Definición
Los ojos llorosos son aquellos que lloran con frecuencia o en exceso. Otro nombre para los ojos llorosos es «epífora».
Dependiendo de la causa, el lagrimeo puede desaparecer por sí solo. Las medidas de autocuidado en casa pueden ayudar, sobre todo si la causa es la sequedad ocular.
Causas
El lagrimeo puede deberse a muchos factores y afecciones.
En bebés y niños, la obstrucción de los conductos lagrimales es la causa más común de lagrimeo persistente. Los conductos lagrimales no producen lágrimas, sino que se encargan de evacuar las lágrimas, del mismo modo que un desagüe pluvial evacua el agua de lluvia. Las lágrimas suelen drenarse hacia la nariz a través de pequeñas aberturas llamadas puntos lagrimales, situadas en la parte interna de los párpados, cerca de la nariz. A continuación, las lágrimas atraviesan una fina capa de tejido que recubre la abertura que desemboca en la nariz, llamada conducto nasolagrimal. En los bebés, es posible que el conducto nasolagrimal no esté completamente abierto ni funcione durante los primeros meses de vida.
En las personas mayores, el lagrimeo persistente puede deberse a que la piel de los párpados, al envejecer, se descuelga y se separa de los globos oculares. Esto hace que las lágrimas se acumulen y dificulta su drenaje adecuado hacia la nariz. Los adultos también pueden sufrir obstrucciones de los conductos lagrimales debido a causas como traumatismos, infecciones e hinchazón (inflamación).
A veces, las glándulas lagrimales producen demasiadas lágrimas. Esto puede deberse a que la superficie ocular está seca. Cualquier tipo de inflamación de la superficie ocular también puede provocar lagrimeo, incluyendo la presencia de pequeños objetos que se quedan atascados en el ojo, alergias o infecciones virales.
Causas médicas
- Medicamentos de quimioterapia
- Gotas oftálmicas, especialmente yoduro de ecotiofato, pilocarpina (Isopto Carpine) y epinefrina
Causas comunes
- Alergias
- Blefaritis: inflamación de los párpados.
- Obstrucción del conducto lagrimal
- Resfriado común
- Abrasión corneal (arañazo): primeros auxilios
- Úlcera corneal.
- Ojos secos
- Ectropión: es decir, un párpado que se vuelve hacia fuera.
- Entropión: es decir, un párpado que se gira hacia dentro.
- Cuerpo extraño en el ojo: primeros auxilios
- Fiebre del heno
- Pestaña encarnada (triquiasis)
- Queratitis: inflamación de la córnea.
- Conjuntivitis
- Orzuelo
- Infección del conducto lagrimal
- Trachoma (una infección bacteriana que afecta a los ojos)
Otras causas
- Parálisis de Bell (una afección que provoca una debilidad repentina en un lado de la cara)
- Golpe en el ojo u otra lesión ocular
- Quemaduras
- Salpicadura de sustancia química en el ojo: primeros auxilios
- Sinusitis crónica
- Granulomatosis con poliangitis (una enfermedad que provoca inflamación de los vasos sanguíneos)
- Enfermedades inflamatorias
- Radioterapia
- Artritis reumatoide
- Sarcoidosis
- Síndrome de Sjögren
- Síndrome de Stevens-Johnson (una enfermedad poco frecuente que afecta a la piel y a las membranas mucosas)
- Cirugía ocular o nasal
- Tumores que afectan al sistema de drenaje lagrimal
Cuándo acudir al médico
Acude inmediatamente a un profesional sanitario si tienes los ojos llorosos y, además:
- Deterioro de la visión o cambios en la visión.
- Dolor alrededor de los ojos.
- La sensación de tener algo en el ojo.
El lagrimeo puede desaparecer por sí solo. Si el problema se debe a sequedad ocular o a irritación, el uso de lágrimas artificiales puede ayudar. También puede ser útil aplicarse una compresa caliente sobre los ojos durante unos minutos. Si el lagrimeo persiste, pida cita con su profesional sanitario. Si es necesario, es posible que le deriven a un especialista en ojos, llamado oftalmólogo.
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