otras complicaciones
Otros riesgos asociados a la ileostomía son:
- Deshidratación. El aumento de la pérdida de líquidos a través del estoma puede provocar deshidratación, especialmente en las primeras fases de la cicatrización tras la intervención quirúrgica.
- Problemas para absorber los nutrientes. Si la intervención quirúrgica desvía o extirpa segmentos importantes del intestino, puede afectar a la absorción de nutrientes.
Además de estos riesgos físicos, una ileostomía puede tener un impacto psicológico. Adaptarse a la vida con una ileostomía puede resultar complicado y puede afectar a la salud mental y a la calidad de vida. Si te cuesta adaptarte a la vida con una ileostomía, ponte en contacto con tu equipo sanitario. El equipo puede ofrecerte recursos de ayuda o ponerte en contacto con un grupo de apoyo.
Cómo prepararse
Tanto si tu ileostomía es temporal como permanente, una preparación adecuada puede facilitar la transición y ayudarte a adaptarte a tu nueva rutina. La preparación para la cirugía de ileostomía suele incluir los siguientes pasos:
Evaluación preoperatoria
Normalmente se realiza una evaluación antes de la operación. La evaluación puede incluir los siguientes aspectos:
- Consumo de cafeína, alcohol, tabaco y cigarrillos electrónicos. Estos productos pueden afectar a tu proceso de curación y recuperación.
- Medicamentos o suplementos que esté tomando. Es posible que tenga que dejar de tomar ciertos medicamentos o suplementos antes de la intervención quirúrgica. Algunos medicamentos también pueden afectar a la cicatrización posterior.
- Fortalecimiento físico. Si te sientes con fuerzas y tu equipo médico lo aprueba, realiza ejercicio suave, como caminar o estiramientos. Mejorar tu estado de salud general puede acelerar la recuperación tras la cirugía.
- Marcado del lugar del estoma, también denominado ostomía. Un miembro del equipo de atención marca la zona del estoma. El estoma se coloca normalmente cerca del lugar de la intervención quirúrgica. Los pliegues naturales de la piel, los músculos del abdomen o las cicatrices que pueda tener pueden influir en la elección de la zona. La ubicación del ombligo, la cintura y el hueso de la cadera también pueden ser factores determinantes. Su equipo de atención puede ayudarle a elegir un lugar al que pueda acceder y ver fácilmente tanto cuando está sentado como de pie. Sin embargo, la selección definitiva de la zona se realiza durante la intervención quirúrgica, cuando el cirujano puede ver el colon.
- Dieta y ayuno. Es posible que tengas que seguir una dieta especial o utilizar una solución para la limpieza intestinal antes de la intervención quirúrgica. Habla con tu equipo médico sobre las instrucciones que debes seguir.
Planifica tu estancia en el hospital
Pasarás al menos unos días en el hospital tras la ileostomía. La duración de la estancia dependerá de tu situación. Organízate para que otra persona se encargue de tus responsabilidades en casa y en el trabajo.
Piensa con antelación en lo que te gustaría tener a mano mientras te recuperas en el hospital. Entre las cosas que podrías llevar están:
- Una bata y unas zapatillas.
- Artículos de aseo, como el cepillo y la pasta de dientes y, si es necesario, los artículos de afeitado.
- Ropa cómoda para llevar puesta al volver a casa. Lo mejor es llevar ropa holgada después de la operación para evitar ejercer presión sobre el estoma.
- Actividades para pasar el rato, como libros, revistas o juegos.
Qué puedes esperar
Durante la ileostomía
La cirugía de ileostomía puede realizarse mediante una técnica abierta o laparoscópica. La elección depende de factores como su estado de salud general y el motivo de la ileostomía. La elección también depende de la recomendación del cirujano.
- Ileostomía abierta. La cirugía abierta consiste en realizar una incisión más larga en el abdomen para acceder al intestino delgado. El cirujano reposiciona o extirpa manualmente la parte afectada del intestino. La cirugía abierta suele requerir una estancia hospitalaria y un tiempo de recuperación más prolongados, pero puede ser necesaria en casos complejos. Este método es más habitual en situaciones de urgencia que requieren una intervención rápida.
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Ileostomía mínimamente invasiva. La ileostomía mínimamente invasiva incluye la ileostomía laparoscópica o robótica. Tanto la cirugía laparoscópica como la robótica se realizan mediante unas pocas incisiones pequeñas en el abdomen. Un laparoscopio es un tubo delgado con una pequeña cámara en el extremo. La cámara permite al cirujano ver el interior del cuerpo durante la intervención.
Un sistema de cirugía robótica incluye un brazo con cámara y otros brazos que sostienen los instrumentos quirúrgicos. Durante la cirugía robótica, varios miembros del equipo médico se encuentran en el quirófano. Utilizan un monitor para guiar la cámara y los instrumentos.
El tipo de intervención que se le practique dependerá de su situación y de la experiencia de su cirujano. La ileostomía laparoscópica y robótica puede reducir el dolor y el tiempo de recuperación tras la cirugía. Sin embargo, no todas las personas son candidatas para estas intervenciones.
Los tipos más comunes de ileostomía son la ileostomía terminal y la ileostomía en asa. Ambos tipos suelen implicar los siguientes pasos:
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Anestesia y preparación. Una vez que llegues para la intervención quirúrgica, el equipo sanitario te llevará a una sala de preparación. Los miembros del equipo controlarán tu presión arterial y tu respiración. Es posible que te administren un antibiótico por vía intravenosa en el brazo.
A continuación, te llevarán al quirófano y te colocarán en la mesa de operaciones. Te administrarán un medicamento que te sumirá en un estado similar al sueño, lo que se conoce como anestesia general. No serás consciente de lo que ocurra durante la operación.
- Incisiones quirúrgicas. Si te van a practicar una cirugía abierta, el cirujano realiza una incisión grande en el abdomen. En el caso de la cirugía laparoscópica, se realizan varias incisiones pequeñas, lo suficientemente grandes como para introducir una cámara y los instrumentos quirúrgicos.
- Localización del íleon. El cirujano identifica el íleon y lo separa con cuidado de los tejidos circundantes, preservando al mismo tiempo su irrigación sanguínea.
- Creación del estoma. El cirujano realiza una abertura en la pared abdominal. Se secciona el íleon y se hace pasar a través de la pared abdominal para formar el estoma. El íleon se sutura a la piel en la abertura para fijar el estoma. El estoma sirve ahora como nuevo punto de salida de las heces, que se recogerán en una bolsa de ileostomía.
- Cierre de las incisiones y colocación de la bolsa de ileostomía. Si se le ha practicado una ileostomía temporal, el cirujano se asegura de que el íleon pueda volver a conectarse en una futura intervención de reversión. El cirujano cierra la zona operada con puntos de sutura o grapas. Se coloca una bolsa de ileostomía en el estoma para recoger los residuos.
Después de la ileostomía
Dependiendo de si te sometes a una cirugía abierta o laparoscópica, es posible que tengas que permanecer en el hospital entre unos días y una semana. La recuperación tras la cirugía puede llevar tiempo, normalmente entre 6 y 8 semanas. Es importante descansar y recuperarse. Las personas que se someten a una cirugía laparoscópica pueden recuperarse más rápido que las que se someten a una cirugía abierta.
Mientras te recuperas en el hospital, tu equipo sanitario puede enseñarte a cuidar tu ileostomía. Es posible que tu equipo cuente con una enfermera especializada en el cuidado de ostomías, conocida como enfermera de heridas, ostomías y continencia (WOC). Tu equipo sanitario también puede responder a cualquier pregunta que tengas sobre tu nuevo sistema de bolsa y sobre cómo adaptarte a la vida cotidiana mientras lo llevas puesto.
A continuación, te ofrecemos algunos conceptos básicos sobre la ileostomía que debes conocer:
El sistema de embolsado
En el hospital, el cambio del sistema de bolsa de ileostomía se realiza cada 1 a 4 días. En casa, el cambio se realiza aproximadamente dos veces por semana. Tu equipo sanitario puede ayudarte a decidir qué tipo de sistema de bolsa es el más adecuado para ti.
Tu sistema de bolsa incluye tanto una bolsa para recoger las heces como una barrera adhesiva denominada «placa». La placa fija la bolsa a la piel y la protege. La abertura de la placa debe ajustarse perfectamente al borde del estoma para proteger la piel en la medida de lo posible.
Las heces no deben estar en contacto con la piel durante largos periodos de tiempo. Si esto ocurre, pueden provocar lesiones en la piel sana. Si el sistema de bolsa se despega de la piel, debes cambiarlo para protegerla.
Algunas personas con ileostomía prefieren usar un cinturón o una cinta adhesiva para mantener la bolsa en su sitio. Otras no lo llevan. Si quieres usar un cinturón, habla con una enfermera especializada en ostomías para encontrar uno que se ajuste bien.
Cuidado de la estoma
El estoma suele presentar un aspecto enrojecido, hinchado y húmedo. Puede sobresalir hasta 2,5 cm por encima de la piel del abdomen. La hinchazón va remitiendo con el tiempo. Es posible que el estoma se vaya reduciendo poco a poco durante las primeras 4 a 8 semanas tras la cirugía.
Saber cómo cuidar tu estoma, a menudo denominado «ostomía», es una parte importante de la preparación para una ileostomía. Tu equipo sanitario puede ofrecerte información sobre:
- Cuidados del estoma. Es posible que una enfermera especializada en ostomías o un miembro del equipo sanitario especializado en el cuidado de ostomías se reúna contigo para explicarte qué puedes esperar de tu ileostomía. Tu equipo de atención médica puede enseñarte las técnicas adecuadas para limpiar y mantener tu bolsa, así como para cuidar tu estoma.
- Productos para la ostomía. Tu equipo de atención médica puede ayudarte a elegir los productos para la ostomía que mejor se adapten a tus necesidades. Algunas empresas ofrecen muestras que te permiten probar diferentes productos. A medida que te recuperes y te familiarices con tu ostomía y sus productos, es posible que quieras probar diferentes opciones para encontrar las que mejor se adapten a tus preferencias.
Vaciar la bolsa
Tu equipo sanitario puede enseñarte a vaciar la bolsa de ileostomía desde la parte inferior. Esto se hace mientras estás sentado en el inodoro o de pie frente a él. La bolsa se vacía con frecuencia, normalmente entre 4 y 8 veces al día. Para evitar que la bolsa se note bajo la ropa, vacíala cuando esté llena entre un tercio y la mitad de su capacidad. De este modo también se evita que el sistema de la bolsa acumule un peso excesivo, lo que podría aflojar el sellado.
Volumen de heces
Justo después de la operación, las heces son líquidas. Por lo general, se vuelven más sólidas al cabo de unas semanas, a medida que el intestino delgado empieza a absorber más agua. Antes de la operación, el intestino grueso absorbía parte de esa agua. La dieta, el estado emocional y los medicamentos pueden influir en la consistencia de las heces.
Cuando se restablece la función intestinal, puede resultar difícil predecir la cantidad de heces que se expulsarán por la ileostomía. Poco después de la operación, es posible que tengas que vaciar la bolsa con más frecuencia. A medida que tu cuerpo se recupera de la intervención, el intestino delgado se adapta. Es probable que la cantidad de heces que expulses disminuya. Sin embargo, si la longitud del intestino delgado que queda dentro de tu cuerpo es corta, es posible que tengas que vaciar la bolsa con más frecuencia.
Control de olores
El olor es una preocupación habitual entre las personas con ileostomía. Aunque la bolsa es hermética, es probable que se perciba cierto olor al vaciarla. Es posible que notes que algunos alimentos provocan un mayor olor en las heces.
Si el olor le molesta, puede utilizar un eliminador de olores o un desodorante en la bolsa. También hay diferentes desodorantes disponibles que se pueden tomar por vía oral. Un miembro de su equipo de atención médica puede informarle sobre estos productos.
Cuidado de la piel
Las personas con ileostomía tienen un mayor riesgo de sufrir irritación cutánea debido al equilibrio del pH del líquido del intestino delgado. Tu equipo sanitario puede darte consejos para mantener la piel sana. Estos consejos pueden incluir ayudarte a encontrar los productos adecuados para la bolsa y las técnicas para cambiarla que resulten más respetuosas con la piel.
Resultados
Vivir con una colostomía
Lleva tiempo acostumbrarse a vivir con una ileostomía. Es posible que tengas muchas preguntas mientras te acostumbras a vivir con una ileostomía y planificas tus primeras salidas fuera de casa. ¿Puedo seguir viajando después de una ileostomía? ¿Puedo nadar? ¿Cómo me ducho? ¿Tengo que comprarme ropa diferente? ¿Cómo afectará a mi vida íntima? Una vez que te hayas adaptado, probablemente descubrirás que es posible realizar muchas de las mismas actividades que disfrutabas antes de la ileostomía.
Bañarse y nadar
Puedes ducharte con o sin el sistema de bolsa de ileostomía. El agua no entrará en el estoma. Sin embargo, evita que el chorro de la ducha incida directamente sobre el estoma o el sistema de bolsa. Esto ayuda a prevenir lesiones en el estoma. Además, evita que el sistema de bolsa se suelte.
Dúchate o báñate cuando el estoma esté menos activo. Por ejemplo, hazlo a primera hora de la mañana. El jabón no daña el estoma. Sin embargo, debes aclarar bien cualquier resto de jabón de la piel que rodea el estoma. El jabón que se acumula debajo del sistema de bolsa puede provocar irritación cutánea.
Puedes nadar aunque tengas una ileostomía. Los bañadores con estampados o diseños en la tela pueden disimular mejor. Seca bien la cinta y el sistema de bolsa después de bañarte, ducharte o nadar. Un secador de pelo en la posición de aire frío puede ayudarte a secarlo.
Ropa
Es posible que no sea necesario cambiar la ropa que llevabas antes de la operación. Sin embargo, la ubicación del estoma varía de una persona a otra. En ocasiones, puede ser necesario adaptar la ropa. La mayoría de las personas evitan la ropa ajustada o los accesorios, como los cinturones. La ropa ajustada por debajo de la ileostomía puede impedir que las heces fluyan hacia la bolsa.
Intimidad
La intimidad tras una ileostomía puede seguir siendo satisfactoria, aunque puede requerir un periodo de adaptación debido a los cambios en la imagen corporal y a la presencia del estoma y la bolsa. A muchas personas les preocupan las fugas o el olor, pero utilizar una bolsa más pequeña, vaciarla de antemano o cubrirla con ropa o una faja especial puede ayudar a aliviar esas preocupaciones. Una comunicación abierta con la pareja sobre los sentimientos y las preferencias, junto con el tiempo necesario para recuperar la confianza, puede hacer que la cercanía física vuelva a resultar natural.
Dieta y nutrición
Una ileostomía no afecta a la capacidad del cuerpo para digerir los alimentos. Con el tiempo, aprenderás a conocer cómo reacciona tu cuerpo a los alimentos. La siguiente información puede resultarte útil para el cuidado de tu ileostomía:
- Come a horas fijas. Toma las comidas a horas regulares e intenta hacer tres o más comidas ligeras al día. Esto favorece la digestión y regula el tránsito intestinal.
- Come despacio y mastica bien la comida. Masticar ayuda a la digestión.
- Mantente hidratado. Bebe entre 8 y 10 vasos de líquido al día. Un vaso equivale a 240 ml. Esto ayuda a prevenir el estreñimiento y la deshidratación.
- Prueba alimentos nuevos de uno en uno. Así podrás descubrir cuáles te sientan bien.
- Lleva un registro de cómo afectan los distintos alimentos a tus heces. Esto te ayudará a elegir alimentos que mejoren la consistencia de las heces.
Durante las dos primeras semanas tras la operación, limite el consumo de alimentos que puedan provocar gases o heces blandas. Entre ellos se incluyen las legumbres, la cerveza, el brócoli, el repollo, la coliflor, las cebollas y las bebidas carbonatadas. Limite también el consumo de alimentos que quizá no pueda digerir completamente. Entre ellos se incluyen la fruta fresca y las verduras crudas. Evitar estos alimentos ayuda a reducir la cantidad de gases y heces que produce.
Ejercicio
Por lo general, la ileostomía no limita la actividad física. El ejercicio ligero ayuda a tonificar los músculos y mantiene el buen funcionamiento del tracto digestivo. El nivel y el tipo de ejercicio que elijas suelen depender de los ejercicios con los que te sentías cómodo antes de la operación.
Salga a dar un paseo, ya sea dentro o fuera de casa. Es una de las mejores actividades físicas que puede realizar después de una operación. Durante las primeras semanas tras la intervención, es posible que solo pueda dar paseos cortos. A medida que se sienta más cómodo, aumente poco a poco la distancia que recorre.
Viajes
Viajar con una ileostomía es muy factible con un poco de planificación. Si vas a volar, lleva contigo en el equipaje de mano material de repuesto, como bolsas, placas y productos de limpieza. Es posible que los necesites durante el viaje, y el equipaje facturado puede perderse.
Mantente hidratado, cuida tu alimentación para evitar gases o diarrea, y averigua dónde están los baños, sobre todo en los aviones y en los viajes largos por carretera, para que puedas vaciar tu bolsa cómodamente.
Tras la cirugía de ileostomía, tendrás que pasar unas semanas de recuperación en casa. Es posible que al principio te sientas débil, pero con el tiempo recuperarás las fuerzas.
Si tu ileostomía fue temporal, es posible que se revierta la intervención quirúrgica una vez que las pruebas indiquen que todo se ha curado, lo que suele ocurrir al cabo de unos meses. Tu equipo sanitario podrá supervisar tu recuperación durante las visitas de seguimiento y, a continuación, decidir los pasos a seguir.
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