Por qué se hace
La terapia térmica intersticial con láser (LITT) se utiliza para tratar determinadas afecciones cerebrales cuando la medicación por sí sola no es suficiente o cuando la cirugía cerebral abierta puede suponer un mayor riesgo. La LITT puede realizarse como primer tratamiento quirúrgico antes de plantearse la cirugía cerebral abierta.
En comparación con la cirugía cerebral abierta, la LITT requiere una incisión más pequeña en el cráneo y suele implicar una estancia hospitalaria más corta. Sin embargo, en algunos casos, la cirugía abierta puede ofrecer mayores posibilidades de extirpar por completo el tejido afectado.
Epilepsia resistente a los fármacos
La LITT se utiliza con mayor frecuencia en personas con epilepsia resistente al tratamiento farmacológico. Esto ocurre cuando las crisis epilépticas persisten incluso después de haber probado dos o más medicamentos antiepilépticos. Se trata de un tipo de cirugía láser para la epilepsia que se centra en la pequeña zona del cerebro donde se originan las crisis. Cuando las crisis se originan en una pequeña zona del cerebro, la LITT puede utilizarse para destruir esa zona y reducir o detener las crisis.
La LITT se utiliza habitualmente para tratar la epilepsia del lóbulo temporal, especialmente cuando las crisis tienen su origen en estructuras profundas como el hipocampo. También puede emplearse cuando una zona pequeña y bien delimitada del cerebro es la causa de las crisis, sobre todo si se trata de una zona profunda o de difícil acceso. En estos casos, la LITT puede reducir el riesgo de efectos secundarios en comparación con técnicas quirúrgicas más complejas.
Los profesionales sanitarios recurren en ocasiones a la LITT para tratar diversos tumores cerebrales que pueden provocar epilepsia. El hamartoma hipotalámico es uno de los tumores que se pueden tratar con la LITT.
Tumores cerebrales
La LITT también puede utilizarse para tratar algunos tumores cerebrales, como las metástasis cerebrales, los gliomas de alto grado y los glioblastomas recurrentes. Se trata de un tipo de cirugía mínimamente invasiva de tumores cerebrales que utiliza calor en lugar de extirpar el tumor a través de una incisión grande.
La LITT suele considerarse cuando el tumor se encuentra en una zona profunda del cerebro o cerca de áreas que controlan el habla o el movimiento. En estos casos, la cirugía abierta puede resultar más difícil de realizar con seguridad.
También se puede utilizar cuando el glioblastoma reaparece tras un tratamiento previo.
Necrosis por radiación
La LITT podría ser un tratamiento alternativo eficaz para el daño cerebral causado por la radiación, en lugar de recurrir a medicamentos cuyos efectos secundarios afectan a todo el organismo.
Cuándo se puede considerar el LITT
Se puede considerar el LITT cuando:
- La zona que hay que tratar es pequeña y está claramente delimitada.
- La lesión se encuentra en una zona profunda del cerebro.
- La cirugía abierta puede suponer un mayor riesgo.
- La persona desea someterse a un tratamiento que utilice una pequeña incisión en lugar de una cirugía cerebral abierta.
Los equipos médicos analizan las pruebas de imagen, el estado general de salud y los objetivos del tratamiento para determinar si la LITT es una opción adecuada.
Ventajas de la LITT
La terapia térmica intersticial con láser (LITT) presenta algunas ventajas en comparación con la cirugía cerebral abierta:
- Menor tiempo de recuperación. La mayoría de las personas retoman sus actividades habituales antes que con la cirugía cerebral abierta, ya que la intervención se realiza a través de una pequeña abertura y evita una incisión grande. Esto puede suponer menos dolor y una recuperación más rápida.
- Guiado por resonancia magnética en tiempo real. La intervención se realiza dentro de un equipo de resonancia magnética. La resonancia magnética muestra la ubicación del láser y controla la generación de calor durante el tratamiento. Esto ayuda al cirujano a tratar la zona afectada y a evitar el tejido cerebral circundante.
- Estancia hospitalaria breve. La mayoría de las personas permanecen en el hospital un día o menos. Algunas personas se van a casa el mismo día.
- Puede tratar zonas profundas del cerebro. La LITT puede ser una opción cuando la lesión se encuentra en una zona profunda del cerebro o cerca de áreas que controlan el habla o el movimiento. En estos casos, la cirugía abierta puede conllevar un mayor riesgo.
- Puede reducir las crisis epilépticas. En las personas con epilepsia del lóbulo temporal que no mejora con la medicación, alrededor del 55 % deja de sufrir crisis tras someterse a la LITT. Otras pueden experimentar una reducción en el número de crisis.
Limitaciones de la LITT
LITT no es la opción adecuada para todo el mundo:
- Funciona mejor en áreas pequeñas. La LITT se suele utilizar para lesiones pequeñas y bien delimitadas. Los tumores más grandes o las afecciones más complejas pueden requerir cirugía abierta.
- No extirpa el tumor. La técnica LITT destruye el tejido mediante calor. No extirpa el tumor del cerebro. En algunos casos, la cirugía abierta puede extirpar más tejido tumoral.
- El control de las crisis puede ser menor que con la cirugía abierta. En algunos tipos de epilepsia, la cirugía abierta del lóbulo temporal puede dar lugar a tasas de ausencia de crisis más elevadas que la LITT.
- Es posible que se requieran otros tratamientos. Las personas que reciben tratamiento para tumores cerebrales pueden necesitar quimioterapia o radioterapia tras la LITT.
- Existe el riesgo de que persistan los síntomas. En los estudios sobre el glioma de alto grado, alrededor del 5 % de las personas presentaron síntomas persistentes, como debilidad o dificultad para hablar, tras someterse a la LITT.
- Es posible que necesite más de una intervención. En algunos casos, la LITT se realiza por fases. Esto significa que es posible que se someta a más de una intervención. Este enfoque puede ayudar a reducir el riesgo de inflamación o de efectos secundarios. Su equipo médico analizará sus pruebas de imagen, su estado de salud general y los objetivos del tratamiento para ayudar a decidir si la LITT es una buena opción para usted.
Riesgos
La terapia térmica intersticial con láser (LITT) es menos invasiva que la cirugía cerebral abierta. Sin embargo, como cualquier intervención cerebral, conlleva riesgos.
Entre los posibles riesgos se incluyen:
- Cambios en la visión. Un riesgo conocido es la pérdida parcial de la visión periférica. Esto puede ocurrir si el láser se encuentra cerca de las vías visuales del cerebro. Por lo general, las personas que experimentan cambios en la visión sufren una pérdida parcial de la visión, en lugar de una ceguera total.
Hinchazón cerebral. Tras una LITT puede producirse hinchazón en el cerebro. El láser utiliza calor para destruir el tejido. Cuando el tejido se calienta y se daña, el cuerpo reacciona. Esa reacción puede provocar inflamación e hinchazón.
La inflamación puede provocar dolores de cabeza, náuseas o vómitos. También puede causar síntomas temporales como debilidad, dificultad para hablar o confusión.
En casos excepcionales, la inflamación puede aumentar la presión dentro del cráneo. Si eso ocurre, puede ser necesario recurrir a medicamentos u otros tratamientos para reducir la presión.
- Hemorragias e infecciones. Las hemorragias cerebrales son poco frecuentes, pero pueden producirse. En un amplio estudio sobre la LITT para el tratamiento de la epilepsia, se produjeron hemorragias en aproximadamente el 1,5 % de los pacientes. También pueden producirse infecciones, pero son poco frecuentes.
Riesgos relacionados con el tumor. Cuando se utiliza la LITT para tratar un tumor cerebral, los riesgos pueden depender de la ubicación del tumor en el cerebro y de su tamaño.
En los estudios realizados con personas con glioma de alto grado, entre el 5 % y el 6 % presentaba molestias persistentes, como debilidad o dificultades para hablar, tras la intervención.
Las directrices nacionales recomiendan que la LITT para la epilepsia se realice en centros especializados con un seguimiento minucioso.
Hable con su equipo médico sobre los riesgos específicos que presenta su caso, teniendo en cuenta la ubicación de la lesión cerebral y su estado de salud general.
Cómo prepararse
Tu equipo médico te dará instrucciones específicas antes de la intervención LITT. La preparación puede variar ligeramente dependiendo de si la intervención es para tratar la epilepsia o un tumor cerebral.
Visitas médicas y planificación
Antes de la intervención, es posible que te realicen pruebas de imagen cerebral. Normalmente se trata de una resonancia magnética. Estas imágenes ayudan al equipo médico a planificar la trayectoria exacta del láser y a confirmar la zona que requiere tratamiento.
Es posible que también te hagan algunos análisis de sangre y un examen físico para asegurarse de que tu estado de salud te permite soportar la anestesia. La LITT se realiza bajo anestesia general, lo que significa que estarás dormido durante la intervención.
Medicamentos y afecciones médicas
Informa a tu equipo médico de todos los medicamentos que tomas. Esto incluye los medicamentos con receta, los que se pueden comprar sin receta y los suplementos. Pregunta a tu equipo médico si debes tomar tus medicamentos habituales la mañana de la intervención.
Es posible que tenga que dejar de tomar ciertos medicamentos antes de la intervención quirúrgica. A menudo se suspenden los anticoagulantes para reducir el riesgo de hemorragia.
Si está en tratamiento por epilepsia, es posible que deba seguir tomando sus medicamentos anticonvulsivos. Su neurólogo le dará instrucciones claras al respecto. El medicamento carbamazepina (Tegretol, Carbatrol, entre otros) puede aumentar el riesgo de hemorragia. Si toma medicamentos anticonvulsivos, coméntelo con su equipo médico antes de la intervención quirúrgica.
Informe a su equipo médico de cualquier problema de salud que padezca, como problemas cardíacos, diabetes o apnea del sueño.
Alimentación y actividad física antes de la cirugía
Es probable que tenga que estar en ayunas (sin comer ni beber) durante varias horas antes de la intervención. Esto ayuda a reducir el riesgo de que surjan problemas con la anestesia. Siga las instrucciones al pie de la letra.
El trabajo, el colegio y el transporte
Asegúrate de que alguien te lleve y te recoja del hospital. Aunque te vayas a casa el mismo día, alguien tiene que llevarte. No puedes conducir tú misma.
Es posible que tengas que ausentarte del trabajo o de los estudios. Pregunta a tu equipo médico cuánto tiempo deberías prever ausentarte.
Asistencia a domicilio
Asegúrate de que un adulto responsable se quede contigo al menos durante el primer día tras la intervención. Es posible que necesites ayuda con tareas sencillas, como preparar la comida, ir a buscar los medicamentos o estar atento a la aparición de nuevos síntomas. Tu equipo médico te indicará a qué síntomas debes prestar atención una vez que estés en casa.
Qué puedes esperar
Antes
El día de la intervención, pida a alguien que le lleve en coche al centro médico donde se realizará la LITT. Es posible que un miembro de su equipo médico revise su historial médico y compruebe sus signos vitales, como la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Es posible que le coloquen una vía intravenosa en el brazo. Esto permite que el equipo médico le administre líquidos y medicamentos.
Es probable que un miembro del equipo de anestesia hable contigo antes de la intervención. Este miembro del equipo revisará tu historial médico y te explicará cómo se administra la anestesia. La LITT suele realizarse bajo anestesia general, lo que significa que estarás dormido durante la intervención.
Es posible que el equipo médico repase contigo el plan de tratamiento. Antes de entrar en la sala de intervención, es posible que tengas que quitarte las joyas, las gafas u otros objetos personales. Es posible que se limpie y prepare la zona del cuero cabelludo que se va a tratar.
A continuación, se dirigirá a la sala de resonancia magnética o al quirófano, donde se llevará a cabo la intervención. Es probable que, el mismo día de la intervención o el día anterior, se le realice un control de seguridad para la resonancia magnética.
Durante
Durante la intervención, estará bajo anestesia general. Una vez que se haya dormido, el cirujano realizará una pequeña abertura en el cráneo. A través de esta abertura se introducirá un dispositivo láser delgado hasta llegar a la zona exacta que se va a tratar. La trayectoria se planifica con antelación utilizando las imágenes de su resonancia magnética.
La intervención se lleva a cabo en una sala de resonancia magnética. Durante la intervención se utiliza la resonancia magnética para guiar el láser y controlar la temperatura en tiempo real. Esto permite al cirujano observar cómo se propaga el calor y ajustar el tratamiento según sea necesario. El objetivo es tratar la zona afectada protegiendo al mismo tiempo el tejido cerebral sano circundante.
Una vez que el láser está en posición, aplica calor al tejido objetivo. El calor destruye la zona tratada, mientras que las estructuras circundantes se vigilan de cerca. En algunos casos, es posible que se mueva ligeramente el dispositivo láser para tratar una zona más amplia.
Una vez finalizado el tratamiento, un miembro del equipo realiza unas resonancias magnéticas. El objetivo es comprobar que se ha tratado la zona correcta y medir la extensión del tejido afectado por el calor.
La intervención suele durar varias horas, dependiendo del tamaño y la ubicación de la zona a tratar.
Después de
Tras la intervención, se le trasladará a una sala de recuperación. El personal de enfermería controlará su respiración, su frecuencia cardíaca y su presión arterial mientras se despierta de la anestesia.
Es habitual sentirse cansado o con sueño. Algunas personas tienen dolores de cabeza leves o náuseas. Tu equipo médico puede recetarte medicamentos para aliviar las molestias.
Tu equipo médico te dará instrucciones sobre cómo cuidar la herida antes de que te vayas. Mantén la zona limpia y seca y sigue las indicaciones de tu equipo médico en cuanto al baño o la ducha.
La mayoría de las personas permanecen en el hospital un día o menos. Algunas personas pueden volver a casa el mismo día.
Antes de salir del hospital, el equipo médico le explicará las instrucciones que debe seguir. Entre ellas pueden figurar:
- Cuándo podrás retomar tus actividades habituales.
- Cuando puedas conducir.
- Qué medicamentos hay que seguir tomando.
- Síntomas que indican que debes llamar a tu equipo médico.
En los días posteriores al procedimiento puede aparecer hinchazón en la zona tratada. Si es necesario, su equipo médico puede recetarle medicamentos, como esteroides, para reducir la hinchazón.
Por lo general, se programan visitas de seguimiento y pruebas de imagen para supervisar la evolución de la cicatrización y evaluar la eficacia del tratamiento.
Resultados
Los resultados tras la LITT dependen de la afección que se esté tratando.
Epilepsia
En las personas con epilepsia del lóbulo temporal que no mejora con la medicación, alrededor del 50 % deja de sufrir crisis tras someterse a la LITT. Otras pueden seguir teniendo crisis. Sin embargo, algunas presentan menos crisis o estas son más leves tras la intervención.
Es posible que algunas personas sigan necesitando medicamentos anticonvulsivos después de la intervención. Su neurólogo le ayudará a decidir si se puede ir reduciendo la dosis de los medicamentos con el tiempo.
Tumores cerebrales
En el caso del glioma de alto grado, los estudios indican que los pacientes viven una media de entre 11 y 12 meses tras someterse a la LITT. Estos resultados proceden de grupos seleccionados, a menudo pacientes con tumores más pequeños que, en su mayoría, pudieron tratarse con el láser.
Si el glioblastoma reaparece tras un tratamiento previo, la LITT puede ayudar a reducir el tamaño del tumor y aliviar los síntomas.
Metástasis
Si un tumor cerebral metastásico sigue creciendo tras la radioterapia, la LITT puede ser una opción. Puede ayudar a detener o ralentizar el crecimiento en esa zona concreta.
Riesgos
Perspectivas a largo plazo
Los resultados varían de una persona a otra. Factores como el tamaño y la ubicación de la lesión cerebral, el estado general de salud y otros tratamientos pueden influir en la respuesta de su organismo al tratamiento.
Tu equipo médico puede explicarte cuáles son los resultados más probables en tu caso concreto.
Resultados
¿Qué pasa después?
Una vez que regreses a casa, tu equipo médico seguirá supervisando tu evolución.
Tendrá citas de seguimiento para comprobar cómo evoluciona la cicatrización y evaluar sus síntomas. A menudo se realizan pruebas de imagen cerebral de seguimiento, normalmente resonancias magnéticas, para ver cómo evoluciona la zona tratada con el paso del tiempo.
Si te han diagnosticado LITT para la epilepsia, tu neurólogo realiza un seguimiento de tus crisis. Algunas personas dejan de tener crisis. Otras pueden seguir teniéndolas, pero con menos frecuencia. Es posible que sigas tomando medicación antiepiléptica, y los cambios en la medicación se realizan con cautela a lo largo del tiempo.
Si te han realizado una LITT para tratar un tumor cerebral, tu equipo médico supervisará el tumor para detectar cualquier cambio. Es posible que, dependiendo de tu diagnóstico, sea necesario seguir con el tratamiento, como la quimioterapia o la radioterapia.
La situación de cada persona es diferente. Tu equipo médico te explicará tu plan de seguimiento y qué puedes esperar en los próximos meses.
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