Por qué se hace
La HIPEC se utiliza con mayor frecuencia en los cánceres que se han extendido al revestimiento de la cavidad abdominal, denominado peritoneo. Entre ellos se incluyen:
- Cáncer de colon o de recto.
- Cáncer de ovario.
- Cáncer de estómago.
- Cáncer de apéndice.
- Cáncer de vejiga.
También se puede utilizar para tratar cánceres que se originan en el peritoneo. Entre ellos se incluyen:
- El mesotelioma peritoneal, un tipo de cáncer poco frecuente del peritoneo que suele estar relacionado con la exposición al amianto.
- El pseudomixoma peritoneal es una enfermedad poco frecuente en la que un tipo concreto de células cancerosas se diseminan por el peritoneo y provocan la acumulación de una sustancia gelatinosa.
La combinación de HIPEC y CRS puede mejorar las tasas de supervivencia en muchos tipos de cáncer. Además, puede evitar que el cáncer reaparezca o incluso suponer una cura para algunas personas.
Sin embargo, no todo el mundo es candidato para la HIPEC. Por lo general, la HIPEC se reserva para personas con buen estado de salud cuyo cáncer no se haya extendido más allá del peritoneo. Si el cáncer se ha extendido a órganos distantes o si la persona no es capaz de tolerar la cirugía, es posible que no se recomiende la HIPEC.
Para determinar si la HIPEC es una opción adecuada para usted, los profesionales sanitarios evalúan primero la extensión del cáncer. Esto puede hacerse mediante pruebas de imagen, como una tomografía computarizada (TC), una resonancia magnética (RM) o una tomografía por emisión de positrones (PET), o mediante una cirugía mínimamente invasiva para explorar la cavidad abdominal.
Riesgos
La HIPEC, especialmente cuando se combina con la cirugía citorreductora (CRS), es un procedimiento complejo que conlleva riesgos graves, entre los que se incluyen:
Complicaciones relacionadas con la cirugía
- Reacción a la anestesia.
- Hemorragia durante o después de la intervención quirúrgica.
- Coágulos sanguíneos.
- Infección en la zona de la intervención quirúrgica o en el abdomen.
- Si se extirpa un tramo del intestino durante una CRS, puede producirse una fuga en el punto de unión.
- Obstrucción intestinal o inactividad intestinal temporal.
- Dolor posoperatorio que requiere tratamiento analgésico.
- La muerte.
Efectos secundarios relacionados con la quimioterapia
- Náuseas y vómitos.
- Toxicidad renal debida a la quimioterapia en dosis altas.
- Supresión de la médula ósea, lo que provoca un recuento bajo de células sanguíneas.
- Hormigueo o entumecimiento causado por una lesión nerviosa.
Riesgos a largo plazo
- En la zona de la intervención quirúrgica pueden formarse cicatrices, denominadas adherencias. Esto puede provocar dolor abdominal prolongado o problemas intestinales.
- Riesgo de recurrencia del cáncer, a pesar del tratamiento.
Cómo prepararse
La preparación para la cirugía de quimioterapia intraperitoneal hipertérmica, también conocida como cirugía HIPEC, consta de varios pasos. Durante el tiempo previo a la intervención, es posible que se le pida que:
- Someterse a una evaluación médica. Es posible que se le realicen pruebas médicas exhaustivas, como análisis de sangre, evaluaciones cardíacas y pruebas de imagen, para confirmar que se encuentra en condiciones de someterse a la cirugía. Es posible que un profesional sanitario le realice primero una intervención mínimamente invasiva denominada «laparoscopia diagnóstica». Durante la laparoscopia, el profesional sanitario utiliza una pequeña cámara y unos instrumentos que se introducen a través de pequeños incisiones en la piel para observar el interior del cuerpo.
- Deje de tomar determinados medicamentos. Algunos medicamentos pueden aumentar el riesgo de sufrir complicaciones durante la intervención quirúrgica, por lo que es posible que su médico le pida que deje de tomarlos antes de la operación.
-
Mejora tu salud. Antes de la cirugía HIPEC, es posible que tu equipo sanitario te recomiende un método denominado «Recuperación mejorada tras la cirugía», también conocido como ERAS. ERAS es un programa de preparación física, nutricional y mental que se lleva a cabo antes de la cirugía con el fin de mejorar la salud y la capacidad de recuperación.
El programa ERAS suele incluir ejercicio ligero, como caminar o estiramientos, una dieta saludable y técnicas de control del estrés. También puede incluir ayuda para dejar el alcohol y el tabaco. El objetivo es aumentar la fuerza, la resistencia y el bienestar general para reducir las complicaciones, favorecer la recuperación y mejorar los resultados tras la cirugía HIPEC.
- Dieta y ayuno. Es posible que tengas que seguir una dieta especial o tomar un laxante antes de la intervención quirúrgica. Consulta con tu equipo médico las instrucciones que debes seguir.
Planifica tu estancia en el hospital
Dependiendo de tu situación, pasarás al menos unos días en el hospital tras la cirugía HIPEC. Organízate para que alguien se encargue de tus responsabilidades tanto en casa como en el trabajo.
Piensa con antelación en lo que te gustaría tener a mano mientras te recuperas en el hospital. Entre las cosas que podrías llevar están:
- Una bata y unas zapatillas.
- Artículos de aseo, como el cepillo y la pasta de dientes y, si es necesario, los artículos de afeitado.
- Ropa cómoda para llevar puesta al volver a casa.
- Actividades para pasar el rato, como un libro, una revista o juegos.
Qué puedes esperar
Durante la intervención
La cirugía de quimioterapia intraperitoneal hipertermica, también conocida como cirugía HIPEC, combinada con cirugía citorreductora, suele durar entre 6 y 12 horas, dependiendo de la extensión del cáncer y de la complejidad de la intervención. El proceso completo suele incluir los siguientes pasos:
-
Anestesia y preparación. Una vez que llegue para someterse a la intervención quirúrgica, el equipo sanitario le llevará a una sala de preparación. Se le controlará la presión arterial y la respiración. Es posible que le administren antibióticos por vía intravenosa en el brazo.
A continuación, te llevarán al quirófano y te colocarán en la mesa de operaciones. Te administrarán anestesia general para que entres en un estado similar al sueño y no seas consciente de nada durante la operación.
- Incisión quirúrgica. El cirujano realiza una incisión en el centro del abdomen para acceder a la cavidad abdominal.
- Extirpación del cáncer. Se realizará una cirugía citorreductora, también denominada CRS, para extirpar todo el cáncer visible en la cavidad abdominal o en los órganos cercanos. A este procedimiento se le conoce como «citorrección». Si el cáncer se ha extendido al revestimiento de la cavidad abdominal, denominado peritoneo, es posible que se extirpe dicho revestimiento. A esto se le denomina «peritonectomía». El objetivo de la CRS es extirpar la mayor cantidad posible de cáncer visible mediante la citorrección o la peritonectomía.
- Preparación para la HIPEC. Una vez finalizada la CRS, se colocan tubos en la cavidad abdominal para administrar y controlar la solución de quimioterapia. La incisión puede cerrarse o cubrirse temporalmente para mantener un entorno hermético.
- Administración de quimioterapia a temperatura controlada. Mediante un equipo especializado, se bombea una solución de quimioterapia calentada a la cavidad abdominal. La solución, que contiene fármacos quimioterapéuticos como la mitomicina C o el cisplatino, se hace circular durante 60 a 90 minutos para actuar sobre las células cancerosas microscópicas.
- Drenaje. Una vez finalizada la circulación, se extrae la solución de quimioterapia del abdomen. A continuación, se enjuaga la cavidad con una solución estéril para eliminar cualquier resto de medicamento.
- Cierre de la incisión. La incisión se cierra mediante suturas quirúrgicas o grapas. Es posible que se dejen colocados unos tubos de drenaje para controlar la acumulación de líquido tras la intervención.
Después de la intervención
Después de la intervención, es probable que permanezca en el hospital durante unos días o más. La recuperación tras la cirugía puede llevar tiempo. La recuperación total puede tardar entre 6 meses y 1 año. Es importante que descanse y se tome el tiempo necesario para recuperarse.
Dieta y nutrición
Es probable que el día de la intervención solo pueda tomar líquidos claros. Sin embargo, al día siguiente es posible que le animen a empezar a seguir una dieta con alimentos sólidos. Comer alimentos normales puede ayudar a que se restablezca el funcionamiento intestinal. Además de los alimentos sólidos, es posible que su equipo sanitario le recomiende suplementos nutricionales para asegurarse de que obtiene todos los nutrientes que necesita.
Ejercicio
Tras la intervención quirúrgica, normalmente se recomienda a los pacientes que comiencen a realizar actividad física suave, como caminar. Esto puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones, como la formación de coágulos sanguíneos, y favorecer una recuperación más rápida.
A medida que te vayas recuperando, podrás ir aumentando poco a poco la intensidad y la duración de tus actividades físicas. Esto te ayudará a recuperar la fuerza y la resistencia. Tu equipo sanitario te ayudará en este proceso.
Resultados
El resultado de la cirugía de quimioterapia intraperitoneal hipertérmica, también conocida como cirugía HIPEC, depende de varios factores. Entre estos factores se incluyen el tipo de cáncer, el grado de diseminación, la cantidad de tumor extirpada durante la intervención y su estado de salud general.
Aunque la HIPEC es una intervención importante que conlleva riesgos, los estudios demuestran que puede ofrecer un beneficio significativo en cuanto a la supervivencia para determinadas personas. En general, los estudios indican que las personas que se someten a una intervención de HIPEC pueden vivir más tiempo que aquellas que solo reciben quimioterapia convencional, especialmente cuando se puede extirpar la mayor parte o la totalidad del cáncer durante la intervención. Sin embargo, los beneficios son menores si el cáncer está muy extendido o si no se puede extirpar por completo.
Por lo general, el equipo médico te vigila de cerca tras la intervención. Es importante que acudas a todas las citas de seguimiento tras la cirugía HIPEC, ya que esto ayuda al equipo médico a detectar a tiempo cualquier signo de recidiva del cáncer. Las revisiones periódicas pueden aumentar tus posibilidades de mantenerte sano y vivir más tiempo.
© 1998-2025 Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médicas (MFMER). Todos los derechos reservados. Condiciones de uso